Trabajo de verano

Esta fantasía que os contare la tengo desde mi primer trabajo de verano, como niñera. Como no, sigue siendo con un madurito. No era el madurito deseado…pero…Ahora os lo explico.

Hace dos veranos cuando tenía 19 años, comencé a cuidar a un niño de 2 añitos. La familia era del barrio y cuando vi la oferta, no dudé en llamar. Hablé con la madre y organizamos todo para conocernos.

Por aquella época, estaba en un momento muy alto, en temas relacionados con el sexo. Tenía un par de ligues, y muchas veces no pasábamos de besarnos y tocarnos en parques. Pero ya es más que a hora. Mi cuerpo era más o menos como ahora, estaba en una época donde me cuidaba más que nunca después de haber perdido unos kilitos.

-Ding-dong- Piqué al timbre de la casa, una casa con bastante buena pinta. Su garaje, su patio delantero y tenía pinta de tener dos pisos. Y una valla bajita para acceder al recinto.

Se abrió la puerta y una mujer de unos 40 años, apareció por la puerta. Pelo largo, mechas rubias, ropa de estar por casa y con una sonrisa en la cara.

-Buenas tardes. Serás Marta.

-Sí, soy yo. Buenas.

Vino hasta la puerta exterior a recibirme, me dio dos besos y me acompañó hasta el interior de la casa. Justamente hasta el comedor, donde estaba su marido, con unos papeles encima de la mesa.

-Julio, esta es Marta.

-Hola, Marta. Un placer. – extendió la mano para saludarme. Yo me lancé a sus mejillas y nos dimos dos besos-.

Era un hombre del montón, iba con tejanos y una camisa. Pelo corto, más alto que yo. Algo de barriguita de casado.

-Encantada Julio. – Yo era muy educada, eso me han enseñado mis padres-.

-Bueno Marta, siéntate y hablemos antes de nada. -Dijo Julio-.

Nos sentamos y comenzaron a hacerme preguntas sobre mi vida, sobre mis gustos. Querían conocerme a fondo. Ya que me iba a quedar con su primer hijo de dos años. Pareció que les gusté y después de tomar un vaso de agua, firmamos un contrato no oficial. Parecía una familia muy centrada y formal.

Quedamos en los días que yo vendría y nos despedimos muy amablemente entre alguna broma. Me habían caído bien, parecían majos.

——–

Llegó el primer día de trabajo, al llegar estaba Alejandra, lista para salir por la puerta directa a su oficina. Yo llegaba casi corriendo, porque llegaba justa.

-Buenos días Alejandra.

-Marta, Marta, el primer día y justa eh!!

-Perdona.- No tenía ninguna excusa así que bajé la cabeza.

-Me voy volando, ya sabes que cualquier cosa tienes los números de teléfono, ¿ok?

-Si Alejandra. Tranquila. Suerte.

-Confío en ti Marta. Y llámame Ale.

-Perfecto, Ale. Confía en mi.- Puse una sonrisa de niña mona-.

El día fue tranquilo el niño era muy agradable, tuve que aguantar algún llanto, pero poca cosa. Así que me comuniqué con Ale, para ver cómo iba todo. Le envié alguna foto con el crio y todo parecía ir bien.

Sobre las 18.45 de la tarde llegó Julio. Yo estaba con el niño jugando en el comedor, tirada en el suelo, sobre una mantita. Verlo trajeado con esa pose, desde el suelo, tirada, mmm…solo hizo que enchufar mi mente perversa de niña juguetona. Aunque el hombre no me llamaba la atención, no dejaba de ser una situación morbosa. “La niñera”

-Hola Julio.

-¿Qué tal Marta? ¿Cómo ha ido el primer día?

Julio cogió al niño y lo levantó entre sus brazos. Haciéndole carantoñas. AAAAIIIII, quien fuera niño, pensé. Poniendo una sonrisa a mi propio pensamiento.

-Muy bien.- Dije mientras me levantaba-. Se ha portado genial, tenéis un niño maravilloso.

-Pues será contigo porque llevamos una época que esta intratable.

-Pues de verdad Julio, ya le comentará Ale, pero ha ido muy bien.

-Será que le gustan las niñas monas. -Eso es lo peor que pudo hacer Julio. Encender más el fuego-.

-Jejejeje. Bueno Julio. – Fui a coger mi bolso y mis cosas-. Pues nos vemos mañana. – Me acerqué a darle un beso al niño, pero Julio se lanzó a mis mejillas. Parecía que le gustaron los del día que nos conocimos. Nos dimos dos besos y después besé al niño.

-Chao Marta.

-Adiós. -Giré la cabeza antes de cerrar la puerta, y allí estaba Julio, con el niño en brazos y su mirada clavada en mi culo-.

-Adiós.- Repetí-.

Los dos sonreímos y salí por la puerta.

WAW, ¿había empezado el juego? ¿Solo eran ilusiones mías? Seguro que ese hombre estaba en la monotonía del matrimonio con su mujer amargada, que solo estaba pendiente de su hijo, su trabajo y de calentar las máximas pollas posibles, pero. Estoy casada, solo quiero ver que aun te la pongo dura. ESA MUJER NO ME HABÍA CAIDO BIEN, ¿QUEDA CLARO?

Recibí una llamada de Ale. Concretamos la hora del día siguiente y unas preguntas más. Me comentó que fuera más puntual. Y le dije que sí, colgando rápidamente.

Los días pasaban y cada día me gustaba más trabajar en esa casa. Aunque Ale, me apretara cada día más.

Ale me dejaba papeles escritos de toda una hoja con indicaciones e instrucciones. Yo le hacía poco caso. Le enviaba 4 fotos con su hijo feliz y haciendo cosas conmigo. Y la verdad hacía estupendamente mi trabajo.

Un día por la mañana recibí un mensaje de texto.

( Hola Marta. Mi mujer me ha comentado algunas cosas sobre ti. No sufras, está un poco nerviosa últimamente. Haz tu trabajo como sabes. Estamos contentos contigo. Por cierto gracias por las fotos. Estáis guapísimos los dos ;))

Era Julio. Que majo, me avisaba de esas cosas que son importantes si hay comunicación. Pero repito que esa mujer era una mal follada. Yo examiné el mensaje al detalle y comencé a imaginarme cosas. Me envía el mensaje para establecer contacto… Tengo que contestarle…Ale le envía las fotos, que yo le mando…Y me dice que guapa estoy….me giña un ojo, que querrá decir, que me tira la caña o es un guiño de complicidad….

Esa locura que hacemos las chicas cuando se nos va la olla. Contesté el mensaje.

(Hola Julio. Muchas gracias. Te agradezco tu sinceridad. Yo hare la mejor faena con tu hijo que pueda. ¿Ale te ha enviado las fotos? Quieres que te las pase a ti tmb? 😉 )

Pero no recibí ninguna respuesta…Miraba el teléfono cada dos por tres. mi mente ya había creado la fantasía. Era un poco cerda, pero muy morbosa. Lo tenía todo pensado, donde, como, tiempo para hacerlo… Sería en la cocina, que como se comunica con el comedor, el niño se quedaría jugando con su juguete preferido, entre otros por si se despista. Julio y yo en la pared de la cocina adjunta a la puerta que lleva al comedor. ( lo había probado y todo cuando el niño dormía. Me apoyé en la pared dolando mis rodillas y si era factible) El miraría hacía el comedor para cuidar al niño y yo chuparía su polla en esa posición…Eso es lo que mi cabeza recreaba. Aunque también hacíamos más cosas.

Llegaron las 18.45 de ese día, un día caluroso. Iba muy comoda, de hecho llevaba la parte de arriba del bikini puesta y un short. Tenían piscina y me habían dicho que si quería hacer un entrar y salir cuando el niño durmiera podía hacerlo. No me había bañado ningún día, porque me daba miedo que el niño se despertara.

-Buenas tardes!!!!

-Hola Julio. -Allí estaba yo en el suelo jugueteando con el peque-.

-Como estas pequeñajo!!!! -Se arrodillo a nuestro lado y ví como miraba mis tetas (pequeñas ) de reojo-.

Ese hombre también tenía que fantasear conmigo. Y eso era muy excitante. Aun que el hombre era de lo más normalito que hay…DESAFORTUNADAMENTE.

-Ostras Marta, me ha comentado Ale si este fin de podrías venir por la noche. Tenemos una cena y tendrías que quedarte por la noche. Pagamos el doble eeeh. jajaja.

-Ah vale. Creo que sí que puedo, luego te confirmo con un SMS.

-Perfecto guapa.

Nos dimos los besos de despedida. Eran habituales, entre nosotros después del primer día. Me encantaba ese momento, lo reconozco.

Al rato, cogí el teléfono y le envié el SMS a Julio.

(Julio, sin problema este fin de semana. Contar conmigo. Por cierto, hoy te envió la foto yo. ;))

La foto era con su hijo, pero estaba en bikini por el jardín.

(Perfecto Marta. Ya concretaremos horarios. Muy bonita la foto. Gracias.)

Ahora os digo que me toqué alguna vez pensando en ese hombre y la situación que rondaba mi cabeza. También en casa de mis jefes. :D:P

Pero llegó el sábado por la noche, y por un mal entendido con Ale, me planté en su casa a las 19.30.

Tardaron en abrir. Y volví a picar al timbre. Al no haber movimiento, salté el muro y fui hasta la puerta de entrada donde piqué con la mano en la puerta.

Entonces escuche como alguien hablaba desde dentro.

-¿Quién es?

-Soy Marta.

-¿Marta? ¿Qué haces aquí?

-Pues vengo a cuidar del niño como quedamos.

Abrió la puerta. Estaba en calzoncillos anchos y sin camiseta. Mi mirada fue a parar allí, entre mirada y mirada.

-No habíamos quedado para cuidar del niño?

-Sí, Si, uufff, es que estaba dormido.

Su polla se marcaba a través del calzoncillo. Se meneaba de lado a lado. Mi mente se calentó en Zero coma. Estamos a casa.

-Disculpe si le he despertado.

-No, no tranquila. Ale y el niño no están. No te dijo sobre las 9?

-Ostras no se…

-Bueno, no pasa nada. Ponte cómoda.

Me senté en el sofá y el desapareció por la puerta de la cocina. Me mire es escote, lo ajuste, bajando la camiseta. Quién sabe lo que podía pasar y si podía calentar a ese hombretón. Apreté mis tetas. JODER tenía los pezones duros. Mientras me tocaba las tetas miraba hacía la puerta de la cocina y dialogábamos sin vernos.

-¿Quieres tomar algo guapa?

-Vale.

-Vente!!

Fui dando saltitos más feliz que una perdiz. Allí estaba él, metido en la nevera buscando algo para comer.

-¿Que te apetece?

-¿Que tienes?

Cierra un poco la puerta y me mira. Yo le miro pero mi mirada se va a su bulto de nuevo. Se menea de lado a lado y me crea mucha intriga imaginar cómo es lo que hay debajo.

-Son un poco feos, pero es culpa tuya de pillarme así, al venir sin avisar.

-jajaja, mi culpa dice…

-Es así…

-Qué fácil es dar echar las culpas a la joven.

-Bueno, tampoco es malo tener la culpa.

-Bueno, en mi vida las culpas siempre las tiene el culpable.

-Sí, si está claro. Pero tener la culpa no siempre es igual a maldad.

-Ah, bueno depende como lo mires.

-Por ejemplo que seas tan guapa no es tu culpa. Ni la mía.

-Jajajaja. Eso es verdad.

-Pero por ejemplo que se me esté poniendo dura de verte, es culpa tuya.

Mi mirada va directa a su polla…

-Bueno, eso sí…

La nevera se cierra. Y da unos pasos hacia a mí.

-O por ejemplo que mi polla acabara en tu boca, sería mi culpa. Y no creo que tuviese remordimientos.

El silencio se hace en la cocina, llega a mi vera y pone sus manos en mis brazos. Es más alto que yo, hay diferencia entre nosotros. Lleva mis manos a su paquete, y lo acaricio por encima del calzoncillo.

MADRE MIA, TIENE QUE SER ENORME. Solo tocándola por encima del calzoncillo son agarrarla ya noto lo voluptuosa que es.

Pongo valor y pongo las manos dentro del calzoncillo que se abre entre mis manos. La agarro y la dejo por fuera del calzoncillo. Mis ojos coinciden con su mirada. Pero no aguanto más esa sensualidad y tengo que ver esa polla. Es enorme…

-¿Entonces esto de quien será culpa?

Pone cara de extrañado y sonríe…Flexiono mis rodillas poniendo mi boca a la altura de su polla. Y no tardo ni un segundo más. Meto la polla en mi boca, agarrándola con las dos manos. La puntita entra en mi boca, mi lengua acaricia su capullo.

-UUUHHHH….qué maravilla!!!

Su mano se posa en mi nuca y meto más adentro la polla. La meto y la saco, la meto y la saco. Mi boca no llega hasta el final, así que con mi boca paso por toda su polla. Al llegar al final noto como su polla toca más allá de mi oreja. Beso cada cm de su polla, sacó un poquito la lengüita y también al voy pasando. No estábamos donde yo había imaginado pero estaba en la misma posición, de rodillas y su polla en mi boca. Eso había fantaseado en mi mente perversa.

La mano que tiene en la nuca, baja y se mete entre mi escote, sacando con facilidad mi teta y agarrando mi pezón. Yo sigo jugando con su polla, con su puntita, con mi lengua, con la saliva. Me encanta. Estaba muy cachonda!!! Su mano deja mi pezón y las posa en mi cabeza de nuevo. Agarrándomela con fuerza. Cuando la meto en mi boca, presiona ligueramente hasta notar que llega al final de mi boca. Pero no fuerza demasiado. Me suelta la cabeza y agarra su polla por su base y me da unos azotes en mi lengua. Noto los hilos de saliva espesa como se separan de mi lengua y se enlazan con su polla. El sigue aguantando su polla y yo me apoyo en sus muslos para seguir chupándola. No tardamos en parar y seguir con otra cosa mariposa.

Me pone los dedos en la barbilla y hace fuerza hacia arriba. Me da pena abandonar esa pedazo de polla, peluda, pero deliciosa. Me encanta tenerla en la boca. Me levanto y noto mi teta fuera. Pero parece no haber tiempo para formalidades. Su mano rápidamente va a mi cinturón del short. Sus manazas, remena para bajar el pantalón. Aún no han llegado a bajo que noto sus dedos aterrizando en mi nalga. PLAAAFFFF, liguera pero consistente. Su manaza presiona la nalga y cachetea la otra PLAAAFF y vuelve a manosear con esas manazas enormes, al tamaño de su polla. Me dejan solo en tanga. Agarrándome fuerte de los brazos me lleva hasta la encimera. Cogiéndome de las piernas me coloca para que mis pies se apoyen en las dos partes. Su mano agarra la parte del tanga que tapa mi coño y lo aparta. Su mano pasa por su boca, llenando los dedos de saliva. La pone en mi coñito y acerca su polla. El tamaño de su polla con mi coño es brutal. La diferencia es abismal y mi cara lo dice todo.

-¿Asustada?

-Algo…

Aún con mi tanga en su mano y apartándolo, refriega su polla por mi coño y también la mete muuuuy ligeramente, sin que su capillo desaparezca del todo.

Me apoyo en el armario, para estar más cómoda y noto frescor en mi barbilla. Paso mi mano por ella y limpio la saliva que ha dejado antes su polla. Mientras él juega con mi coño pasando la polla por mi clítoris. Le miro a los ojos, la mira atenta a la zona de acción. Y noto como su polla va entrando muy justa por las paredes de mi coño. Va resbalando pero la noto muy apretada. Mientras empieza con su mete saca, una mano se apoya en la encimera y la otra me baja la camiseta dejándome las tetas a fuera. Su cara muestra como presiona las mandíbulas. Me aparta el pelo que cae en mi cara y se acerca para besarme. Su nivel de penetración no es alto, porque mis gemidos son más de dolor que de placer. Su polla es enorme, mi coño está adaptándose. Sigue fallándome a un ritmo constante pero es profundo.

-Ábrete el coño!

Suelto las manetas de los armarios donde estaba agarrada y abro mis labios, un poco para que entre mejor su polla, obedeciendo sus órdenes. Mi fantasía era una mamada, había imaginado juegos, pero no que me follara. Estaba alucinando me encantaba, tanto su polla como la follada.

Mientras me folla, pone sus dedos en mi clítoris y empieza a frotarlo.

-AAAhhh…aaaahhh…uuummmm…!!!!!!!

Aún quedan unos tres dedos de su polla para penetrarme del todo, pero es constante más que duro. Me encanta esa posición ver su polla como me penetra, su cuerpo, su cara…ESTOY A MIL!

Disminuye el ritmo y me saca la camiseta. Aún en la encimera y con su polla dentro.

-Ven nena…

Me coge de la muñeca, después e sacarme la camiseta y me pongo con los antebrazos en la encimera. Me fijo que donde estábamos, esta todo mojado de mis flujos. De nuevo su manaza…PLLAAAFFF, azota una de mis pequeñas nalgas. Y sin piedad baja mis tanga hasta el suelo. Lo coge y lo deja encima de la encimera. Se abre bien de piernas para llegar a la altura de mi coño. Se apoya en mi cadera y cogiendo su polla busca mi agujero.

-AAAHHHH….oooohhhhh….aaahhhh….oohhhhhhh!!!!!!!!

-mmmm….siiiii…siiii..

-JODER!!!!

Me agarra del brazo me gira un poco hacia él y me besa la mejilla, mientras me besa, su penetración aumenta de profundidad…

-AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!

Esa casa no había escuchado nunca los gemidos de tanto placer! Estaba gozándolo mucho.

Me suelta del brazo y me agarra una teta, como si se tratara de una pelota relajante. Mis pezones están duritos y los masajea entre apretón y apretón.

-AAAHhhh..Ahhhh……no paaaaareeesss!!!!!!

Me recoge el pelo haciendo una coleta con sus dedos y estira del pelo entre penetración y penetración.

-AAAHHHHHHHHHHHHHHHHH….AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!

-UUuuufff….- su respiración se acelera, mis gemidos aumentan-.

-JODER ME CORRO!

Unos espasmos recorren desde mi coño hasta mi garganta y de allí a mis piernas, mi orgasmo da la bienvenida entre gemidos.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

-Jo Jo Jo Jo, qué delicia de niña.

Mi cuerpo queda más estirado, solo las manos se apoyan en la encimera y mi espalda queda recta. Su polla no a salido de mi coño y le doy más el culo. Entonces….PLAAAFFFFFFFFF PLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAFFFFFFFFFFFFF!!!!! empieza a azotar mis nalgas ahora con más sentido que antes. Yo no puedo parar de gemir….

-AAAAAHhhhh….AHHHHHH

Sus brazos me arropan entre su pecho y sus músculos, me presiona entre ellos.

-AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH!!!

Me folla más duro y fuerte. Sus manos recorren mi cuerpo. Coge mi cuello, luego mis tetas, luego me abraza, luego mis tetas. Su pelvis no se detiene.

-AAAAHhhhhhh- que escándalo madre mía-.

De golpe deja su polla dentro de mi coño y se detiene. Hace movimientos lentos dentro de mi coño.

-Joder nena…que pasada de coño.

Me coge de las caderas y saca su polla. Me pone delante de él agarrándome de la barbilla con su mano. Vuelve a presionar su mandíbula y me agarra entre sus brazos. Las manos en mi culo y me lleva hacía arriba. Entre los dos metemos la polla de nuevo y empieza a subirme y bajarme, tiene que ser él el que haga la fuerza, porque no tengo ningún apoyo. Sus manos presionan mis nalgas, pero no aguanta mucho más. Me baja de sus brazos y noto cada cm de su polla saliendo de mi coño. Se agarra la polla pajeándola. Me arrodillo y abro mi boca. Se pajea delante de mi cara, noto como sus ojos se clavan en mi cara, como con odio. Pero es del placer que está teniendo. Se nota que ya viene su semen. Abro mi boca y espero ese disparo. Me agarra de la cabeza, para que nada se salga y empieza a disparar en mi lengua. Entrando su semen en mi boca.

-AAAhhhh….AAAAhh…uuugggghhhh!!!!!!!!

La leche es espesa. No la trago y la escupo despacio dejándola en mi barbilla, aunque al a ver abundante leche, comienza a gotear en mis tetas y también llega al suelo. Su polla empieza a perder fuerza, pero no tamaño. Me observaba con cariño…

-Lo ves esto es tu culpa pero no pasa nada.

-Jajajajaja.- su leche se estiraba en mi barbilla como si fuese moco-.

-e acerca un poco de papel de cocina.

-Toma, y limpia el suelo.

-Sí, claro.

Me limpio la corrida de la barbilla y a de mi cuerpo. Doblando el papel limpio lo que ha caído al suelo. Veo como vuelve a poner su calzoncillo y yo empiezo a ponerme mi ropa también.

-Que bien lo podemos pasar, ¿no Marta?

Sonrió…

-Sin duda…

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