Somos dos

El amor es uno de los sentimientos más sencillo, complejo y difícil de vivir algunas veces…

Todo empezó cuando despertó mi cuerpo era una mujer con ganas tremendas de conocer-sentir, no tanto caricias ni afectos propios de la amistad-necesitaba revolución-quería amar.

Pero bueno mientras estaba en clase de química mi profesora se me antojaba demasiado sexy, hablaba con una elocuencia, segura de todo; sonó el timbre que anunciaba el fin de mi encantamiento y después salimos a receso me reuní con mis compañeras y hablamos de diferentes temas pero en mi mente rodeaba una pregunta un tanto filosofía, existencial ¿qué voy hacer con mi vida? A pesar de tener dieciséis años era cuasi-independiente, trabajaba todas las tardes después del colegio, fines de semana, unas que otras vacaciones… y si se pregunta Aja claro ¿Cuándo salías con tus amigos? Les contestare que después de cada jornada escolar aproximadamente quince minutos charlando, chismoseando, etc… También en los descansos en sus cumpleaños, simple yo tenía- tengo que trabajar para sustentarme, por mis sueños por eso necesitaba dinero-propio- no ese que te dan tus padres por tender la cama? Por organizar la casa? O por cuidar a un primo, no ese no, necesitaba sentir en realidad lo que es ganarse el dinero con inteligencia, sagacidad, con ganas y cuando encontré la manera de negociar y me gane la confianza hice- hago casi lo que quiero.

Después de varios meses donde la rutina no tomo cabida ya que a pesar de tener horarios, normas la espontaneidad brotaba de mi vida. En mi colegio celebraban fiestas donde todos nos proponíamos a pasarla bien con amigos, yo siempre caminaba con los tres Camila, sebas y Paola los cuales me hacían disfrutar hasta del segundo más aburrido como en todas las fiestas había a disposición comida, licor, música… algo fuera de lo común – o no- entramos a un salón súper gigante cabían mil personas, bailaban y me senté a ver qué pasaba –veo gente ebria-, si lo se era de esas que van relajarse tomando limonada, cantando feliz, el ambiente estaba genial, de repente alguien me pregunta: disculpa sabes de casualidad ¿Dónde queda el baño? la miro y veo una chica trigueña, con los ojos profundos sígueme-le digo. Ella me sigue caminamos en silencio, llegamos le indique me agradeció y conteste: con gusto- me iba a ir cuando escuche espérame por favor así lo hice, salió, mis ojos ya se acostumbraron a esa realidad podía observarla con mayor facilidad, es igual de alta de yo, trocita , hermosa, daba ganas de abrazarla transmitía tranquilidad, paz. Yo no quería regresar al salón y ella no parecía ansiosa por volver entonces nos ubicamos en unas escalas fuera del baño, me senté, ella siguió en pie, me miraba y se presentó: Soy Adriana estudio en el colegio del frente, te he visto antes pero andabas muy aprisa, juego básquetbol generalmente les ganamos a tu cole- dijo ella riendo. Soy Katherine generalmente apuro el paso, ya veo eres la que mete como mil cestas y luego te vas a defender como si el mundo dependiera de eso, eres muy guapa me encanta ver tus partidos y por qué no decir que me gusta que nos ganes, gracias Katherine también eres muy guapa es tanto que me voy a sentar aquí –señalo mis piernas- se sentó, creo que temblé me puso nerviosa, no supe que hacer con mis manos-no la abrase-no me atreví a ponerla en una mejor posición para que no se cayera, se volteó, tomo mis manos me dice: Son grandes ¿Por qué no estabas bailando con tus amigos? Me gusta más cantar-le dije, ¿sabes bailar?-me pregunto, si se-¿por qué preguntas? Dije, se acercó a mi mejilla note su aliento, susurro en mi oído: Porque si no sabías yo te podía enseñar soy paciente y me considero buena maestra.

Y saben maledetta suerte la mía pues ese día la llamaron a pesar que puso todo el empeño por no dejarme su interlocutor la convenció asombrosamente- no paso ese día-. Después de sentir el frio rodear mi piel les mande un mensaje a mis amigos rumberos me fui a casa, mi mama no estaba había un escrito en la nevera: Kathe nos vemos mañana 😉 feliz noche…Te amo. Come algo ligero por favor. Sonreí mi madre me da algo que generalmente no se da libertad de pensar, sentir, ser y por más que mi madre me parezca maravillosa no dejara de serlo para ser mi amiga le respeto, amo pero es mi madre.

A pesar de esos minutos que pasamos juntas ese año termino sin que pudiera verla aunque la busque, llegaron vacaciones, año nuevo junto con mis locos primos, toda mi familia tíos, tías, abuelas, abuelos, padres, bebes la pasamos bien.

Bueno no he contado que me encanta desde siempre la belleza humana en todo sentido me maravilla un hombre guapo y con mis primas nos ponemos a cuchillar, una chica guapa pasa igual pero son mis primos quienes tomas la batuta pero nadie tenía esa dulzura, sonrisa, presencia como Adriana. Llego el momento más anhelado la vi y yo iba como ella anteriormente comento pero yo quería hablar con ella, Hola, ¿Cómo estás? Dije. Hola, normal dijo y …tu? Bien me alegra verte, -a mi igual hace mucho no te veía tan agitada-dijo. gajes del oficio-le dije y si te robo me dejas-dijo Adriana en este momento no puedo pero que te parece esta noche a las ocho en la plaza.

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