Tomando unas copas

Me llamo Miguel, 1,75 de estatura, pelo negro ojos negros. Nº 1 de mi promoción en Ciencias empresariales de Oxford, Nº1 en Dirección de Empresas y Nº1 en Contabilidad. Trabajo en una multinacional como director ejecutivo en España. Tras una convención a nivel mundial de la empresa y tras presentar los balances anuales, que le supuso un incremento de beneficios de más del 700% y tras 1 año de trabajo intenso con 14 horas diarias. La empresa tras la felicitación correspondiente y nombrarme el directivo del año me sube el sueldo un 40% y me da dos meses de vacaciones pagadas en Cancún con todos los gastos pagados.

Una limousine, me espera en el aeropuerto y me lleva al hotel de 5 estrellas me alojo en la suite presidencial.

Entro en la habitación, el balcón da al mar, respiro profundamente y digo.

– Si señor esto es vida.

Me cambio de ropa, bajo a la piscina y me pongo a disfrutar de las merecidas vacaciones ganadas con mucho sudor. Piña colada, un chapuzón en la piscina, una chica guapa que se acerca para pedirme fuego, lo siento no fumo, otro chapuzón y me voy a almorzar.

La clásica siesta española, después de almorzar, que no me la quiten es uno de los premios ganados. A media tarde, tras de hacer un poco de turismo por la ciudad, comprar algunos recuerdos regreso al hotel, tras la cena, me dirijo a la terraza, donde todas las noches una orquesta anima a los huéspedes a que muevan en esqueleto. Busco a alguna chica que pueda ser mi pareja, no encuentro nada de interés. Me retiro a descansar.

Al día siguiente, me levanto tarde, el desayuno en la habitación, después bajo a la playa, tomo el sol un buen baño en el Caribe, muchas parejas en viaje de novios, corretean por la playa, pasean dándose las manos y algún que otro beso. En la playa hay un pequeño bar, de esos que en España, llamamos Chiringuito, donde se puede almorzar o tomar alguna bebida, pido una Coronita y pregunto qué se puede comer.

Una graciosa camarera me indica,

– Buenas Señor, tenemos Langosta con guacamole, frejoles con arroz y pollo y de postre Fruta del país, Piña, Mangos, Papaya.

– Tráeme Langosta con guacamole y de postre Piña y papaya

La muchacha muy dispuesta me sirve enseguida, la Langosta deliciosa y el guacamole nunca había probado otro mejor que aquel. La piña fresca que mezclada con la papaya conseguías un sabor y aroma muy particular.

Por la tarde, siesta, paseo y por la noche a la terraza, haber si esa noche encontraba algo para ligar, me senté en la barra, una joven se acerco a pedir unas cervezas, al verme solo me dijo.

– Señor, veo que esta Ud. muy solo, porque no se sienta con nosotros, en aquella mesa, estoy con mi novio y unas amigas, venga pues, lo invito.

– Muchas gracias Srta.

Agarre la cerveza y la seguí, al llegar ella se dirige a su novio y le dice.

– Cariño no te importa que lo invite, lo vi muy solo y para que aprecie la hospitalidad de Cancún.

– Buenas tardes me llamo Miguel estoy de vacaciones, soy español

– Buenas tardes, caballero, me llamo Pedro, y esta es mi Novia, Lupe y sus amigas, Teresa, Jazmín y Adelita. Tome asiento nomas, esta Ud. en su casa un español siempre es bien venido a Méjico, Este país le debe mucho a la madre Patria.

– Bueno también España y el mundo le deben a Méjico, el chocolate el tomate.

Chiste para romper el hielo, charlamos hasta altas horas de la madrugada al despedirnos Pedro me dice.

– Compadre, tiene algún plan para mañana, le invito a ir de pesca, haber si cae algún tiburón o un pez vela, le hace?

– Bueno, es una manera más de congeniar con el pueblo mejicano.

– Pues no se diga mas, a las 10,30 AM le recogemos en el hotel

Nos despedimos, un apretón de manos, las chicas un casto beso en la mejilla y hasta el día siguiente.

A las 10, 30 AM puntualmente un automóvil Hamer me recogía en la puerta del hotel, lo conducía otra chica se llamaba Luisa. Me llevo al muelle en él y a bordo de una embarcación de 15 metros de eslora me estaba esperando Pedro y las chicas de la noche anterior, subí a bordo y zarpamos. Pedro a los mandos del timón y las chicas preparando los cebos para soltarlos en la zona más idónea, ya preparados los cebos, las chicas se subieron a la zona más alta de la embarcación y se pusieron a tomar el sol en Toples , todas tenían unos pechos de impresión, de esos que mas que pechos parecen casi sandias pequeñas o melones debían de usar unos sujetadores con unas copas no menos de la 110 E, se les notaba demasiados perfectos y redondos, desde mi punto de vista yo creo que eran pechos operados.

Al llegar a la zona, las chicas cebaron las cañas y me invitaron a sentarme a la popa en una silla con un arnés y la caña entre las piernas. A mi lado Pedro, Teresa se había hecho cargo del timón. Lanzamos el sedal y al poco vimos un enorme pez vela saltando en el agua, había picado, seguía las instrucciones de Pedro.

– Dele carrete, suelte sedal déjelo que se canse, ahora tire y recoja, dele carrete tire y recoja, varias veces para cansarlo.

Cuando me di cuenta lo teníamos a la eslora del barco, Pedro le echo un gancho y lo subió a bordo, le sacamos varias fotos en las que aparecía orgulloso con mi primera captura, luego fondeamos, las chicas prepararon un almuerzo ligero y para celebrarlo Pedro abrió una botella de Champagne, nos pusimos de charla, le dije a lo que me dedicaba y que ahora estaba de vacaciones pagadas por la empresa motivado a los buenos resultados que se habían obtenido bajo mi gestión. El me dijo que tenía una finca y se dedicaba a la exportación de carne, además de minerales diversos, tenia oficinas abiertas en África y la India.

Regresamos a puerto bien entrada la tarde, me llevaron al hotel y me indicaron que me esperaban en el chiringuito de la noche anterior para cenar.

Allí me presente, esa noche además de las chicas anteriores había otras tres más, Rosario, María y Violeta, charlamos, bebimos, y bailamos, cuando regrese al hotel el sol comenzaba a despuntar, mostrando un hermoso amanecer.

Desayune y dormí un par de horas, luego baje a la piscina a tomar el sol donde almorcé. Por la tarde me dedique a pasear por la ciudad y al caer de la noche entre en un bar de copas, allí me encontré con Pedro y sus amigas, comentamos la jornada pasada de pesca y quedamos de que al día siguiente me llevaría por una ruta turística de las cercanías, me recogería a las 10,30AM. Visitamos varios centros turísticos, ruinas prehispánicas, nos bañamos con delfines en fin fue un día completo, y lo mejor siempre acompañado de aquellas hermosas Srtas. Con sus enormes pechos, durante la jornada me pregunto Pedro.

– Oye Compadre, estoy buscando una persona que me lleve la contabilidad de mis empresas además de que sea simpático dinámico y que sepa dirigir a las personas, vente a trabajar con migo, yo te pago el doble de lo que estas ganando ahorita, además, auto y vivienda.

Me sorprendió la oferta, yo estaba contento con la empresa en la que trabajaba, las condiciones que me ofrecía Pedro no eran nada despreciables.

– Gracias Pedro, pero tú no me conoces no sé si me adaptaría a tus necesidades, déjamelo pensar y antes de terminar las vacaciones te doy una respuesta..

– Ok, compadre, disfruta mientras de las vacaciones y una semana antes me informas.

Al día siguiente, me puse a averiguar quién era el tal Pedro, los informes que obtuve eran inmejorables, multimillonario, empresario mejicano, disponía de industrias de ganadería, minería, empresas de servicios una de las principales fortunas de Méjico. Yo estaba ganando mensualmente 2000€ el me ofrecía el doble, tal vez si me hacía de rogar subiría la oferta, lo pensaría.

El resto de las vacaciones, gracias a Pedro, se me hicieron cortas, me venía a buscar todos los días y me llevaba a diferentes lugares ya no solo de Cancún sino de los departamentos colindantes, era un hombre muy cordial, agradable y dado a sus amigos, siempre estaba rodeado de lindas mujeres jóvenes rondaban entre los 24 y 29 años, un día le pregunte.

– Hoye Pedro, que haces para estar rodeado de tan lindas mujeres, te adoran.

– No hago nada, son empleadas mías, todas ellas son profesionales en sus diversas ramas, te digo. Lupita, es Ingeniera agropecuaria, y lleva en mi empresa, todo lo concerniente a las ganaderías, tanto de vacuno como caballar, Adela, es veterinaria, Luisa es Dr. en medicina. Teresa, es la encargada de la seguridad, fue policía y campeona de karate, Teresa, es técnica en automóviles de todo tipo y pilota mi Jet, Jazmín tenía un restaurante con dos estrellas Michelin, se encarga de darnos de comer, Rosario, lleva el mantenimiento de las instalaciones, es ingeniero civil, María se encarga de la prensa, relaciones públicas y Violeta es mi entrenadora particular, la que me pone en forma. Antes trabajaban en sus especialidades pero en otras empresas, visitaron Cancún y las contrate, desde entonces están con migo y tanto yo como ellas no tenemos quejas mutuas. Tienen sus buenos sueldos y todo aquello que necesiten, no me gusta tener hombres trabajando conmigo, siempre te ven con malos ojos, todos los hombres somos desconfiados los unos de los otros. En mi casa el único hombre soy yo, el resto de los trabajadores, viven fuera de mi finca, vienen por la mañana a trabajar y a las 7 se marchan a sus casas con sus familias. Ellas como jefas de sus respectivas facetas, viven en la finca.

– Chico desde luego tienes una muy buena y hermosa compañía, no puedo decir quién es la más guapa, son todas preciosas.

– Además, entre ellas se llevan muy bien y se ayudan mutuamente, forman un gran equipo, por eso las trato bien y no tienen queja mía. Cuando necesitan algo en particular, me lo piden y se lo doy.

Pasaron los días y ya próximo a terminar mis vacaciones le dije a Pedro que quería hablar sobre la oferta.

– Dime Compadre, ya decidiste si quieres trabajar para mi, quieres saber algo mas al respecto de mi persona, que no te hayan podido dar tus contactos, es por problema de dinero?

– No Pedro, no me mal interpretes, tu oferta es muy generosa, pero yo me había comprometido con la empresa en la que trabajo que…

– Olvídate de esa oferta que te di, te ofrezco el triple, y ni un centavo más, me interesas, se que vales y lanzaras mis negocios por encima de la estratosfera, compadre.

– Bueno Pedro, no sé que voy a decirte, pero ahí está mi mano, acepto. Quisiera despedirme de la empresa personalmente, no me gusta hacer este tipo de cosas ni por teléfono ni por e-mail siempre he dado la cara, tendré que desplazarme a New York para hablar con la central.

– No hay problema, Teresa te llevara en mi Jet y te traerá de vuelta, toma el tiempo que necesites, haz las gestiones que tengas que hacer, tanto en Usa como en España, si necesitas ir se lo dices a Teresa y te lleva.

Al día siguiente, con Teresa a los mandos del Jet de Pedro, salimos con dirección a New York, el director general de la compañía, se extraño de que dejase la empresa, pero viendo que la oferta que me habían hecho era muy superior a lo que ellos podían ofrecerme aceptaron mi dimisión y quedamos tan amigos, firme el finiquito y quedaron en ingresarme el importe acordado en mi cuenta, al día siguiente, salimos para Madrid, quería dejar las cosas cerradas y bien cerradas, puse el piso en venta, hable con el banco y me despedí de los compañeros de trabajo. De regreso a Cancún hablando con Teresa, quise sonsacarle algo más sobre Pedro, me dijo que era un hombre muy generoso, no tenia familia y a ellas las consideraba como sus sobrinas y era muy cariñoso, siempre atendía cualquier necesidad que tuviesen, que no quería que tuviésemos secretos para el que fuésemos sinceras. Todos sus negocios estaban dentro de la ley, mucha gente decía que los había hecho con la droga y es mentira, el procede de una familia humilde y todo lo que tiene lo consiguió con su esfuerzo, ha trabajado desde los 8 años ha mantenido a sus padres hasta que murieron y siempre se acuerda de los más necesitados.

CONTINUARA.

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