Todo a raíz de un cabreo

Muy buenas a todos, desde este medio os hago saber de mis experiencias algunos los llamara confesiones, yo las hare llamar… experiencias autobiográficas. En cada una de estas líneas os hago saber lo que me acontece o me ha aconteció, siendo pura verdad pues para nada me sirve imaginar, fingir, inventar o fantasear… sinceramente porque no me pone.

Lo acontecido a continuación me ha ocurrido en la mañana de hoy… aquellos implicados y con suerte me lean, sabrán de lo que estoy narrando, bueno sin muchos preámbulos comenzare. Hoy me he quedado dormido y lo peor es que todos dependen de mí en casa, pues suelo despertarme sobre las 6:15 de la mañana y tras preparar el desayuno para todos, hoy precisamente me he quedado dormido… despertándome a las 7:15 horas.

Nada más despertarme la parienta quería “guerra” pero yo no estaba por la labor… cosa que no entiendo, comenzando la primera bronca de la mañana pues esta comienza a acusarme de tener una aventura. Aunque en verdad no está muy lejos de la verdad… no voy a admitirle que la tengo, pues no es una sino hasta tres… pero que ninguna de ellas estuve a noche con ellas.

No me considero un semental pues de las tres mujeres solo me beneficio de dos de ellas… pendiente de la tercera, Lola… la primera de ellas es una mujer de unos 50 años, creo que ya os he hablado de ella… esa pesada que insiste en que su marido no la atiende, cosa que yo le defiendo pues perteneciendo a defender la ley y orden… creo que tendrá bastante. Patricia es la segunda una universitaria que como otras la conocí a raíz de una entrevista y que la muchacha pone toda la carne en el asador, solo con la intención que la contratemos o recomendarla para algún trabajo. Y la ultima no por menos impórtate es Loli… hija de Lola la cual esta cañón, lógicamente no me la estoy beneficiando… aun pero estoy en ello.

Bueno continuo que se me va la cabeza, mi mujer comenzó una bronca monumental… llegando a sugerir que tomara la dichosa pastilla a modo de levantármela, cosa que no importaría pero pienso que por una vez que falle… no hace una catástrofe. Pero no tranquila con eso comenzó a echarme en cara nuevamente otro recordatorio fallido, pues me hizo saber que debería de haber ido apagar el “sellito”, cosa que le hice saber que no… pero como todos conocemos a las mujeres, esta estaba con la regla y era un erre que erre.

Estábamos en un tira y afloja y eso que se me pasó por la cabeza el dejar todos mis vicios, todos… me refiero a todos, acabándome yendo de casa “encabronado”. Mientras conducía pensaba que eso de cambiar por mi parte como que no, pues los cuernos que tiene los tiene muy bien merecidos y que otros vicios como que se quedan, pues para nada dejare de ser una buena “putita”.

Antes de entrar en la oficina comencé a recibir whatsap de mi mujer a modo de disculpas, dándose cuenta de su error y exponiendo como excusa su estado emocional por la regla, por no mentar problemas familiares que la verdad a mí como ben le digo que no me atañen, como si yo mismo los tengo que poner en el paredón y tengo que disparar.

Acabe entrando en la oficina con una carita que asustaba por no decir mi conducta, acabando por sugerirme mi jefe y amigo que me tomara el día libre a modo de asuntos propios, pues no estaba por rendir y menos ayudar a los demás a rendir.

Por lo que tras montarme en el coche me puse a conducir y cuando me di cuenta, había estacionado mi coche en el aparcamiento subterráneo del Paseo Cristóbal Colon. Me baje como un sonámbulo camine por la Calle Reyes Católicos, Calle San Pablo hasta acceder a la Calle Rioja y de aquí a la Calle Sierpes, adentrándome en el pasaje al cual accedes a la Calle Tetuán y cuyos comercios entre otros son dos Sex Shop, llamándome la atención uno de ellos… Sex Shop Fantasías.

Me sorprendió la falta de bullicio que hace que el centro de Sevilla sea muy conocido, pero tras ver la hora que faltaban minutos para las 10:00 de la mañana, hora en que abren las tiendas y comercios… normal es.

Antes de entrar en el Sex Shop mire mi cartera y me di cuenta que tenía 20€… dinero más que suficiente, entre en la tienda haciendo saber al personal que allí se encontraba que entraba, mediante unas campanillas. Me dirigí hacia el mostrador y al señor que hay le di mi billete de 20€ el cual me lo devolvió en monedas de € y billetes. Camine hacia el fondo… dándome cuenta que el establecimiento estaba vacío y pensando que quizás era demasiado pronto, nada mas el arco que da acceso a la zona de cabinas… allí había cuatro hombres, todos maduros y viejos… mmm.

Antes de entrar en una de las cabinas… gire a mi izquierda y accediendo al aseo, no pudiendo echar el pestillo tras de mí al no tenerlo, tras orinar y antes de lavarme las manos… tome una de mis toallitas húmedas, limpiándome bien mi orificio anal e impregnándome mediante vaselina. Creo recordar que cuando acabe y sin haberme puesto el pantalón… la puerta se abrió de par en par, mostrando a otros como me encontraba. Recrimine a esa persona que antes de entrar debería de preguntar si estaba ocupado, cierto es que aunque haya preguntado si no tiene pestillo… puede pasarle lo que ha pasado.

Bueno tras salir me metí en una cabina del centro… una de esas que puedes tener hasta dos puertecillas de degustación, tras entrar no cerré el pestillo tras de mí y antes de sentarme, me puse cómodo… quitándome el suéter que llevaba. Tras abrir las puertecillas (Glory Holes), eche las monedas… saltando el sonido de una chica gozando, tras bajar el sonido y desabrochar el botón de mi pantalón, abrí este y baje la cremallera… sacándome mi flojo miembro fuera.

En no más de un par de minutos se abrió para suerte mía… la puertecilla de mi izquierda, apareciendo de esta un miembro no muy grande… no teniendo más de 15cm, pero que para nada le iba a darme asco. Comencé a chupar su glande y ante los sonidos de gemidos… me vi que iba bien encaminado, separe mis labios y saque mi lengua comenzando a lamer su glande y alrededor de este, mientras gemía y ambas maquinas de visionado eran alimentadas.

De estar en cuclillas comiéndome esa polla… me dispuse a estar más cómodo, apoyando mi rodilla izquierda flexionada sobre el asiento del butacón y la otra al suelo, no antes de haberme bajado el pantalón y calzoncillos… dejando a la vista de la puertecilla trasera… mi culito.

No estaba para calcular cuanto tardarían pero escuche el sonido del pomo girar, girando un poco la cabeza hacia un lado… lo suficiente para poder ver cómo era. Os puedo asegurar que solo pude ver la puerta abierta y la silueta trasera de un hombre, dándome la sensación o que estaba entrando de espalda o intentaba retener a alguien más, acabar por pasar y ponerme a lo mío.

Escuche la puerta cerrarse… pero lógicamente sin pestillo, el presentimiento de que eran dos en vez de uno, dándome cuenta no solo al sentir sobre mi nuca el peso de una mano… sino al ver de reojo a mi derecha a esta persona. Pude ver que este era un señor muy mayor… para entendernos mejor un viejo de unos 70 años o más, complexión delgada… de esos que opinamos que no sé… ni cómo coño se mantienen en pie, fijándome en su vestimenta que vestía pantalón de vestir marrón, suéter de pico rojo y calzado negro… y más tarde de que bajo el suéter, llevaba una camisa de color azul cieno y un paragua.

Este acariciaba mis cabellos e incluso poco a poco mientras con una mano acariciaba mi espalda… con la otra, desabotonaba los botones de mi camisa. Volviendo a mirar a este viejo y ver como baja la cremallera… sacando su miembro del interior, colocándomelo cerca de mi cara primero para luego restregarla… mmm!!!. Sacándome la polla del otro de la boca y sin dejar de masturbarla… gire mi rostro a modo de buscar con la boca abierta la otra, introduciéndomela dentro de la boca mas gracias a que esta aun no estaba erecta del todo, comencé a chupársela al tiempo que con mi mano derecha comencé a magrear sus genitales… ooohhh!!!.

Sintiendo una nueva mano sobre mi espalda… no precisamente por el peso de esta sino por el tamaño, no asustándome pues antes presentí que eran dos y no uno los que entraron, pero al no entrar en juego pensé o me habría equivocado o era un simple espectador. No dejándome ver a este ultimo como si no deseara ver a este desconocido, cuando más tarde pude comprobar que este hombre era un maduro muy grande, no solo de complexión sino también de físico. Un barrigón de no más de cuarenta años, casi sin cabellos y aquellos que aun permanecía mas se me representaba a “Gargamel”, cuya vestimenta era de un pantalón chino, camisa blanca de rayas rojas, suéter de pico azul y chaqueta, cuya mano también sostenía un paraguas como el otro.

Tragaba la polla de viejo al ternando con la del desconocido del agujero, insultándome estos por la manera de tragarme sus pollas… ooohhh!!!, llegándome a ofrecer el viejo un trabajo a modo de poder satisfacer a todo maduro que quiera. Ofrecimiento que me puso aun más, regalándole un magreo y comida de genitales que me hizo parar por no correrse aun, mientras estos eran ahora quien alimentaban la maquina. De primera sentí al otro desconocido cuando introdujo uno de sus dedos dentro de mi orificio anal, sacándolo y soltando…

“Este ya ha sido penetrado, pues alguien se ha corrido ya dentro”, dijo.

Tuve que sacarme la polla del viejo de la boca para poderle explicar…

“Nadie me ha penetrado aun y menos corrido aun, lo único que pasa que en los servicios… me he dilatado, antes posibles pollones”, dije.

Cosa que por tal explicación me tomaron aun por más puta que al principio, sintiendo ahora no solo uno de sus dedos sino dos los que penetraron mi orificio anal… ooohhh!!!, deseándolo con todo mi alma ser sustituidos cuando comenzó a emular las embestidas. Pero para mí suerte al menos eso pensé… cuando fueron sustituidos por su glande… uuummm!!!, sentí la presión en mi orificio y como este no me entraba, ignorando con dolor y al mismo tiempo placer por tenerla dentro.

Tuve que dirigir una de mis manos hacia atrás a modo de ser yo quien la colocara, llevándome el sorpresón que este grueso vástago debía de medirle al menos unos 20 cm. Comenzando este a abofetear mis nalgas al tiempo que yo mismo me lo restregaba por mi orificio, sintiendo los pellizco en mis pezones del viejo.

Me siento puta y deseo de corazón el estar en la cama con estos tres tíos, no importándome ser compartido con otros. Creo recordar que fue ese momento en que el más grande se quejaba de lo estrecho que es mi orificio, cosa que el viejo ensalza al otro a modo de hacerle ver que quizás yo sea “virgen” analmente. Oigo primero y siento segundo el escupir varias veces y como estas cae en mis nalgas, sintiendo como con su glande impregna y presiona sobre mi orificio, tras varias embestidas y con gran dolor por mi parte… siento su glande dentro… ooohhh!!!.

Tras colocar sus manos una a cada lado de mis caderas… comienza a embestirme lentamente, sacando su polla hasta su glande para presionar y entrándomela hasta donde puede, repitiendo la tarea hasta hacerme sentir sus genitales golpear mis nalgas. Como bien sabemos los pasivos… tras el breve dolor, punzante al principio permisivo después y tras breves minutos, comenzar a sentir placer… deseando que no pare nunca, deseando sentirla nuevamente.

Los gritos del viejo uniéndose al del otro lado del tabique se unen al obtener casi de forma correlativa sus orgasmos, mientras uno estrella sus chorros en mi rostro… el otro descarga dentro de garganta, lanzando de forma instantánea su leche a mi estomago… aaahhh!!!. Continuando chupándola a pesar de tenerla ya flácida al viejo, ya que este me hace saber que espera a que acabe su compañero, no tardando mucho y tras hacerme girar… descargar en mi boca, saboreándola a placer.

Antes de despedirme y dejaros como yo con este buen sabor de boca, os diré que no continúe… no por no tener más “clientes”, sino por las prisas que me surgieron. Pues cuando estos se marcharon sin haber esperado a que yo al menos me hubiera puesto el pantalón, abrieron la puerta mientras se despedían y como anterior vez, enseñaron a otros lo que habían degustado y disfrutado.

Bueno os dejo hasta una nueva experiencia… vale, ya me contáis que os aparecido y mis confidentes deciros que me hagáis saber si me he olvidado de algo, os dejo y hasta pronto.

Una vez más me han recordado mis comentarios a modo de poderme coger en una cama, nuevamente he podido escuchar eso de…

“Joder… no tienes sitio, como me gustaría estar en una cama y hacerlo bien”.

O en plena “faena” e incluso cuando ya habéis finalizado, me soltáis…

“No sabes lo que me hubiera gustado haber estado en una cama contigo, no te haces una idea lo bien que lo íbamos a pasar”, entre otros comentarios.

Mientras que a mí me da igual el sitio mientras gocemos ambos, pues para el momento que vamos a disfrutar el lugar es lo de menos, ya que busco encuentros esporádicos a conveniencia y no hay maduro que deseen ser mamados y follar un buen culo, deseando que estos sean bien apretaditos.

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