Travesuras de cupido chris s.

Muchos Años después

Alely: ¡ALEJANDRA! ¡VEN AQUÍ AHORA!

Sebastián: ops mami ese grito solo significa algo, y es que este guapo hijo que tienes te volvió a meter en problemas por alcahuetearme

Kiara: ¡YA VOY CIELO! ¿Qué hiciste ahora Sebas? ¿Una nueva esta semana? –sonríe divertida–

Sebastián: mami pero si la vieras es hermosa

Alely: ¡KIARA ALEJANDRA SUBE YA!

Sebastián: ve mami, no quiero que corra riesgo tu vida sexual –rie–

Kiara: –rie– yo tampoco, me debes esta conversación quiero saber de esa nueva chica

Sebastián: por supuesto, sabes que eres mi mejor amiga, sube que mamá debe estar echando chispas, uy pobre de ti –rie– todo por defenderme te adoro mami –la abraza– sube ya

Kiara sonriendo sube a la habitación, encontrando una mirada llena de furia en Alely

Alely: hasta cuando vas a apoyar las sinverguenzuras de tu hijo Kiara, ¿Estás viendo esto? –le muestra un brasier–

Kiara: –sonríe– ¿Es tuyo mi amor? De cuando acá te los compras tan ajustados –intenta acercarse para tomarla de la cintura–

Alely: ni se te ocurra agarrarme Alejandra, estoy furiosa, y tu solo sonríes, como se te ocurre pensar que este brasier es mío ¡Por dios!

Kiara: tienes razón mi amor, es muy pequeño, dudo mucho que te quede –mirándola con picardía–

Alely: ¡Kiara!

Kiara: ¿De quién es mi amor?

Alely: –molesta– voy ahorcar a tu hijo, este brasier estaba en su habitación debajo de la cama y te puedo asegurar que no es para probárselo

Kiara: –rie– mi amor ¿Tú crees que haya metido a una de sus chicas a la habitación?

Alely: –le lanza el brasier– aff como puedes reírte con esta situación, es obvio que metió a una chica a su habitación ¡Es que lo mato!

Kiara: tranquila mi amor, respira anda, entiéndelo esta en plena juventud a su edad es normal, ya es todo un hombrecito, ya no es un bebe

Alely: ¡SEBASTIAN! ¿Me pides que lo entienda Kiara? ¡¿Cómo carajos quieres que lo entienda si cada semana me presenta a una amiguita nueva?!

Kiara: tú lo has dicho preciosa, amigas, cuando traiga una novia ese día sabremos que nuestro galán sentó cabeza

Sebastián va llegando con cautela, con cierta angustia después de semejante grito del llamado de su madre, se escuda en la espalda de Kiara, asomando su rostro y brindándole una sonrisa de disculpa

Sebastián: ¿Qué sucede mami?​

Alely: ¡Ahora resulta que si soy tu mami!

Kiara: pero mi amor siempre has querido que te diga mami

Alely: ¡Kiara no te metas!

Sebastián: pero mami tiene razón, siempre has querido que te llame así, ya que mamá te hace ver como la regañona, y pensándolo bien siempre has sido un amor conmigo por eso de ahora en adelante también te diré mami –sonríe– mi mami hermosa y preciosa –tratando de hacerla bajar la guardia–

Alely: mira Sebastián esa manipulación no te funcionara conmigo, eso es con esta mujer aquí presente –señala a Kiara– que te funcionan ya que es tu alcahueta, ahora mismo explícame que hacia esto en tu habitación –le jala el brasier a Kiara de la mano–

Sebastián: oh por dios, mmm (piensa rápido) no me digan que ya estrenaron mi habitación –mirándolas con gracia– ¡Esa es mi mami! –abrazando a Kiara quien en ese momento rie, pero al mirar la cara seria de Alely contiene la risa–

Kiara: hijo no estrenamos tu habitación, la nuestra es perfecta

Alely: Sebastián respóndeme, ¿Qué hacia este brasier en tu habitación? y ahora no me salgas con la tontería de que es de tu hermana

Sebastián: uy ya me quitaste la otra idea, tu sabes como es una desordenada, por cierto ya es para que haya llegado a casa, así que iré a buscarla a la universidad

Alely: tú no iras a buscarla a ningún lado ya tu hermana está grande para que le sigas haciendo escenas de hermano celoso

Sebastián: debo cuidarla soy el caballero de la casa

Kiara: ¡Epa!

Sebastián: –rie– junto a mi papito claro, –dándole un beso en la mejilla a Kiara– por ende debo cuidarla de cualquier idiota que se le acerque aun no esta en edad de tener novio

Alely: ¡Escúchate! Ella según tu no puede tener novio, pero tu tienes como diez chicas ya Sebastián ¿Eso te parece justo?

Sebastián: es diferente mamá, muy diferente

Kiara: Sebas tiene razón, me parece bien que la cuide todavía es nuestra bebé, es la princesa de la casa, no estará cualquier idiota a su lado

Alely: ¡Por dios! ¿Acaso se están escuchando? no tienen ningún derecho a prohibirle estar con quien ella decida

Sebastián: aún no esta para eso, quizás cuando tenga 50 años la dejemos por ahora lo más importante son sus estudios

Kiara: así es, Sebas tiene razón, hijo como has madurado estoy muy orgullosa de ti

Sebastián: Gracias mami, me alegra ser un orgullo para ti

Alely: ¡Esto es insólito! ¡¿Kiara hasta cuándo lo alcahuetearas?! Madurara el día que tenga una sola novia ¡UNA!

Kiara: ¿Así como maduramos nosotras mi amor? –haciéndole ojitos–

Alely: como éramos es pasado Kiara…

Kiara: he aquí míranos felizmente casadas con dos hermosuras de hijos, ya no estés bravita mi amor, Sebastián es responsable siempre se protege

Sebastián: así es mamá, tranquilas no las haré abuelas tan rápido

Alely: no es solo eso Sebastián ¿Acaso no piensas que puedes estar solo con una?

Sebastián: mamá debo vivir mi principio de juventud al máximo, mi corazón en este momento es enorme, te puedo asegurar que las respeto, tampoco es que todas han sido unas santas, yo me he comportado, solo que a veces la carne es débil, apenas cumpliré 20 añitos algún día llegara la indicada

Alely: a todas estas no me has respondido ¿De quién es este brasier? ¿Metiste a una chica a tu habitación? –Frunciendo el ceño–

Sebastián: ¡Caray! yo creyendo que ya te habías olvidado del tema

Kiara: –rie– a tu mamá no se le escapa nada Sebas

Alely: ¡Responde ya!

Sebastián: mmm lo siento mucho de acuerdo, es que vinimos hacer una tarea de la universidad y pues una cosa llevo a la otra…

Alely: ¡EN TU HABITACION! ¡¿Sebastián acaso no piensas?! Eso si no lo tolerare y tú mucho menos Kiara si no te quieres meter en serios problemas conmigo

Kiara: esta bien amor, lo siento hijo pero tu mamá tiene la ultima palabra

Sebastián: –sonríe– te entiendo mami, seguro que te desmayas si mamá te deja sin comer una semana

Kiara: –rie– sabias palabras, mira que tu madre es mi mejor alimento, no puedo quedarme sin comer tan rico en las noches, me rehusó a la dieta

Alely: dios mió para que pregunto porque Sebastián es así, es tan idéntico a ti –sonríe–

Sebastián: –sonríe– te vez encantadora cuando sonríes mamá, de verdad lo lamento no volverá a pasar se que la casa debe respetarse, y prometo algún día muy lejano presentarles una novia, lo cual será lamentable para tantas chicas que quieren tenerme en sus brazos es que soy una maravilla de hombre

Kiara: –rie– me pregunto a quien habrá salido tan egocéntrico

Sebastián: mis dos adoradas madres son hermosas, creo que salí así a ellas

Alely: –sonríe– ustedes dos tienen un don para lograr que mi molestia desaparezca, Sebastián espero cumplas tu palabra, no quiero conseguirme con brasieres a menos que sean los de las mujeres de esta casa

Sebastián: esta bien mamá, cumpliré mi palabra, ahora me regalas un abrazo ¿Si?

Alely: ven aquí –abre sus brazos–

Kiara los observa sonriendo

Kiara: ¿Para mi no hay un abrazo preciosa?

Alely se le acerca le da un fugaz beso en los labios

Alely: te amo con todo mi corazón, pero ese beso es lo único que tendrás por alcahueta, tú deshazte de esta cosa –le lanza el brasier a Sebastián– y si las respetas pues gasta en un buen hotel, esta casa no lo es ok

Sebastián: –sonríe– esta bien mamá eso haré, te amo –le da un beso en la mejilla–

Alely: yo también te amo hijo…

En otro lado de la ciudad

Valeria: estás hermosa hija, ¿Acaso saldrás con un chico?

Celeste: ¡Valeria!… ¿Sophia no tienes que ordenar tu habitación? No saldrás hasta que este totalmente limpia, si eso…

Sophia: –rie– gracias por decirme que estoy hermosa mamá, mami tranquila no saldré con ningún chico, además mi habitación aunque sea difícil de creer esta en perfecto estado ¿Un verdadero milagro verdad? –Celeste sonriendo asiente– iré a comprar unas cosas, quede en verme con Alessia para ver una peli en el cine

Valeria: muy bien mi amor, se cuidan por favor

Celeste: solo espero que no hayan chicos de por medio, ¡Ay Dios! Solo de pensarlo… –lleva sus manos a su cabeza, Sophia no puede evitar reír–

Sophia: tranquila mami, solo iremos nosotras –se acerca a sus madres brindándole un fuerte abrazo, segundos después se dispone a salir de casa, sube en su auto, para buscar a Alessia y así pasar un rato agradable viendo una película en el cine–

Unas semanas después… Kiara y Alely se encontraban viendo una serie junto a su hijo Sebastián, quien había salido horas antes de la universidad

Alely: bajare ya tu hermana debe estar por llegar

Sebastián: Alessia se llevara un buen regaño de mi parte, ya es para que estuviera en casa

Sebastián y Kiara siguen a Alely a la sala de estar de la casa

Alely: a mi niña no la regañaras, mira que para ella si soy su mami, y ni se les ocurra prohibirle tener novio

Kiara: ¡NO! Que todavía es una bebé

Alely: –rie– no es una bebé ya cumplirá veinte años al igual que Sebastián

Sebastián: aún así, es la bebé de la casa

Kiara: ¡Exacto! Mi princesa aun no está para noviecitos

Alely: pero que celosos resultaron ser ustedes dos

Sebastián: yo junto a mami debo cuidar a las dos reinas de este hogar, por cierto al caer la noche me llevare al viejo a un taller moderno

Alely: Sebastián respeta y no le digas así que es tu abuelo

Sebastián: esta bien mamá, lo siento

Kiara: –sonríe– ¿Tu crees que a mi padre le gustara ese lugar? será mucha tecnología para el –rie–

Sebastián: –rie– le gustara estoy seguro

Alessia: Familia llego la princesa de este hogar –sonríe–

Alely la observa sonriendo, su hija corre a sus brazos, ambas se funden en un fuerte abrazo

Alessia: Mami, –le da un beso en la mejilla– gracias por ayudarme esta semana con la ley que me toco leer, tus explicaciones fueron grandiosas, pase el examen eximida

Alely: –sonríe– ¡Felicidades mi amor! sabia que lo harías excelente eres muy inteligente

Alessia: Te amo mami –la abraza–

Kiara: ah claro yo debo esperar que te hagan un examen que contenga números para poder recibir un abrazo y un te amo de tu parte –cruza sus brazos fingiendo molestia–

Alessia: sonríe y se acerca a Kiara rodeándola con sus brazos en el cuello le da un beso en la mejilla

Alessia: Papito también te amo con todo mi corazón

Kiara: –sonríe– mi amor ya vas para veinte años ¿Hasta cuándo me dirás así?

Alessia: –rie– hasta que estés viejita

Sebastián: ¡¿Se puede saber por qué llegas a esta hora?!

Alessia: –rie– uy hablo el hombre de la casa, es que me fui a comer un helado con un chico súper guapo compramos uno para los dos así que imagínense como lo comimos

Sebastián y Kiara: ¡¿QUË?!

Alessia: –rie– oh dios –rie– nada más miren sus caras, tranquilos mis celosos, es obvio que no salí con ningún chico, fui a llevar a Sophi a su casa, su auto se averió, por cierto Valeria y Celeste le envían saludos, iré a ducharme, mami Sophi vendrá como en una hora, me ayudara con un proyecto de la univ, le dices que la espero en la habitación

Alely: de acuerdo mi amor, pero ¿No piensas almorzar?…

Alessia: No mami almorcé con Sophi al salir de la univ, bueno iré a ducharme, –se encamina su habitación– ¡LOS AMO!

Los tres sonríen ampliamente

Sebastián: Dios casi me da un infarto al escuchar eso de que había salido con un chavo

Kiara: te puedo asegurar que sentí lo mismo

Alely: –rie– que exagerados son, mejor vamos a la mesa para almorzar

En la casa de Valeria y Celeste

Sophia: mamá ¿Sabes dónde esta la pulsera que me regalo Alessia? no la encuentro

Valeria: mi amor seguro la dejaste en la mesa del baño como siempre

Sophia: uy cierto, no se donde tengo la cabeza –sonríe–

Valeria: con esa sonrisa tan hermosa pareciera que tus pensamientos están acompañados de otra persona, a ver ¿Ya tienes algún afortunado? –sonríe–

Celeste: –carraspea– que afortunado nada, nuestra hija apenas tiene 22 años, esta joven aún, no hay apuro Sophia

Sophia: –sonríe– mami algún día tendrás que aceptar que me enamore

Celeste: no es que no quiera que te enamores hija, pero espero falte mucho para eso, el tiempo pasa tan rápido que mírate ya eres toda una mujer

Sophia: siempre seré la niña de sus ojos, eso nadie lo cambiara, las amo –las abraza–

Celeste: –sonríe– hija iré con tu mamá al buffet, debe organizar unos documentos ¿Iras con nosotras?

Sophia: no mami, hoy iré ayudar a Alessia con un proyecto de la univ, nos vemos en la noche ¿Está bien?

Valeria: por su puesto que esta bien mi amor, Celes mi cielo terminare de arreglarme para ir al buffet

Celeste: muy bien princesa ya el auto esta listo solo espero por ti

Sophia: yo me duchare, así aprovecho para que me dejen cerca de la casa de Alessia

Valeria: muy bien, entonces ve a ducharte, yo solo me cambiare estos tacones creo que no es buena idea dejármelos

Celeste: te lo dije princesa, estarás más cómoda sin ellos, es bueno que la trabajadora social te vea de vez en cuando menos formal

Valeria: tienes razón mi amor, espero pronto nos den la buena noticia que la adopción de Dieguito fue aprobada

Sophia: yo quede enamorada de Dieguito. Es hermoso y tengo el presentimiento que mi hermanito será un terremoto

Celeste: ¿Cómo sabes que será tu hermanito si aun no nos han aprobado la adopción hija?

Sophia: solo lo se, es una corazonada que tengo, bueno iré a ducharme para no tardar –les da un beso en la mejilla a ambas y se dirige a su habitación–

Valeria: ya vuelvo mi amor –le da un beso– a menos que me quieras acompañar –mirándola con picardía–

Celeste: –sonríe y la besa– uff adoro como aún después de tantos años tu libido hacia a mi sigue intacto mi amor, anoche no me dejaste descansar

Valeria: –la besa y muerde su labio inferior– no es mi culpa tener una mujer hermosa e irresistible que me hace temblar de placer

Celeste: ¡Dios! ¿Un rapidito no nos vendría mal verdad?

Valeria: –la besa– nada mal mi amor, ven vamos a la habitación

Ambas con sonrisa cómplices se dirigen a la habitación a la cual al llegar se disponen a entregarse en su apreciado “rapidito” aprovechando que Sophia se tardaría un poco en la ducha, rato después con sonrisas de satisfacción, se alistan para irse al buffet, dejando a su hija en la casa de Kiara y Alely, quedando en pasar cuando se desocuparan

Alely: Sophia mi amor, –la saluda con un beso en la mejilla– Alessia te esta esperando en su habitación, gracias por ayudarla con su proyecto

Sophia: no tienes que agradecerme, es un placer para mi ayudarla –sonríe–Kiara y Sebastián ¿Dónde están?

Alely: están en el salón de “diversión” viendo un partido de fut, así que no te alarmes si hasta arriba llegan sus gritos eufóricos cuando el equipo al cual le van meta un gol

Sophia: –sonríe– de acuerdo, entonces muchas gracias por avisarme, bueno subiré a la habitación de Alessia

Alely: ve tranquila mi amor, cualquier cosa que necesiten no duden en llamarme, iré a ver fut con mis dos caballeros –rie–

Sophia: –rie– esta bien, que disfruten el juego, ten por seguro que si necesitamos algo no dudaremos en llamarte eres súper mami la que todo lo consigue en un abrir y cerrar de ojos, creo que Alessia es un poco desordenada y bueno yo no es que ayude mucho que digamos –sonríe–

Alely: –sonríe– lo se muy bien, las dos son un terremoto de desorden, sube ya mi amor que mi hija te esta esperando

Sophia: –sonríe– muy bien

Sophia se dirige a la habitación de Alessia toca suavemente. Alessia al abrir la recibe con un fuerte abrazo

Sophia: caramba pero la señorita como que me extraño; pensar que pase toda la mañana a su lado, mmm ¿Será que soy importante para ella? –la mira divertida–

Alessia: –sonríe– ¡Tonta! Gracias por venir para ayudarme con el proyecto

Sophia: como le dije a tu mamá, para mi es un placer ayudarte, y recalco la palabra placer –rie–

Alessia: –rie– mejor comencemos con el proyecto

Sophia: –sonríe– muy bien hermosa dama comencemos

En el living

Alely: mi amor ya Sophia llego, Vale y Celes tuvieron que ir al buffet para acomodar unos documentos pasaran por acá cuando se desocupen

Kiara: que bueno preciosa, me parece genial así podemos cenar todas como una familia

Sebastián: –sonríe– ¿Puedo invitar a esmeralda a la cena?

Alely: ¿Recuerdas el nombre de una chica? –Sarcasmo–

Kiara: –rie– si puedes invitarla hijo, pero nada de llevártela a la habitación

Sebastián: no te preocupes por eso, ella es una chica muy respetuosa

Alely: ¿Ella es la del día viernes? Supongo no, es que como aún no te enserias con una

Sebastián: –rie– yo también te adoro mamá; Y pues quizás esmeralda sea la indicada, quizás no prometo nada

Alely: tranquilo hijo aún creo en los milagros

Kiara: –rie– entonces esperemos que sea Esmeralda la enviada de cupido para que sientes cabeza hijo

Sebastián: si hizo el milagro con ustedes, pues hay esperanza que yo siente cabeza –rie–

Kiara y Alely riendo le saltan encima para hacerle cosquillas, entre risas comparten… Rato después

Kiara: aprovechare que esta en tiempo el juego, iré a la habitación de nuestra princesa a ver como van, así aprovecho de saludar a Sophia

Alely: está bien mi amor acá te esperamos

Kiara se levanta, se dirige a la habitación, sin tocar abre la puerta, quedando estática en el lugar, al ver a Sophia encima de Alessia fundidas en un beso apasionado, las manos de Alessia apretaban suavemente el trasero de Sophia por encima del jeans, un leve gemido de Alessia hace reaccionar a Kiara

Kiara: ¡SOPHIA QUITATE YA DE ENCIMA DE MI HIJA!

Ambas sorprendidas se separan rápidamente, nerviosas se incorporan para arreglar sus prendas de vestir

Alessia: ma… mamá… sabes… sabes que no me gusta que entren sin antes tocar

Kiara: ¿Eso es todo lo que tienes que decir Alessia? ¡Por dios! ¡Tú ven acá! –Kiara levanta a Sophia agarrándola por la camisa y encarándola– ¡¿Se puede saber que carajo le estabas haciendo a mi hija?!

Alessia: ¡Mamá suéltala!

Sophia: Kiara, cálmate por favor, te puedo explicar, pero suéltame…

Alessia: mamá hazme el favor de soltarla

Kiara: ¡No la soltare! Se supone que ayudarías a mi hija con un proyecto de la universidad Sophia, y te encuentro encima de ella casi violándola

Alessia: –rie– mamá por dios, no exageres es obvio que lo que hacíamos era mutuo

Kiara: ¡Alessia has silencio!

Sophia: Kiara, una vez más cálmate por favor

Kiara: ¡Bajemos! ¡AHORA! –agarra a Sophia del brazo y la lleva con ella–

Alessia: pero mamá… ¡Mamá! Aff… –las sigue–

Al llegar a la sala de estar

Kiara: ¡ALELY! ¡VEN YA!

Alely y Sebastián al escuchar los gritos de Kiara salen corriendo del living, al llegar se sorprenden al ver a Kiara molesta agarrando nuevamente a Sophia por la camisa

Alely: Kiara ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes a Sophia agarrada de esa manera? ¡Suéltala!

Sebastián: mami ¿Qué pasa?

Kiara: pasa, que conseguí a Sophia encima de nuestra hija –agarra su celular y llama a Celeste–

Celeste: Kiara en este momento voy manejando, la reunión en el buffet se postergo así que Vale y yo decidimos ir a visitarlas, en unos minutos estaremos ahí

Kiara: Celeste, espero lleguen cuanto antes a la casa, tenemos que hablar muy seriamente con respecto a tu hija

Celeste: ¿Qué sucede con Sophia, le pasó algo? –preocupada–

Kiara: ¡Aún no! Así que apúrense –tranca la llamada–

Valeria: ¿Qué sucede mi amor?

Celeste: no lo se, Kiara estaba un poco alterada algo paso con Sophia

Valeria: ¡¿Qué?! Pero ella ¿Está bien?

Celeste: si princesa solo me dijo que fuéramos cuanto antes a su casa, estamos cerca, ya sabremos que ocurre

Valeria: solo espero no sea algo grave…

Celeste: no lo creo amor, tranquila

Pasaron algunos minutos en los cuales Kiara no soltaba a Sophia por más que Alessia y Alely se lo pedían

Alely: ¿Kiara ahora me puedes explicar como es eso que Sophia estaba encima de Alessia?

Kiara: aff, dios, llegue a la habitación abrí sin tocar y ambas estaban en medio de la cama, Sophia estaba encima de Alessia tenia aprisionada a nuestra hija

Alessia: madre creo que estas obviando la parte en la que yo estaba disfrutando tenerla encima de mí

Kiara: ¡Alessia!

Sebastián –rie– nosotros preocupados porque no te metieras con un chico –rie– se ven lindas juntas

Alessia: –sonríe– gracias hermano, ya puedes vivir tranquilo, quien me hace feliz es una hermosa mujer

Kiara: ¡Sebastián, se supone que debes apoyarme!

Sebastián: –rie– mami pero es que mejor imposible, un imbecil no estará enamorando a mi hermana, que mejor que una mujer más aún si es Sophia

Kiara: ¡Eso es una locura!

Alessia: no es ninguna locura mamá, yo soy su mujer, ve asimilándolo

Alely: Kiara suéltala ¡YA! –Kiara suelta a Sophia–

Sophia: oh dios, gracias… –acomodándose su camisa–

Kiara: ¡Esto es una locura, una total locura! Se supone que ustedes son amigas ¡Ay carajo! –se movida de un lado a otro intentando calmarse–

Alely: Kiara cálmate…

Kiara: ¡¿Cómo quieres que me calme Alely?!

Sophia: debes calmarte, pues como dice Alessia, es mi mujer, y yo soy su mujer Kiara tienes que aceptarlo ¡Soy su mujer!

Celeste y Valeria llegan y escuchan la última palabra dicha por su hija

Celeste: ¡¿Cómo que su mujer?! ¡¿Mujer de quién?! ¡¿Por qué Kiara tiene que aceptarlo?! –ve a Sebastián riendo, sin pensarlo se va encima de el y lo agarra fuertemente por el cuello de la camisa pegándolo de la pared– ¡¿Acaso tú te metiste con mi hija?!

Valeria: ¡Celeste, cálmate!

Sebastián: ¡Auch! Mujer cálmate por favor, creo que te equivocaste de persona, mejor dicho de hijo –rie–

Celeste: –soltándolo– ¿Cómo?

Valeria: ¿Se puede saber qué sucede? ¿Hija de quién eres mujer?

Alely reacciona

Alely: –sonríe– ya va, Alessia hija ¿Tú y Sophia?…

Alessia: si mami Sophi y yo somos pareja

Celeste: ¡¿QUÉ?!

Alely: ¡Oh my god! –cae sentada en el sofá–

Kiara: ¿Solo dirás eso Alely? ¡Sophia es mayor que nuestra hija!

Alessia: mamá para el amor no hay edad, además solo son tres añitos de diferencia

Valeria: –sonríe– ¿Mi amor desde cuándo son pareja?

Celeste: Valeria, ¿Acaso tú aceptas esa locura?

Kiara: estoy de acuerdo con Celeste ¡Es una locura!

Valeria: ¡Shh! no hablaba con ustedes, así que hagan silencio… mi amor respóndeme

Sophia: desde hace tres años mamá –baja su mirada–

Valeria: –suspira– woao –cae también al sofá quedando sentada al lado de Alely–

Alessia: mamá, –dirigiéndose a Kiara– si piensas que soy una niña pues estas muy equivocada, ya soy toda una mujer, en todo el sentido de la palabra, soy la mujer de Sophia ella fue mi primera vez desde que nos hicimos pareja, yo…

Kiara: ¡¿Tú me estas queriendo decir que perdiste tu virginidad a los 16 años?!

Alessia: ¡No mamá como crees! tan rápido no fuimos… Le regale mi virginidad a unas semanas de cumplir los 17 –sonriendo–

Sophia: ay mi amor la idea es que me ayudes, aun estoy muy joven para morir

Kiara: eso no lo pensaste cuando estuviste con ella Sophia, acaso no pensaste que era menor de edad, ¡Te puedo denunciar!

Celeste: Kiara no le hables así a mi hija, por la sonrisa de Alessia, Sophia no la obligo o ¿Acaso si? –mirando a Sophia–

Sophia: por supuesto que no, es más, mi traviesa mujer también fue mi primera vez esa hermosa noche, fue en mutuo acuerdo. Kiara te aseguro que esa noche olvide que era menor de edad es que mírala es toda una mujer

Kiara: ¡Ahora si la mato!

Alessia: –rie– mamá ni que me hubiese violado por dios, déjame decirte que Sophi fue todo un amor al momento de hacerme su mujer –sonríe con ternura–

Alely: tú no matarás a nadie, te sientas ahora mismo Kiara –le dice en forma desafiante–

Valeria: tú también siéntate Celeste, nuestras hijas nos están contando su hermosa historia, así que se controlan

Kiara y Celeste se sientan a regañadientes

Alely: ¡Las escuchamos! cuentéennos como surgió su relación

Sophia: muy bien, le haremos un resumen, son tres años ya

Kiara: ¡Quiero escuchar todo tal cual Sophia!

Alessia: mamá escuchar todo tal cual implica nuestra intimidad ¿Segura quieres escuchar eso? Esa parte la podemos obviar, solo te diré que Sophi es increíble

Sophia: –sonríe– tu también lo eres mi amor –la mira con ternura–

Celeste: –carraspea– estamos esperando que nos cuenten y se ahorran eso de… de la intimidad

Sebastián: –rie– definitivamente tienen todo mi apoyo… Somos todo oído para escuchar su historia

Años atrás…

Alessia: ¿Cómo que no puedes ir conmigo hoy al cine? Hacemos eso todos los viernes Sophi

Sophia: lo se, pero creo que debemos dejar de hacerlo

Alessia: ¡¿Qué?! ¿Por qué? Hice algo que no te gustara Sophi…

Sophia: no Ale, no has hecho nada malo, de hecho me encanta estar a tu lado y compartir contigo

Alessia: ¿Entonces qué sucede Sophia?

Sophia: oye, me gusta más que me digas Sophi, así no me siento regañada –puchero–

Alessia: dime porque estás suspendiendo nuestra ida al cine Sophia

Sophia: –suspira– porque es lo mejor Alessia, debes conocer a otras personas, establecer otras amistades, no es justo que siempre quieras estar a mi lado

Alessia: pero es que a mi me gusta estar a tu lado –con dejo de tristeza en su voz–

Sophia: ¿Qué paso con el chico de tu clase que te estaba pretendiendo?

Alessia: no me gusta Sophia, por mí que vaya y pretenda a otra

Sophia: pero es simpático y atento contigo, quizás merece que le aceptes la salida

Alessia: ¿Eso quieres Sophia?

Sophia: (No quiero eso, no quiero que ese idiota se te acerque, pero es lo mejor, no puedo permitir que estos sentimientos se me escapen de las manos)

Alessia: ¡Sophia Thompson respóndeme!

Sophia: es una salida, quizás y el sea el amor de tu vida (bravo Sophia más idiota imposible, nada más observa como lograste que su mirada se entristeciera)

Alessia: ¡Eres una imbecil sabes! como quieras Sophia, no te molesto más, me iré al cine sola que más da

Sophia: no puedes ir sola Alessia, te dieron permiso porque vas conmigo, recuerda que eres menor de edad

Alessia: pues no me importa, tengo 16 años me se cuidar muy bien, no necesito a una mayor de edad como tú a mi lado ¿Sabes qué puedes hacer con tu edad? Metértela por el…

Sophia: ¡Alessia!

Alessia: ¡Aff!… no quiero escucharte, ya hiciste que se me quitaran las ganas de ir al cine.

Sophia: te vez más niña cuando eres malcriada y haces berrinches –sonríe– (realmente hermosa)

Alessia: pues ya llegara alguien que me quiera así toda niña –cruza sus brazos–

Sophia: yo te quiero tal cuál como eres Ale –sonríe–

Alessia: ¡No! Tú eres una cobarde que solo me quiere como amiga, no como yo quiero

Sophia: ¿Qué estas queriendo decir Ale?

Alessia: ¡Nada Sophia Thompson! entrare a clases, ya sabes a que hora salgo, así que no llegues tarde niñera –sarcasmo–

Sophia: –sonríe– no llegare tarde

Alessia: eso espero Sophia, eso espero –sin más se aleja y se va a su salón–

Sophia se va a la salida, al llegar al auto

Sophia: solamente a ti Sophia Thompson se te ocurre enamorarte de esa niña encantadora, quien además es hija de las mejores amigas de tus madres. ¿Dios por qué me tiene que pasar esto a mí? –pegando suavemente su cabeza del volante– bueno a dar vueltas por la ciudad tu niña saldrá en unas horas y te derretirá con su preciosa sonrisa, ay caray ya estoy perdida…

La mañana transcurrió, Sophia llego nuevamente al colegio, decidió salir del auto y apoyarse en la puerta esperando a Alessia

– Vaya, como quisiera tener una linda chica que me venga a buscar así como lo haces con Alessia

Sophia: hola Samanta ¿Como estás?

– No tan bien como tú –mirándola de arriba abajo con lascivia–

Sophia: ¿Qué edad tienes Samanta?

– Tengo quince, pero vamos linda, no me digas que te dejas llevar por la edad

Sophia: no solo eso, eres mujer, yo también lo soy, además tengo 19 años soy mayor que tú

– Oh vamos, no me dirás que no te llaman la atención las chicas, veo como miras a Alessia con amor, –se acerca la agarra por la cintura y le susurra al oído– pero yo te puedo demostrar que a pesar de mis quince añitos, soy toda una mujer

Sophia observa que Alessia venia encaminada con una hermosa sonrisa, la cual desapareció al momento que vio como Samanta estaba cerca de ella y de que manera, Sophia rápidamente la separa

– Uy bueno ya se nos daño el momento, nos vemos pronto linda, un verdadero placer –le da un beso cerca de la comisura de los labios y se va–

Sophia: esa chica si que esta loca, Mmm ¿Cómo te fue en clases?

Alessia: ¡Llévame ya a mi casa Sophia!

Sophia: Ale, quería decirte que pensé mejor las cosas, y realmente no me parece justo suspender nuestras salidas al cine –sonríe–

Alessia: ah ¿Es cuando tú digas entonces? –cruza sus brazos– pues ya no quiero fíjate, mejor invita a la resbaladiza esa de Samanta

Sophia: –sonríe– ¿Alessia eso son celos?

– ¡Alessia!

Sophia: ¡¿Ese chico no se cansara de fastidiarte?! –lo mira molesta–

Alessia: pues esta mañana no decías lo mismo ¿Querías que le diera una oportunidad no?

Sophia: –frunce el ceño–

– Alessia que bueno que aún no te has ido

Alessia: ¿Qué quieres Arturo?

– Invitarte a almorzar, hay un restaurante muy bueno y luego podemos pasar al cine, yo te puedo conseguir permiso con tu mamá

Sophia: pues ya llevas las de perder muchachito, una de sus madres no la dejara mucho menos su hermano así que no pierdas el tiempo –viéndolo con molestia–

Alessia: (¿Será que mi amor esta celosa? pues a comprobarlo) tranquilo Arturo, mi mami lo más probable es que me de permiso solo déjame llamarla y pedirle permiso

Sophia: Alessia ¿Qué estas haciendo?

Alessia: llamare a mi mami para que me deje ir con Arturo, ella sabe que es un chico responsable (uy que carita mi amor, estas roja de la rabia) –sonríe–

– Sophia mi querida Sophia se me olvido dejarte mi número, ten aquí mi tarjeta, no dudes en llamarme, te aseguro que la pasaremos de maravilla –le entrega la tarjeta y le da un beso fugaz en los labios y se va sonriendo, dejando a Sophia totalmente descolocada–

Alessia: –furiosa– ¡Sophia llévame a mi casa! ¡YA!

– Pero Alessia quedaste en llamar a tu mamá para salir conmigo

Alessia: ¡AFF! Arturo entiende algo de una vez, no me interesas, no me gustas, quizás seas un gran chico, pero no soy para ti, empezando por que no me gustan los chicos –Arturo y Sophia se sorprenden– si así como escuchas, a eso súmale que estoy perdidamente enamorada de una ¡Idiota! que ni siquiera lo nota, pero si se deja besar de cualquier resbaladiza que se le acerca –mira con rabia a Sophia, quien baja su mirada– así que no me insistas más, lo siento ya llegara la chica para ti, y tú –dirigiéndose a Sophia — ¡Llévame ya a mi casa! Mientras menos te vea mejor –sin más se sube al auto–

– Supongo que esta enamorada de ti y tu dejándote besar por otra, que tonta eres –sin mas se va–

Sophia: ¡Idiota, dolido!

El chico solo le saca el dedo de en medio sin mirarla y sigue su camino

Sophia: imbecil, claro no lo hizo de cerca porque sabe que mínimo le fracturo su estupido dedo

Alessia: ¡SOPHIA QUIERO IRME!

Sophia: ¡Voy!… –se sube al auto– ponte el cinturón Alessia por favor

Alessia: no quiero, ya arranca

Sophia: no lo haré hasta que te lo coloques tu decides

Alessia molesta se coloca el cinturón

Alessia: ya arranca quieres

Sophia: Ale debemos hablar, no creí que Samanta haría algo así…

Alessia: no me interesa saber nada, arregla tus cosas con ella, llévame a mi casa

Sophia: pero Ale yo…

Alessia: pero nada Sophia, no quiero escucharte –se coloca sus audífonos–

El viaje transcurre sin ninguna novedad, al llegar a la entrada de la casa

Alessia: gracias por traerme, el lunes no vayas por mi al cole, le diré a mi mami que contrate un chofer

Sophia: eso no es necesario, a mi me agrada buscarte Alessia

Alessia: pues ya no quiero que me busques, no quiero verte más Sophia –se sale del auto y se va corriendo a su casa–

Sophia: ¡Rayos! –golpea el volante– ya basta de ser una cobarde Sophia, tus madres te han enseñado que cuando se ama se lucha, hoy Alessia te acaba de confirmar que esta enamorada de ti, así que a ingeniártelas para que te escuche

Sophia se va a su casa, almuerza con sus madres, conversan y pasan una tarde amena, varias veces llamo a Alessia quien no le contesto las llamadas

Sophia: mami ¿Quisiera saber si me puedo quedar esta noche en casa de Alessia?

Celeste: por mi no hay ningún problema corazón, pero debes avisarle a Kiara y Alely

Valeria: las cuales dudo que pongan alguna objeción

Sophia: ya les pase un texto a ambas, me dijeron que soy más que bienvenida en su casa –sonríe–

Celeste: entonces nuestro permiso lo tienes hija –sonríe–

Sophia: –sonríe– gracias, las adoro…

La tarde transcurre… Al caer la noche

Sophia: bueno aquí estoy, así que manos a la obra

Sophia comienza a trepar hacia la ventana de la habitación de Alessia, al llegar da suaves golpes a la ventana de vidrio, Alessia se asoma al verla se sorprende

Alessia: Sophia, ¡¿Qué haces ahí afuera?! ¡No me digas que subiste trepando!

Sophia: eso mismo hice, mira mis manos quedaron rojitas –hace un puchero–

Alessia: ¡Estás loca Sophi, te pudiste haber caído!

Sophia: pero eso no paso, déjame entrar a tu habitación ¿Si? Esta haciendo mucho frió –se frota sus brazos–

Alessia: es tarde Sophia tus madres deben estar preocupadas

Sophia: ellas saben que vendría, de hecho que me quedare esta noche, pero conociéndote no me ibas a dejar entrar a tu habitación por eso decidí trepar hasta aquí, mi amor déjame entrar por favor que me voy a congelar además me duelen mis manitos –puchero–

Alessia: –sonríe– ¿Cómo me dijiste Sophia?

Sophia: que me dejes entrar anda ¿Si? ¿Si? ¿Si? –haciendo como una niña–

Alessia: como decirte que no cuando te pones así, sabes que me encanta, no se vale

Sophia: ¿Eso es un si? –sonríe–

Alessia abre el ventanal

Alessia: adelante, pero que sea rápido lo que tienes que hablar conmigo, mira que aun estoy molesta contigo porque…

Sophia al entrar la interrumpe dándole un beso en labios, Alessia totalmente sorprendida se tardo unos segundos en corresponder el beso, pero luego se dejo llevar, ambas se fundieron en un beso totalmente tierno demostrándose el amor que comenzaba a formarse en sus corazones los cuales latían fuertemente en ese momento

Alessia: –aun con sus ojos cerrados– oh dios seguro me dormí y estoy soñando –suspira–

Sophia: no es un sueño mi amor, mírame

Alessia: –abre sus ojos– me gustas Sophi, me gustas mucho y no puedo verte como amiga lo siento –baja su rostro–

Sophia: –la toma con ternura del mentón– yo tampoco puedo seguir viéndote como amiga Ale, me encantas niña hermosa, entiéndeme tenia miedo, aun lo tengo, mi amor soy mayor que tú, eres menor de edad, nuestras madres son mejores amigas, solo de pensar como puedan tomar esto me da un poco de miedo. ¿Qué haremos si no lo aceptan? Si solo es una etapa de confusión en nuestras vidas y si…

Alessia la interrumpe besándola durante varios segundos, una vez al separarse

Alessia: ¿Tú sentiste ese beso como una confusión Sophi? –con su frente pegada a la de ella–

Sophia: –suspira– no mi amor, siento que el corazón se me va salir del pecho, te quiero Alessia, y quiero tenerte solo para mí, esta “Idiota” esta enamorada de ti

Alessia: lamento haberte llamado así, estaba súper molesta, es que esa regalada de Samanta como se le ocurre darte un beso en los labios –frunce el ceño–

Sophia: –la abraza por varios segundo para luego mirarla fijamente– fue un beso fugaz amor, menos mal porque esa niña no me gusta para nada, mi corazón ya tiene dueña, ayúdame a no sentir cobardía, quiero vivir esto tan bonito que nos esta ocurriendo con todas sus cosas buenas y sus consecuencias

Alessia: mi amor el mismo temor que tienes lo sentí, pero decidí que más fuerte es este amor que estoy sintiendo por ti, te propongo intentarlo pase lo que pase siempre seremos amigas, te quiero Sophi, te quiero mucho, si lo nuestro funciona algo de lo cual estoy segura, llegara el momento de decirles a nuestras madres siempre y cuando nos sintamos preparadas

Sophia: me parece una excelente idea mi amor, Alessia ¿Aceptas ser mi novia?

Alessia: –sonríe– si mi amor acepto ser tu novia, solo tuya –la besa–

Así pasaron minutos dándose besos y abrazos diciéndose lo mucho que se querían

Alessia: –beso– debemos –beso– bajar mi Sophi, mis madres en cualquier momento me llamaran para cenar y se extrañaran de que aún no has llegado

Sophia: –sonríe– tienes razón mi amor, yo bajare con cuidado

Alessia: me da nervio Sophi, no vuelvas hacer eso ok, ten mucho cuidado al bajar

Sophia: esta bien mi niña hermosa, nos vemos abajo… te quiero –la besa–

Sophia baja con cuidado, Alessia no sale de su habitación hasta asegurarse que llego bien al jardín de la casa, Sophia al llegar le regala una hermosa sonrisa y le lanza un beso, se dirige a la entrada de la casa. Una vez adentro la reciben con abrazos y sonrisas, comparten, y cenan amenamente…

¡Presente!

Alely: oh my god, con razón esas sonrisas y miradas que se daban esa noche, se veían tan radiantes, pero en ese momento quise dejar aun lado mis suposiciones, definitivamente el instinto de madre nunca falla –sonríe–

Sophia: allí tienen un pequeño resumen de cómo empezó nuestro amor, nos ahorramos, las discusiones, las peleas…

Alessia: las cuales han sido buenas ya que nos han dado reconciliaciones exquisitas –mirando a Sophia de arriba abajo con deseo–

Sophia: Alessia mi amor que de verdad amo mi vida

Alessia: –rie– mi mamá no te hará nada, no querrá que mami se moleste, uy pobre se queda sin comer por mucho tiempo

Sebastián: –rie– le toca dormir en el sofá-cama de mi habitación cuando eso ocurre

Kiara: Sebastián ya deja la risita

Sebastián: –rie– si papito

Alessia: bueno ya le hicimos un resumen, ya saben que somos pareja y que nos amamos si no aceptan nuestra relación pues nos veremos en la obligación de irnos, con nuestro amor nos será más que suficiente…

Kiara: muchachita tú no estas en condiciones de amenazarme no olvides que soy tu madre

Alessia: nunca lo olvidare, además te amo mucho, pero si no aceptas mi noviazgo no puedo hacer nada mamá, amo a Sophia con todo mi corazón, por nada del mundo dejare a un lado estos años que hemos estado juntas

Sophia: yo mucho menos, Kiara, Alely, Sebastián, mamá, mami, amo a esta niña con mi vida, en cosas del corazón no se manda, no elegimos de quien enamorarnos, ustedes mejor que nadie lo saben, sacando a Sebastián claro ya perdí la cuenta de cuantas amiguitas especiales ha tenido –Sebastián riendo asiente– fuimos amigas, pero eso no fue suficiente lo nuestro traspaso la amistad, nos amamos, yo quiero mi vida al lado de Alessia, antes de que digan que estamos jóvenes o que pregunten nuevamente si estamos seguras, solo les puedo responder que ya son tres años, que hemos estado juntas con sus altos y bajos, al pasar del tiempo nos dimos cuenta que no era un capricho de ambas, aprendimos a amarnos cada día mas, se que tardamos para decírselos teníamos un poco de temor a que no aceptaran lo nuestro –baja su mirada–

Valeria: –se levanta y la abraza– mi amor debías tener la confianza de contarnos, yo no te iba a juzgar y se que tu madre mucho menos, solo que en este momento está en shock pero ya se le pasara sigues siendo su bebé –la toma del rostro– te amo Sophia eres mi mayor orgullo mi amor, cuentas con nuestro apoyo y hablo por tu mamá porque se que te apoyara –mira a Celeste y le sonríe– tu felicidad es la nuestra hija

Alely: –sonríe– ¡Dios mió nuestras hijas juntas defendiendo su amor! por supuesto que tienen nuestro apoyo, ya son unas mujeres maduras, solo nos queda desear el mayor de los éxitos para su relación y que su amor crezca cada vez más –las abraza–

Sebastián: –sonríe– pues cuñada, déjame decirte que me haces el hombre mas feliz del mundo, se que en mejores manos no puede estar mi hermana, y pues felicitaciones por alejarla de cualquier imbecil

Sophia: –sonrie– gracias Sebastián

Valeria: ustedes par de trogloditas, se levantan y vienen abrazar a sus hijas y desearles el mayor de los éxitos

Kiara: yo creo que necesito un trago para poder asimilar la noticia, un trago muy pero muy fuerte

Alely: ¡KIARA!

Alessia: déjala mami, quizás algún día acepte nuestra relación –con mirada triste–

Kiara: oh no –se levanta rápidamente se acerca a ella y la abraza– la acepto hija, acepto su relación, es solo que aún te veo como mi niña –toma su rostro y le da un beso en la frente– te amo Alessia, disculpa mi actitud hija, si eres feliz yo también lo soy –la abraza–

Alessia: gracias mamá, te amo –seca las lágrimas de Kiara–

Kiara: Sophia ¿Me regalas un abrazo? De verdad lamento mucho mi actitud

Sophia: es normal la actitud que tomaste, claro que te regalo un abrazo suegrita –en tono de burla–

Kiara: –la abraza– el suegrita suena a vieja Sophia, así que inventa otra manera de llamarme

Sophia: ah ya se, quieres que te diga suegrito verdad

Kiara:–rie– mejor me sigues diciendo Kiara –la mira a los ojos–prométeme que harás muy feliz a mi hija

Sophia: te prometo que haré hasta lo imposible por hacerla feliz

Kiara: –sonríe– mi apoyo y bendición para su relación la tienen

Celeste: –suspira– creo que falto yo, esta demás decirles que las cosas no serán fáciles, estoy segura que lo saben, vamos que ya son tres años de relación –sonríe– las recuerdo jugando en el patio llenándose de barro, corriendo una tras de la otra, nuestra única preocupación en ese momento era que no se cayeran o hicieran daño, pero de niñas han sido tan inseparables, si una caía la otra le brindaba ayuda y con una hermosa sonrisa se aliviaban y continuaban jugando, se ven increíbles juntas, y si ustedes están dispuesta a seguir luchando por su amor, no somos quienes para separarlas, las amamos con nuestras vidas, y deseamos que sean muy felices –las abraza a ambas–

Valeria: –sonríe– nuestras trogloditas son un amor amiga

Alely: –sonríe– así es

Ambas sonriendo se acercan a sus respectivas parejas y las besan diciéndoles lo mucho que las aman…

Tres años después en una hermosa playa, rodeada de gente allegada a las familias disfrutan de todo el hermoso arreglo de la boda que ahí en pocos minutos se presentaría, una bella mujer se encuentra en el altar con un fino traje blanco de chaleco y pantalón, se escucha la melodía que entona el piano tocado por Celeste, y los acorde de la guitarra que toca Kiara, ambas cantando una suave melodía dedicada a las futuras esposas, “Que me alcanza la vida, de Sin Bandera” durante la canción la otra novia quien lucia un hermoso vestido blanco, caminaba por encima de los pétalos con una sonrisa encantadora y gran brillo en sus ojos acompañada del brazo de su hermano quien la entrega con mucho orgullo, queda frente a su futura esposa quien la mira con amor brindándole una gran sonrisa, entrelazan sus manos, sus madres sentadas en primera fila las veían admiradas con una que otra lagrimas de felicidad recorriendo sus rostros, el juez comienza a darle parte a la boda, llega el momento de la entrega de los anillos, un hermoso niño de casi seis años rubio de ojos verdes corría sonriendo hasta las futuras esposas y les entrega los anillos, yéndose al regazo de su madre

– ¿Mami cómo lo hice?

Celeste: lo hiciste muy bien príncipe, mira como mami también te sonríe, –señala a donde se encuentra Valeria– eso quiere decir que lo hiciste de maravilla

– –sonríe– mamis lindas, Sophi muy hermosa

Celeste: si mi amor tu hermana está hermosa –besa su mejilla–

La hermosa ceremonia continua, llegando al momento de sus votos donde se juran amor, respeto, comunicación, confianza y tolerancia entre otras promesas de amor, sin faltar un te amo sincero que nacía del corazón de ambas

Juez: por el derecho que me confiere la ley y el estado, las declaro esposas, pueden besarse

Sonriendo se acercan y se funden en un beso lleno de amor y ternura, los presentes aplauden y poco a poco se acercan para felicitar a las esposas, sus madres, abuelos, y luego los más allegados… hacen el respectivo brindis dando los mejores deseos para la pareja, luego sigue el baile de las esposas

Alessia: Te amo Sophia, te amo con todo mi corazón

Sophia: –sonríe– yo también te amo señora de Thompson –la besa–

Alessia: tenemos que darle gracias a cupido por unir a nuestras madres, a pesar de que mis madres alguna vez quisieron patearles el trasero –rie–

Sophia: eso sonó sutil, la verdad es que querían meterle la flecha en el trasero, para muestra la escultura que nos regalaron

Ambas voltean y ven en el centro de la mesa un cupido en hielo con una flecha incrustada en su trasero, ríen…

Alessia: ya mi mamá no aguantaba las ganas de hacer eso –voltea a ver donde se encuentra Kiara sentada al lado de Alely y su hermano les sonríen y les lanza un beso– ¡Dios! soy tan feliz mi amor

Sophia: –sonríe y la besa– yo también lo soy, que afortunadas somos de tener una familia tan maravillosa y única, tener dos madres es lo mejor que me ha pasado en la vida

Alessia: su amor en nuestro más lindo ejemplo a seguir, por cierto quiero que tengamos muchas Sophis corriendo por la casa

Sophia: pues esta noche nos ponemos a trabajar en eso, no saldrás de la habitación hasta que quedes embarazada –la mira con picardía–

Alessia: pedirás tregua mi amor ya veras –sonríe con picardía–

“Capitulo Final”

Muchos Años después

Alely: ¡ALEJANDRA! ¡VEN AQUÍ AHORA!

Sebastián: ops mami ese grito solo significa algo, y es que este guapo hijo que tienes te volvió a meter en problemas por alcahuetearme

Kiara: ¡YA VOY CIELO! ¿Qué hiciste ahora Sebas? ¿Una nueva esta semana? –sonríe divertida–

Sebastián: mami pero si la vieras es hermosa

Alely: ¡KIARA ALEJANDRA SUBE YA!

Sebastián: ve mami, no quiero que corra riesgo tu vida sexual –rie–

Kiara: –rie– yo tampoco, me debes esta conversación quiero saber de esa nueva chica

Sebastián: por supuesto, sabes que eres mi mejor amiga, sube que mamá debe estar echando chispas, uy pobre de ti –rie– todo por defenderme te adoro mami –la abraza– sube ya

Kiara sonriendo sube a la habitación, encontrando una mirada llena de furia en Alely

Alely: hasta cuando vas a apoyar las sinverguenzuras de tu hijo Kiara, ¿Estás viendo esto? –le muestra un brasier–

Kiara: –sonríe– ¿Es tuyo mi amor? De cuando acá te los compras tan ajustados –intenta acercarse para tomarla de la cintura–

Alely: ni se te ocurra agarrarme Alejandra, estoy furiosa, y tu solo sonríes, como se te ocurre pensar que este brasier es mío ¡Por dios!

Kiara: tienes razón mi amor, es muy pequeño, dudo mucho que te quede –mirándola con picardía–

Alely: ¡Kiara!

Kiara: ¿De quién es mi amor?

Alely: –molesta– voy ahorcar a tu hijo, este brasier estaba en su habitación debajo de la cama y te puedo asegurar que no es para probárselo

Kiara: –rie– mi amor ¿Tú crees que haya metido a una de sus chicas a la habitación?

Alely: –le lanza el brasier– aff como puedes reírte con esta situación, es obvio que metió a una chica a su habitación ¡Es que lo mato!

Kiara: tranquila mi amor, respira anda, entiéndelo esta en plena juventud a su edad es normal, ya es todo un hombrecito, ya no es un bebe

Alely: ¡SEBASTIAN! ¿Me pides que lo entienda Kiara? ¡¿Cómo carajos quieres que lo entienda si cada semana me presenta a una amiguita nueva?!

Kiara: tú lo has dicho preciosa, amigas, cuando traiga una novia ese día sabremos que nuestro galán sentó cabeza

Sebastián va llegando con cautela, con cierta angustia después de semejante grito del llamado de su madre, se escuda en la espalda de Kiara, asomando su rostro y brindándole una sonrisa de disculpa

Sebastián: ¿Qué sucede mami?​

Alely: ¡Ahora resulta que si soy tu mami!

Kiara: pero mi amor siempre has querido que te diga mami

Alely: ¡Kiara no te metas!

Sebastián: pero mami tiene razón, siempre has querido que te llame así, ya que mamá te hace ver como la regañona, y pensándolo bien siempre has sido un amor conmigo por eso de ahora en adelante también te diré mami –sonríe– mi mami hermosa y preciosa –tratando de hacerla bajar la guardia–

Alely: mira Sebastián esa manipulación no te funcionara conmigo, eso es con esta mujer aquí presente –señala a Kiara– que te funcionan ya que es tu alcahueta, ahora mismo explícame que hacia esto en tu habitación –le jala el brasier a Kiara de la mano–

Sebastián: oh por dios, mmm (piensa rápido) no me digan que ya estrenaron mi habitación –mirándolas con gracia– ¡Esa es mi mami! –abrazando a Kiara quien en ese momento rie, pero al mirar la cara seria de Alely contiene la risa–

Kiara: hijo no estrenamos tu habitación, la nuestra es perfecta

Alely: Sebastián respóndeme, ¿Qué hacia este brasier en tu habitación? y ahora no me salgas con la tontería de que es de tu hermana

Sebastián: uy ya me quitaste la otra idea, tu sabes como es una desordenada, por cierto ya es para que haya llegado a casa, así que iré a buscarla a la universidad

Alely: tú no iras a buscarla a ningún lado ya tu hermana está grande para que le sigas haciendo escenas de hermano celoso

Sebastián: debo cuidarla soy el caballero de la casa

Kiara: ¡Epa!

Sebastián: –rie– junto a mi papito claro, –dándole un beso en la mejilla a Kiara– por ende debo cuidarla de cualquier idiota que se le acerque aun no esta en edad de tener novio

Alely: ¡Escúchate! Ella según tu no puede tener novio, pero tu tienes como diez chicas ya Sebastián ¿Eso te parece justo?

Sebastián: es diferente mamá, muy diferente

Kiara: Sebas tiene razón, me parece bien que la cuide todavía es nuestra bebé, es la princesa de la casa, no estará cualquier idiota a su lado

Alely: ¡Por dios! ¿Acaso se están escuchando? no tienen ningún derecho a prohibirle estar con quien ella decida

Sebastián: aún no esta para eso, quizás cuando tenga 50 años la dejemos por ahora lo más importante son sus estudios

Kiara: así es, Sebas tiene razón, hijo como has madurado estoy muy orgullosa de ti

Sebastián: Gracias mami, me alegra ser un orgullo para ti

Alely: ¡Esto es insólito! ¡¿Kiara hasta cuándo lo alcahuetearas?! Madurara el día que tenga una sola novia ¡UNA!

Kiara: ¿Así como maduramos nosotras mi amor? –haciéndole ojitos–

Alely: como éramos es pasado Kiara…

Kiara: he aquí míranos felizmente casadas con dos hermosuras de hijos, ya no estés bravita mi amor, Sebastián es responsable siempre se protege

Sebastián: así es mamá, tranquilas no las haré abuelas tan rápido

Alely: no es solo eso Sebastián ¿Acaso no piensas que puedes estar solo con una?

Sebastián: mamá debo vivir mi principio de juventud al máximo, mi corazón en este momento es enorme, te puedo asegurar que las respeto, tampoco es que todas han sido unas santas, yo me he comportado, solo que a veces la carne es débil, apenas cumpliré 20 añitos algún día llegara la indicada

Alely: a todas estas no me has respondido ¿De quién es este brasier? ¿Metiste a una chica a tu habitación? –Frunciendo el ceño–

Sebastián: ¡Caray! yo creyendo que ya te habías olvidado del tema

Kiara: –rie– a tu mamá no se le escapa nada Sebas

Alely: ¡Responde ya!

Sebastián: mmm lo siento mucho de acuerdo, es que vinimos hacer una tarea de la universidad y pues una cosa llevo a la otra…

Alely: ¡EN TU HABITACION! ¡¿Sebastián acaso no piensas?! Eso si no lo tolerare y tú mucho menos Kiara si no te quieres meter en serios problemas conmigo

Kiara: esta bien amor, lo siento hijo pero tu mamá tiene la ultima palabra

Sebastián: –sonríe– te entiendo mami, seguro que te desmayas si mamá te deja sin comer una semana

Kiara: –rie– sabias palabras, mira que tu madre es mi mejor alimento, no puedo quedarme sin comer tan rico en las noches, me rehusó a la dieta

Alely: dios mió para que pregunto porque Sebastián es así, es tan idéntico a ti –sonríe–

Sebastián: –sonríe– te vez encantadora cuando sonríes mamá, de verdad lo lamento no volverá a pasar se que la casa debe respetarse, y prometo algún día muy lejano presentarles una novia, lo cual será lamentable para tantas chicas que quieren tenerme en sus brazos es que soy una maravilla de hombre

Kiara: –rie– me pregunto a quien habrá salido tan egocéntrico

Sebastián: mis dos adoradas madres son hermosas, creo que salí así a ellas

Alely: –sonríe– ustedes dos tienen un don para lograr que mi molestia desaparezca, Sebastián espero cumplas tu palabra, no quiero conseguirme con brasieres a menos que sean los de las mujeres de esta casa

Sebastián: esta bien mamá, cumpliré mi palabra, ahora me regalas un abrazo ¿Si?

Alely: ven aquí –abre sus brazos–

Kiara los observa sonriendo

Kiara: ¿Para mi no hay un abrazo preciosa?

Alely se le acerca le da un fugaz beso en los labios

Alely: te amo con todo mi corazón, pero ese beso es lo único que tendrás por alcahueta, tú deshazte de esta cosa –le lanza el brasier a Sebastián– y si las respetas pues gasta en un buen hotel, esta casa no lo es ok

Sebastián: –sonríe– esta bien mamá eso haré, te amo –le da un beso en la mejilla–

Alely: yo también te amo hijo…

En otro lado de la ciudad

Valeria: estás hermosa hija, ¿Acaso saldrás con un chico?

Celeste: ¡Valeria!… ¿Sophia no tienes que ordenar tu habitación? No saldrás hasta que este totalmente limpia, si eso…

Sophia: –rie– gracias por decirme que estoy hermosa mamá, mami tranquila no saldré con ningún chico, además mi habitación aunque sea difícil de creer esta en perfecto estado ¿Un verdadero milagro verdad? –Celeste sonriendo asiente– iré a comprar unas cosas, quede en verme con Alessia para ver una peli en el cine

Valeria: muy bien mi amor, se cuidan por favor

Celeste: solo espero que no hayan chicos de por medio, ¡Ay Dios! Solo de pensarlo… –lleva sus manos a su cabeza, Sophia no puede evitar reír–

Sophia: tranquila mami, solo iremos nosotras –se acerca a sus madres brindándole un fuerte abrazo, segundos después se dispone a salir de casa, sube en su auto, para buscar a Alessia y así pasar un rato agradable viendo una película en el cine–

Unas semanas después… Kiara y Alely se encontraban viendo una serie junto a su hijo Sebastián, quien había salido horas antes de la universidad

Alely: bajare ya tu hermana debe estar por llegar

Sebastián: Alessia se llevara un buen regaño de mi parte, ya es para que estuviera en casa

Sebastián y Kiara siguen a Alely a la sala de estar de la casa

Alely: a mi niña no la regañaras, mira que para ella si soy su mami, y ni se les ocurra prohibirle tener novio

Kiara: ¡NO! Que todavía es una bebé

Alely: –rie– no es una bebé ya cumplirá veinte años al igual que Sebastián

Sebastián: aún así, es la bebé de la casa

Kiara: ¡Exacto! Mi princesa aun no está para noviecitos

Alely: pero que celosos resultaron ser ustedes dos

Sebastián: yo junto a mami debo cuidar a las dos reinas de este hogar, por cierto al caer la noche me llevare al viejo a un taller moderno

Alely: Sebastián respeta y no le digas así que es tu abuelo

Sebastián: esta bien mamá, lo siento

Kiara: –sonríe– ¿Tu crees que a mi padre le gustara ese lugar? será mucha tecnología para el –rie–

Sebastián: –rie– le gustara estoy seguro

Alessia: Familia llego la princesa de este hogar –sonríe–

Alely la observa sonriendo, su hija corre a sus brazos, ambas se funden en un fuerte abrazo

Alessia: Mami, –le da un beso en la mejilla– gracias por ayudarme esta semana con la ley que me toco leer, tus explicaciones fueron grandiosas, pase el examen eximida

Alely: –sonríe– ¡Felicidades mi amor! sabia que lo harías excelente eres muy inteligente

Alessia: Te amo mami –la abraza–

Kiara: ah claro yo debo esperar que te hagan un examen que contenga números para poder recibir un abrazo y un te amo de tu parte –cruza sus brazos fingiendo molestia–

Alessia: sonríe y se acerca a Kiara rodeándola con sus brazos en el cuello le da un beso en la mejilla

Alessia: Papito también te amo con todo mi corazón

Kiara: –sonríe– mi amor ya vas para veinte años ¿Hasta cuándo me dirás así?

Alessia: –rie– hasta que estés viejita

Sebastián: ¡¿Se puede saber por qué llegas a esta hora?!

Alessia: –rie– uy hablo el hombre de la casa, es que me fui a comer un helado con un chico súper guapo compramos uno para los dos así que imagínense como lo comimos

Sebastián y Kiara: ¡¿QUË?!

Alessia: –rie– oh dios –rie– nada más miren sus caras, tranquilos mis celosos, es obvio que no salí con ningún chico, fui a llevar a Sophi a su casa, su auto se averió, por cierto Valeria y Celeste le envían saludos, iré a ducharme, mami Sophi vendrá como en una hora, me ayudara con un proyecto de la univ, le dices que la espero en la habitación

Alely: de acuerdo mi amor, pero ¿No piensas almorzar?…

Alessia: No mami almorcé con Sophi al salir de la univ, bueno iré a ducharme, –se encamina su habitación– ¡LOS AMO!

Los tres sonríen ampliamente

Sebastián: Dios casi me da un infarto al escuchar eso de que había salido con un chavo

Kiara: te puedo asegurar que sentí lo mismo

Alely: –rie– que exagerados son, mejor vamos a la mesa para almorzar

En la casa de Valeria y Celeste

Sophia: mamá ¿Sabes dónde esta la pulsera que me regalo Alessia? no la encuentro

Valeria: mi amor seguro la dejaste en la mesa del baño como siempre

Sophia: uy cierto, no se donde tengo la cabeza –sonríe–

Valeria: con esa sonrisa tan hermosa pareciera que tus pensamientos están acompañados de otra persona, a ver ¿Ya tienes algún afortunado? –sonríe–

Celeste: –carraspea– que afortunado nada, nuestra hija apenas tiene 22 años, esta joven aún, no hay apuro Sophia

Sophia: –sonríe– mami algún día tendrás que aceptar que me enamore

Celeste: no es que no quiera que te enamores hija, pero espero falte mucho para eso, el tiempo pasa tan rápido que mírate ya eres toda una mujer

Sophia: siempre seré la niña de sus ojos, eso nadie lo cambiara, las amo –las abraza–

Celeste: –sonríe– hija iré con tu mamá al buffet, debe organizar unos documentos ¿Iras con nosotras?

Sophia: no mami, hoy iré ayudar a Alessia con un proyecto de la univ, nos vemos en la noche ¿Está bien?

Valeria: por su puesto que esta bien mi amor, Celes mi cielo terminare de arreglarme para ir al buffet

Celeste: muy bien princesa ya el auto esta listo solo espero por ti

Sophia: yo me duchare, así aprovecho para que me dejen cerca de la casa de Alessia

Valeria: muy bien, entonces ve a ducharte, yo solo me cambiare estos tacones creo que no es buena idea dejármelos

Celeste: te lo dije princesa, estarás más cómoda sin ellos, es bueno que la trabajadora social te vea de vez en cuando menos formal

Valeria: tienes razón mi amor, espero pronto nos den la buena noticia que la adopción de Dieguito fue aprobada

Sophia: yo quede enamorada de Dieguito. Es hermoso y tengo el presentimiento que mi hermanito será un terremoto

Celeste: ¿Cómo sabes que será tu hermanito si aun no nos han aprobado la adopción hija?

Sophia: solo lo se, es una corazonada que tengo, bueno iré a ducharme para no tardar –les da un beso en la mejilla a ambas y se dirige a su habitación–

Valeria: ya vuelvo mi amor –le da un beso– a menos que me quieras acompañar –mirándola con picardía–

Celeste: –sonríe y la besa– uff adoro como aún después de tantos años tu libido hacia a mi sigue intacto mi amor, anoche no me dejaste descansar

Valeria: –la besa y muerde su labio inferior– no es mi culpa tener una mujer hermosa e irresistible que me hace temblar de placer

Celeste: ¡Dios! ¿Un rapidito no nos vendría mal verdad?

Valeria: –la besa– nada mal mi amor, ven vamos a la habitación

Ambas con sonrisa cómplices se dirigen a la habitación a la cual al llegar se disponen a entregarse en su apreciado “rapidito” aprovechando que Sophia se tardaría un poco en la ducha, rato después con sonrisas de satisfacción, se alistan para irse al buffet, dejando a su hija en la casa de Kiara y Alely, quedando en pasar cuando se desocuparan

Alely: Sophia mi amor, –la saluda con un beso en la mejilla– Alessia te esta esperando en su habitación, gracias por ayudarla con su proyecto

Sophia: no tienes que agradecerme, es un placer para mi ayudarla –sonríe–Kiara y Sebastián ¿Dónde están?

Alely: están en el salón de “diversión” viendo un partido de fut, así que no te alarmes si hasta arriba llegan sus gritos eufóricos cuando el equipo al cual le van meta un gol

Sophia: –sonríe– de acuerdo, entonces muchas gracias por avisarme, bueno subiré a la habitación de Alessia

Alely: ve tranquila mi amor, cualquier cosa que necesiten no duden en llamarme, iré a ver fut con mis dos caballeros –rie–

Sophia: –rie– esta bien, que disfruten el juego, ten por seguro que si necesitamos algo no dudaremos en llamarte eres súper mami la que todo lo consigue en un abrir y cerrar de ojos, creo que Alessia es un poco desordenada y bueno yo no es que ayude mucho que digamos –sonríe–

Alely: –sonríe– lo se muy bien, las dos son un terremoto de desorden, sube ya mi amor que mi hija te esta esperando

Sophia: –sonríe– muy bien

Sophia se dirige a la habitación de Alessia toca suavemente. Alessia al abrir la recibe con un fuerte abrazo

Sophia: caramba pero la señorita como que me extraño; pensar que pase toda la mañana a su lado, mmm ¿Será que soy importante para ella? –la mira divertida–

Alessia: –sonríe– ¡Tonta! Gracias por venir para ayudarme con el proyecto

Sophia: como le dije a tu mamá, para mi es un placer ayudarte, y recalco la palabra placer –rie–

Alessia: –rie– mejor comencemos con el proyecto

Sophia: –sonríe– muy bien hermosa dama comencemos

En el living

Alely: mi amor ya Sophia llego, Vale y Celes tuvieron que ir al buffet para acomodar unos documentos pasaran por acá cuando se desocupen

Kiara: que bueno preciosa, me parece genial así podemos cenar todas como una familia

Sebastián: –sonríe– ¿Puedo invitar a esmeralda a la cena?

Alely: ¿Recuerdas el nombre de una chica? –Sarcasmo–

Kiara: –rie– si puedes invitarla hijo, pero nada de llevártela a la habitación

Sebastián: no te preocupes por eso, ella es una chica muy respetuosa

Alely: ¿Ella es la del día viernes? Supongo no, es que como aún no te enserias con una

Sebastián: –rie– yo también te adoro mamá; Y pues quizás esmeralda sea la indicada, quizás no prometo nada

Alely: tranquilo hijo aún creo en los milagros

Kiara: –rie– entonces esperemos que sea Esmeralda la enviada de cupido para que sientes cabeza hijo

Sebastián: si hizo el milagro con ustedes, pues hay esperanza que yo siente cabeza –rie–

Kiara y Alely riendo le saltan encima para hacerle cosquillas, entre risas comparten… Rato después

Kiara: aprovechare que esta en tiempo el juego, iré a la habitación de nuestra princesa a ver como van, así aprovecho de saludar a Sophia

Alely: está bien mi amor acá te esperamos

Kiara se levanta, se dirige a la habitación, sin tocar abre la puerta, quedando estática en el lugar, al ver a Sophia encima de Alessia fundidas en un beso apasionado, las manos de Alessia apretaban suavemente el trasero de Sophia por encima del jeans, un leve gemido de Alessia hace reaccionar a Kiara

Kiara: ¡SOPHIA QUITATE YA DE ENCIMA DE MI HIJA!

Ambas sorprendidas se separan rápidamente, nerviosas se incorporan para arreglar sus prendas de vestir

Alessia: ma… mamá… sabes… sabes que no me gusta que entren sin antes tocar

Kiara: ¿Eso es todo lo que tienes que decir Alessia? ¡Por dios! ¡Tú ven acá! –Kiara levanta a Sophia agarrándola por la camisa y encarándola– ¡¿Se puede saber que carajo le estabas haciendo a mi hija?!

Alessia: ¡Mamá suéltala!

Sophia: Kiara, cálmate por favor, te puedo explicar, pero suéltame…

Alessia: mamá hazme el favor de soltarla

Kiara: ¡No la soltare! Se supone que ayudarías a mi hija con un proyecto de la universidad Sophia, y te encuentro encima de ella casi violándola

Alessia: –rie– mamá por dios, no exageres es obvio que lo que hacíamos era mutuo

Kiara: ¡Alessia has silencio!

Sophia: Kiara, una vez más cálmate por favor

Kiara: ¡Bajemos! ¡AHORA! –agarra a Sophia del brazo y la lleva con ella–

Alessia: pero mamá… ¡Mamá! Aff… –las sigue–

Al llegar a la sala de estar

Kiara: ¡ALELY! ¡VEN YA!

Alely y Sebastián al escuchar los gritos de Kiara salen corriendo del living, al llegar se sorprenden al ver a Kiara molesta agarrando nuevamente a Sophia por la camisa

Alely: Kiara ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes a Sophia agarrada de esa manera? ¡Suéltala!

Sebastián: mami ¿Qué pasa?

Kiara: pasa, que conseguí a Sophia encima de nuestra hija –agarra su celular y llama a Celeste–

Celeste: Kiara en este momento voy manejando, la reunión en el buffet se postergo así que Vale y yo decidimos ir a visitarlas, en unos minutos estaremos ahí

Kiara: Celeste, espero lleguen cuanto antes a la casa, tenemos que hablar muy seriamente con respecto a tu hija

Celeste: ¿Qué sucede con Sophia, le pasó algo? –preocupada–

Kiara: ¡Aún no! Así que apúrense –tranca la llamada–

Valeria: ¿Qué sucede mi amor?

Celeste: no lo se, Kiara estaba un poco alterada algo paso con Sophia

Valeria: ¡¿Qué?! Pero ella ¿Está bien?

Celeste: si princesa solo me dijo que fuéramos cuanto antes a su casa, estamos cerca, ya sabremos que ocurre

Valeria: solo espero no sea algo grave…

Celeste: no lo creo amor, tranquila

Pasaron algunos minutos en los cuales Kiara no soltaba a Sophia por más que Alessia y Alely se lo pedían

Alely: ¿Kiara ahora me puedes explicar como es eso que Sophia estaba encima de Alessia?

Kiara: aff, dios, llegue a la habitación abrí sin tocar y ambas estaban en medio de la cama, Sophia estaba encima de Alessia tenia aprisionada a nuestra hija

Alessia: madre creo que estas obviando la parte en la que yo estaba disfrutando tenerla encima de mí

Kiara: ¡Alessia!

Sebastián –rie– nosotros preocupados porque no te metieras con un chico –rie– se ven lindas juntas

Alessia: –sonríe– gracias hermano, ya puedes vivir tranquilo, quien me hace feliz es una hermosa mujer

Kiara: ¡Sebastián, se supone que debes apoyarme!

Sebastián: –rie– mami pero es que mejor imposible, un imbecil no estará enamorando a mi hermana, que mejor que una mujer más aún si es Sophia

Kiara: ¡Eso es una locura!

Alessia: no es ninguna locura mamá, yo soy su mujer, ve asimilándolo

Alely: Kiara suéltala ¡YA! –Kiara suelta a Sophia–

Sophia: oh dios, gracias… –acomodándose su camisa–

Kiara: ¡Esto es una locura, una total locura! Se supone que ustedes son amigas ¡Ay carajo! –se movida de un lado a otro intentando calmarse–

Alely: Kiara cálmate…

Kiara: ¡¿Cómo quieres que me calme Alely?!

Sophia: debes calmarte, pues como dice Alessia, es mi mujer, y yo soy su mujer Kiara tienes que aceptarlo ¡Soy su mujer!

Celeste y Valeria llegan y escuchan la última palabra dicha por su hija

Celeste: ¡¿Cómo que su mujer?! ¡¿Mujer de quién?! ¡¿Por qué Kiara tiene que aceptarlo?! –ve a Sebastián riendo, sin pensarlo se va encima de el y lo agarra fuertemente por el cuello de la camisa pegándolo de la pared– ¡¿Acaso tú te metiste con mi hija?!

Valeria: ¡Celeste, cálmate!

Sebastián: ¡Auch! Mujer cálmate por favor, creo que te equivocaste de persona, mejor dicho de hijo –rie–

Celeste: –soltándolo– ¿Cómo?

Valeria: ¿Se puede saber qué sucede? ¿Hija de quién eres mujer?

Alely reacciona

Alely: –sonríe– ya va, Alessia hija ¿Tú y Sophia?…

Alessia: si mami Sophi y yo somos pareja

Celeste: ¡¿QUÉ?!

Alely: ¡Oh my god! –cae sentada en el sofá–

Kiara: ¿Solo dirás eso Alely? ¡Sophia es mayor que nuestra hija!

Alessia: mamá para el amor no hay edad, además solo son tres añitos de diferencia

Valeria: –sonríe– ¿Mi amor desde cuándo son pareja?

Celeste: Valeria, ¿Acaso tú aceptas esa locura?

Kiara: estoy de acuerdo con Celeste ¡Es una locura!

Valeria: ¡Shh! no hablaba con ustedes, así que hagan silencio… mi amor respóndeme

Sophia: desde hace tres años mamá –baja su mirada–

Valeria: –suspira– woao –cae también al sofá quedando sentada al lado de Alely–

Alessia: mamá, –dirigiéndose a Kiara– si piensas que soy una niña pues estas muy equivocada, ya soy toda una mujer, en todo el sentido de la palabra, soy la mujer de Sophia ella fue mi primera vez desde que nos hicimos pareja, yo…

Kiara: ¡¿Tú me estas queriendo decir que perdiste tu virginidad a los 16 años?!

Alessia: ¡No mamá como crees! tan rápido no fuimos… Le regale mi virginidad a unas semanas de cumplir los 17 –sonriendo–

Sophia: ay mi amor la idea es que me ayudes, aun estoy muy joven para morir

Kiara: eso no lo pensaste cuando estuviste con ella Sophia, acaso no pensaste que era menor de edad, ¡Te puedo denunciar!

Celeste: Kiara no le hables así a mi hija, por la sonrisa de Alessia, Sophia no la obligo o ¿Acaso si? –mirando a Sophia–

Sophia: por supuesto que no, es más, mi traviesa mujer también fue mi primera vez esa hermosa noche, fue en mutuo acuerdo. Kiara te aseguro que esa noche olvide que era menor de edad es que mírala es toda una mujer

Kiara: ¡Ahora si la mato!

Alessia: –rie– mamá ni que me hubiese violado por dios, déjame decirte que Sophi fue todo un amor al momento de hacerme su mujer –sonríe con ternura–

Alely: tú no matarás a nadie, te sientas ahora mismo Kiara –le dice en forma desafiante–

Valeria: tú también siéntate Celeste, nuestras hijas nos están contando su hermosa historia, así que se controlan

Kiara y Celeste se sientan a regañadientes

Alely: ¡Las escuchamos! cuentéennos como surgió su relación

Sophia: muy bien, le haremos un resumen, son tres años ya

Kiara: ¡Quiero escuchar todo tal cual Sophia!

Alessia: mamá escuchar todo tal cual implica nuestra intimidad ¿Segura quieres escuchar eso? Esa parte la podemos obviar, solo te diré que Sophi es increíble

Sophia: –sonríe– tu también lo eres mi amor –la mira con ternura–

Celeste: –carraspea– estamos esperando que nos cuenten y se ahorran eso de… de la intimidad

Sebastián: –rie– definitivamente tienen todo mi apoyo… Somos todo oído para escuchar su historia

Años atrás…

Alessia: ¿Cómo que no puedes ir conmigo hoy al cine? Hacemos eso todos los viernes Sophi

Sophia: lo se, pero creo que debemos dejar de hacerlo

Alessia: ¡¿Qué?! ¿Por qué? Hice algo que no te gustara Sophi…

Sophia: no Ale, no has hecho nada malo, de hecho me encanta estar a tu lado y compartir contigo

Alessia: ¿Entonces qué sucede Sophia?

Sophia: oye, me gusta más que me digas Sophi, así no me siento regañada –puchero–

Alessia: dime porque estás suspendiendo nuestra ida al cine Sophia

Sophia: –suspira– porque es lo mejor Alessia, debes conocer a otras personas, establecer otras amistades, no es justo que siempre quieras estar a mi lado

Alessia: pero es que a mi me gusta estar a tu lado –con dejo de tristeza en su voz–

Sophia: ¿Qué paso con el chico de tu clase que te estaba pretendiendo?

Alessia: no me gusta Sophia, por mí que vaya y pretenda a otra

Sophia: pero es simpático y atento contigo, quizás merece que le aceptes la salida

Alessia: ¿Eso quieres Sophia?

Sophia: (No quiero eso, no quiero que ese idiota se te acerque, pero es lo mejor, no puedo permitir que estos sentimientos se me escapen de las manos)

Alessia: ¡Sophia Thompson respóndeme!

Sophia: es una salida, quizás y el sea el amor de tu vida (bravo Sophia más idiota imposible, nada más observa como lograste que su mirada se entristeciera)

Alessia: ¡Eres una imbecil sabes! como quieras Sophia, no te molesto más, me iré al cine sola que más da

Sophia: no puedes ir sola Alessia, te dieron permiso porque vas conmigo, recuerda que eres menor de edad

Alessia: pues no me importa, tengo 16 años me se cuidar muy bien, no necesito a una mayor de edad como tú a mi lado ¿Sabes qué puedes hacer con tu edad? Metértela por el…

Sophia: ¡Alessia!

Alessia: ¡Aff!… no quiero escucharte, ya hiciste que se me quitaran las ganas de ir al cine.

Sophia: te vez más niña cuando eres malcriada y haces berrinches –sonríe– (realmente hermosa)

Alessia: pues ya llegara alguien que me quiera así toda niña –cruza sus brazos–

Sophia: yo te quiero tal cuál como eres Ale –sonríe–

Alessia: ¡No! Tú eres una cobarde que solo me quiere como amiga, no como yo quiero

Sophia: ¿Qué estas queriendo decir Ale?

Alessia: ¡Nada Sophia Thompson! entrare a clases, ya sabes a que hora salgo, así que no llegues tarde niñera –sarcasmo–

Sophia: –sonríe– no llegare tarde

Alessia: eso espero Sophia, eso espero –sin más se aleja y se va a su salón–

Sophia se va a la salida, al llegar al auto

Sophia: solamente a ti Sophia Thompson se te ocurre enamorarte de esa niña encantadora, quien además es hija de las mejores amigas de tus madres. ¿Dios por qué me tiene que pasar esto a mí? –pegando suavemente su cabeza del volante– bueno a dar vueltas por la ciudad tu niña saldrá en unas horas y te derretirá con su preciosa sonrisa, ay caray ya estoy perdida…

La mañana transcurrió, Sophia llego nuevamente al colegio, decidió salir del auto y apoyarse en la puerta esperando a Alessia

– Vaya, como quisiera tener una linda chica que me venga a buscar así como lo haces con Alessia

Sophia: hola Samanta ¿Como estás?

– No tan bien como tú –mirándola de arriba abajo con lascivia–

Sophia: ¿Qué edad tienes Samanta?

– Tengo quince, pero vamos linda, no me digas que te dejas llevar por la edad

Sophia: no solo eso, eres mujer, yo también lo soy, además tengo 19 años soy mayor que tú

– Oh vamos, no me dirás que no te llaman la atención las chicas, veo como miras a Alessia con amor, –se acerca la agarra por la cintura y le susurra al oído– pero yo te puedo demostrar que a pesar de mis quince añitos, soy toda una mujer

Sophia observa que Alessia venia encaminada con una hermosa sonrisa, la cual desapareció al momento que vio como Samanta estaba cerca de ella y de que manera, Sophia rápidamente la separa

– Uy bueno ya se nos daño el momento, nos vemos pronto linda, un verdadero placer –le da un beso cerca de la comisura de los labios y se va–

Sophia: esa chica si que esta loca, Mmm ¿Cómo te fue en clases?

Alessia: ¡Llévame ya a mi casa Sophia!

Sophia: Ale, quería decirte que pensé mejor las cosas, y realmente no me parece justo suspender nuestras salidas al cine –sonríe–

Alessia: ah ¿Es cuando tú digas entonces? –cruza sus brazos– pues ya no quiero fíjate, mejor invita a la resbaladiza esa de Samanta

Sophia: –sonríe– ¿Alessia eso son celos?

– ¡Alessia!

Sophia: ¡¿Ese chico no se cansara de fastidiarte?! –lo mira molesta–

Alessia: pues esta mañana no decías lo mismo ¿Querías que le diera una oportunidad no?

Sophia: –frunce el ceño–

– Alessia que bueno que aún no te has ido

Alessia: ¿Qué quieres Arturo?

– Invitarte a almorzar, hay un restaurante muy bueno y luego podemos pasar al cine, yo te puedo conseguir permiso con tu mamá

Sophia: pues ya llevas las de perder muchachito, una de sus madres no la dejara mucho menos su hermano así que no pierdas el tiempo –viéndolo con molestia–

Alessia: (¿Será que mi amor esta celosa? pues a comprobarlo) tranquilo Arturo, mi mami lo más probable es que me de permiso solo déjame llamarla y pedirle permiso

Sophia: Alessia ¿Qué estas haciendo?

Alessia: llamare a mi mami para que me deje ir con Arturo, ella sabe que es un chico responsable (uy que carita mi amor, estas roja de la rabia) –sonríe–

– Sophia mi querida Sophia se me olvido dejarte mi número, ten aquí mi tarjeta, no dudes en llamarme, te aseguro que la pasaremos de maravilla –le entrega la tarjeta y le da un beso fugaz en los labios y se va sonriendo, dejando a Sophia totalmente descolocada–

Alessia: –furiosa– ¡Sophia llévame a mi casa! ¡YA!

– Pero Alessia quedaste en llamar a tu mamá para salir conmigo

Alessia: ¡AFF! Arturo entiende algo de una vez, no me interesas, no me gustas, quizás seas un gran chico, pero no soy para ti, empezando por que no me gustan los chicos –Arturo y Sophia se sorprenden– si así como escuchas, a eso súmale que estoy perdidamente enamorada de una ¡Idiota! que ni siquiera lo nota, pero si se deja besar de cualquier resbaladiza que se le acerca –mira con rabia a Sophia, quien baja su mirada– así que no me insistas más, lo siento ya llegara la chica para ti, y tú –dirigiéndose a Sophia — ¡Llévame ya a mi casa! Mientras menos te vea mejor –sin más se sube al auto–

– Supongo que esta enamorada de ti y tu dejándote besar por otra, que tonta eres –sin mas se va–

Sophia: ¡Idiota, dolido!

El chico solo le saca el dedo de en medio sin mirarla y sigue su camino

Sophia: imbecil, claro no lo hizo de cerca porque sabe que mínimo le fracturo su estupido dedo

Alessia: ¡SOPHIA QUIERO IRME!

Sophia: ¡Voy!… –se sube al auto– ponte el cinturón Alessia por favor

Alessia: no quiero, ya arranca

Sophia: no lo haré hasta que te lo coloques tu decides

Alessia molesta se coloca el cinturón

Alessia: ya arranca quieres

Sophia: Ale debemos hablar, no creí que Samanta haría algo así…

Alessia: no me interesa saber nada, arregla tus cosas con ella, llévame a mi casa

Sophia: pero Ale yo…

Alessia: pero nada Sophia, no quiero escucharte –se coloca sus audífonos–

El viaje transcurre sin ninguna novedad, al llegar a la entrada de la casa

Alessia: gracias por traerme, el lunes no vayas por mi al cole, le diré a mi mami que contrate un chofer

Sophia: eso no es necesario, a mi me agrada buscarte Alessia

Alessia: pues ya no quiero que me busques, no quiero verte más Sophia –se sale del auto y se va corriendo a su casa–

Sophia: ¡Rayos! –golpea el volante– ya basta de ser una cobarde Sophia, tus madres te han enseñado que cuando se ama se lucha, hoy Alessia te acaba de confirmar que esta enamorada de ti, así que a ingeniártelas para que te escuche

Sophia se va a su casa, almuerza con sus madres, conversan y pasan una tarde amena, varias veces llamo a Alessia quien no le contesto las llamadas

Sophia: mami ¿Quisiera saber si me puedo quedar esta noche en casa de Alessia?

Celeste: por mi no hay ningún problema corazón, pero debes avisarle a Kiara y Alely

Valeria: las cuales dudo que pongan alguna objeción

Sophia: ya les pase un texto a ambas, me dijeron que soy más que bienvenida en su casa –sonríe–

Celeste: entonces nuestro permiso lo tienes hija –sonríe–

Sophia: –sonríe– gracias, las adoro…

La tarde transcurre… Al caer la noche

Sophia: bueno aquí estoy, así que manos a la obra

Sophia comienza a trepar hacia la ventana de la habitación de Alessia, al llegar da suaves golpes a la ventana de vidrio, Alessia se asoma al verla se sorprende

Alessia: Sophia, ¡¿Qué haces ahí afuera?! ¡No me digas que subiste trepando!

Sophia: eso mismo hice, mira mis manos quedaron rojitas –hace un puchero–

Alessia: ¡Estás loca Sophi, te pudiste haber caído!

Sophia: pero eso no paso, déjame entrar a tu habitación ¿Si? Esta haciendo mucho frió –se frota sus brazos–

Alessia: es tarde Sophia tus madres deben estar preocupadas

Sophia: ellas saben que vendría, de hecho que me quedare esta noche, pero conociéndote no me ibas a dejar entrar a tu habitación por eso decidí trepar hasta aquí, mi amor déjame entrar por favor que me voy a congelar además me duelen mis manitos –puchero–

Alessia: –sonríe– ¿Cómo me dijiste Sophia?

Sophia: que me dejes entrar anda ¿Si? ¿Si? ¿Si? –haciendo como una niña–

Alessia: como decirte que no cuando te pones así, sabes que me encanta, no se vale

Sophia: ¿Eso es un si? –sonríe–

Alessia abre el ventanal

Alessia: adelante, pero que sea rápido lo que tienes que hablar conmigo, mira que aun estoy molesta contigo porque…

Sophia al entrar la interrumpe dándole un beso en labios, Alessia totalmente sorprendida se tardo unos segundos en corresponder el beso, pero luego se dejo llevar, ambas se fundieron en un beso totalmente tierno demostrándose el amor que comenzaba a formarse en sus corazones los cuales latían fuertemente en ese momento

Alessia: –aun con sus ojos cerrados– oh dios seguro me dormí y estoy soñando –suspira–

Sophia: no es un sueño mi amor, mírame

Alessia: –abre sus ojos– me gustas Sophi, me gustas mucho y no puedo verte como amiga lo siento –baja su rostro–

Sophia: –la toma con ternura del mentón– yo tampoco puedo seguir viéndote como amiga Ale, me encantas niña hermosa, entiéndeme tenia miedo, aun lo tengo, mi amor soy mayor que tú, eres menor de edad, nuestras madres son mejores amigas, solo de pensar como puedan tomar esto me da un poco de miedo. ¿Qué haremos si no lo aceptan? Si solo es una etapa de confusión en nuestras vidas y si…

Alessia la interrumpe besándola durante varios segundos, una vez al separarse

Alessia: ¿Tú sentiste ese beso como una confusión Sophi? –con su frente pegada a la de ella–

Sophia: –suspira– no mi amor, siento que el corazón se me va salir del pecho, te quiero Alessia, y quiero tenerte solo para mí, esta “Idiota” esta enamorada de ti

Alessia: lamento haberte llamado así, estaba súper molesta, es que esa regalada de Samanta como se le ocurre darte un beso en los labios –frunce el ceño–

Sophia: –la abraza por varios segundo para luego mirarla fijamente– fue un beso fugaz amor, menos mal porque esa niña no me gusta para nada, mi corazón ya tiene dueña, ayúdame a no sentir cobardía, quiero vivir esto tan bonito que nos esta ocurriendo con todas sus cosas buenas y sus consecuencias

Alessia: mi amor el mismo temor que tienes lo sentí, pero decidí que más fuerte es este amor que estoy sintiendo por ti, te propongo intentarlo pase lo que pase siempre seremos amigas, te quiero Sophi, te quiero mucho, si lo nuestro funciona algo de lo cual estoy segura, llegara el momento de decirles a nuestras madres siempre y cuando nos sintamos preparadas

Sophia: me parece una excelente idea mi amor, Alessia ¿Aceptas ser mi novia?

Alessia: –sonríe– si mi amor acepto ser tu novia, solo tuya –la besa–

Así pasaron minutos dándose besos y abrazos diciéndose lo mucho que se querían

Alessia: –beso– debemos –beso– bajar mi Sophi, mis madres en cualquier momento me llamaran para cenar y se extrañaran de que aún no has llegado

Sophia: –sonríe– tienes razón mi amor, yo bajare con cuidado

Alessia: me da nervio Sophi, no vuelvas hacer eso ok, ten mucho cuidado al bajar

Sophia: esta bien mi niña hermosa, nos vemos abajo… te quiero –la besa–

Sophia baja con cuidado, Alessia no sale de su habitación hasta asegurarse que llego bien al jardín de la casa, Sophia al llegar le regala una hermosa sonrisa y le lanza un beso, se dirige a la entrada de la casa. Una vez adentro la reciben con abrazos y sonrisas, comparten, y cenan amenamente…

¡Presente!

Alely: oh my god, con razón esas sonrisas y miradas que se daban esa noche, se veían tan radiantes, pero en ese momento quise dejar aun lado mis suposiciones, definitivamente el instinto de madre nunca falla –sonríe–

Sophia: allí tienen un pequeño resumen de cómo empezó nuestro amor, nos ahorramos, las discusiones, las peleas…

Alessia: las cuales han sido buenas ya que nos han dado reconciliaciones exquisitas –mirando a Sophia de arriba abajo con deseo–

Sophia: Alessia mi amor que de verdad amo mi vida

Alessia: –rie– mi mamá no te hará nada, no querrá que mami se moleste, uy pobre se queda sin comer por mucho tiempo

Sebastián: –rie– le toca dormir en el sofá-cama de mi habitación cuando eso ocurre

Kiara: Sebastián ya deja la risita

Sebastián: –rie– si papito

Alessia: bueno ya le hicimos un resumen, ya saben que somos pareja y que nos amamos si no aceptan nuestra relación pues nos veremos en la obligación de irnos, con nuestro amor nos será más que suficiente…

Kiara: muchachita tú no estas en condiciones de amenazarme no olvides que soy tu madre

Alessia: nunca lo olvidare, además te amo mucho, pero si no aceptas mi noviazgo no puedo hacer nada mamá, amo a Sophia con todo mi corazón, por nada del mundo dejare a un lado estos años que hemos estado juntas

Sophia: yo mucho menos, Kiara, Alely, Sebastián, mamá, mami, amo a esta niña con mi vida, en cosas del corazón no se manda, no elegimos de quien enamorarnos, ustedes mejor que nadie lo saben, sacando a Sebastián claro ya perdí la cuenta de cuantas amiguitas especiales ha tenido –Sebastián riendo asiente– fuimos amigas, pero eso no fue suficiente lo nuestro traspaso la amistad, nos amamos, yo quiero mi vida al lado de Alessia, antes de que digan que estamos jóvenes o que pregunten nuevamente si estamos seguras, solo les puedo responder que ya son tres años, que hemos estado juntas con sus altos y bajos, al pasar del tiempo nos dimos cuenta que no era un capricho de ambas, aprendimos a amarnos cada día mas, se que tardamos para decírselos teníamos un poco de temor a que no aceptaran lo nuestro –baja su mirada–

Valeria: –se levanta y la abraza– mi amor debías tener la confianza de contarnos, yo no te iba a juzgar y se que tu madre mucho menos, solo que en este momento está en shock pero ya se le pasara sigues siendo su bebé –la toma del rostro– te amo Sophia eres mi mayor orgullo mi amor, cuentas con nuestro apoyo y hablo por tu mamá porque se que te apoyara –mira a Celeste y le sonríe– tu felicidad es la nuestra hija

Alely: –sonríe– ¡Dios mió nuestras hijas juntas defendiendo su amor! por supuesto que tienen nuestro apoyo, ya son unas mujeres maduras, solo nos queda desear el mayor de los éxitos para su relación y que su amor crezca cada vez más –las abraza–

Sebastián: –sonríe– pues cuñada, déjame decirte que me haces el hombre mas feliz del mundo, se que en mejores manos no puede estar mi hermana, y pues felicitaciones por alejarla de cualquier imbecil

Sophia: –sonrie– gracias Sebastián

Valeria: ustedes par de trogloditas, se levantan y vienen abrazar a sus hijas y desearles el mayor de los éxitos

Kiara: yo creo que necesito un trago para poder asimilar la noticia, un trago muy pero muy fuerte

Alely: ¡KIARA!

Alessia: déjala mami, quizás algún día acepte nuestra relación –con mirada triste–

Kiara: oh no –se levanta rápidamente se acerca a ella y la abraza– la acepto hija, acepto su relación, es solo que aún te veo como mi niña –toma su rostro y le da un beso en la frente– te amo Alessia, disculpa mi actitud hija, si eres feliz yo también lo soy –la abraza–

Alessia: gracias mamá, te amo –seca las lágrimas de Kiara–

Kiara: Sophia ¿Me regalas un abrazo? De verdad lamento mucho mi actitud

Sophia: es normal la actitud que tomaste, claro que te regalo un abrazo suegrita –en tono de burla–

Kiara: –la abraza– el suegrita suena a vieja Sophia, así que inventa otra manera de llamarme

Sophia: ah ya se, quieres que te diga suegrito verdad

Kiara:–rie– mejor me sigues diciendo Kiara –la mira a los ojos–prométeme que harás muy feliz a mi hija

Sophia: te prometo que haré hasta lo imposible por hacerla feliz

Kiara: –sonríe– mi apoyo y bendición para su relación la tienen

Celeste: –suspira– creo que falto yo, esta demás decirles que las cosas no serán fáciles, estoy segura que lo saben, vamos que ya son tres años de relación –sonríe– las recuerdo jugando en el patio llenándose de barro, corriendo una tras de la otra, nuestra única preocupación en ese momento era que no se cayeran o hicieran daño, pero de niñas han sido tan inseparables, si una caía la otra le brindaba ayuda y con una hermosa sonrisa se aliviaban y continuaban jugando, se ven increíbles juntas, y si ustedes están dispuesta a seguir luchando por su amor, no somos quienes para separarlas, las amamos con nuestras vidas, y deseamos que sean muy felices –las abraza a ambas–

Valeria: –sonríe– nuestras trogloditas son un amor amiga

Alely: –sonríe– así es

Ambas sonriendo se acercan a sus respectivas parejas y las besan diciéndoles lo mucho que las aman…

Tres años después en una hermosa playa, rodeada de gente allegada a las familias disfrutan de todo el hermoso arreglo de la boda que ahí en pocos minutos se presentaría, una bella mujer se encuentra en el altar con un fino traje blanco de chaleco y pantalón, se escucha la melodía que entona el piano tocado por Celeste, y los acorde de la guitarra que toca Kiara, ambas cantando una suave melodía dedicada a las futuras esposas, “Que me alcanza la vida, de Sin Bandera” durante la canción la otra novia quien lucia un hermoso vestido blanco, caminaba por encima de los pétalos con una sonrisa encantadora y gran brillo en sus ojos acompañada del brazo de su hermano quien la entrega con mucho orgullo, queda frente a su futura esposa quien la mira con amor brindándole una gran sonrisa, entrelazan sus manos, sus madres sentadas en primera fila las veían admiradas con una que otra lagrimas de felicidad recorriendo sus rostros, el juez comienza a darle parte a la boda, llega el momento de la entrega de los anillos, un hermoso niño de casi seis años rubio de ojos verdes corría sonriendo hasta las futuras esposas y les entrega los anillos, yéndose al regazo de su madre

– ¿Mami cómo lo hice?

Celeste: lo hiciste muy bien príncipe, mira como mami también te sonríe, –señala a donde se encuentra Valeria– eso quiere decir que lo hiciste de maravilla

– –sonríe– mamis lindas, Sophi muy hermosa

Celeste: si mi amor tu hermana está hermosa –besa su mejilla–

La hermosa ceremonia continua, llegando al momento de sus votos donde se juran amor, respeto, comunicación, confianza y tolerancia entre otras promesas de amor, sin faltar un te amo sincero que nacía del corazón de ambas

Juez: por el derecho que me confiere la ley y el estado, las declaro esposas, pueden besarse

Sonriendo se acercan y se funden en un beso lleno de amor y ternura, los presentes aplauden y poco a poco se acercan para felicitar a las esposas, sus madres, abuelos, y luego los más allegados… hacen el respectivo brindis dando los mejores deseos para la pareja, luego sigue el baile de las esposas

Alessia: Te amo Sophia, te amo con todo mi corazón

Sophia: –sonríe– yo también te amo señora de Thompson –la besa–

Alessia: tenemos que darle gracias a cupido por unir a nuestras madres, a pesar de que mis madres alguna vez quisieron patearles el trasero –rie–

Sophia: eso sonó sutil, la verdad es que querían meterle la flecha en el trasero, para muestra la escultura que nos regalaron

Ambas voltean y ven en el centro de la mesa un cupido en hielo con una flecha incrustada en su trasero, ríen…

Alessia: ya mi mamá no aguantaba las ganas de hacer eso –voltea a ver donde se encuentra Kiara sentada al lado de Alely y su hermano les sonríen y les lanza un beso– ¡Dios! soy tan feliz mi amor

Sophia: –sonríe y la besa– yo también lo soy, que afortunadas somos de tener una familia tan maravillosa y única, tener dos madres es lo mejor que me ha pasado en la vida

Alessia: su amor en nuestro más lindo ejemplo a seguir, por cierto quiero que tengamos muchas Sophis corriendo por la casa

Sophia: pues esta noche nos ponemos a trabajar en eso, no saldrás de la habitación hasta que quedes embarazada –la mira con picardía–

Alessia: pedirás tregua mi amor ya veras –sonríe con picardía–

Sophia: –rie– presumida, te amo mi amor –la besa–

Celeste y Kiara se acercan a sus hijas y sonriendo comienzan a bailar con cada una

Valeria: míranos aquí llorando de la felicidad amiga, hace años solo éramos tú y yo, hasta que llegaron esas dos hermosas mujeres a nuestras vidas

Alely: si, vestidas todas de rockeras, peleando por su puesto para comer en Mac, desde ese día empezó una gran amistad entre nosotras aunque tú y Celes se nos adelantaron, nosotras nos tomamos nuestros tiempito, vaya que celos nos visitaron más de una vez. Pero todo absolutamente todo ha valido la pena, tenemos nuestras familias, tu hija y mi hija se casaron, tenemos a un nuevo angelito en la familia –acaricia la cabellera de Dieguito quien en ese momento disfrutaba de un delicioso pastel–

Valeria: el día que nos dieron la noticia que se aprobaba la adopción de Dieguito no cabíamos de felicidad, el parecido con Celeste es impresionante, tendremos un angelito que tapara la ausencia de nuestra hija, ya esta casada, su vida ahora será al lado de Alessia

Alely: así es, pero ambas sabemos que ese par nos visitara muy seguido, no pueden estar sin sus adoradas madres, Kiara me hace inmensamente feliz, hasta en nuestras discusiones, más cuando terminan en una rica reconciliación mira que esa mujer no pierde el toque –sonríe con picardía–

Valeria: –rie– bueno aún tendrás a Sebastián ese si que es inseparable, no las dejara tan fácilmente

Alely: –rie– lo bueno es que Esmeralda lo hizo sentar cabeza, pero lo que no ha logrado aún es amarrarlo, conociendo a mi hijo es capaz de construir su casa al lado de la nuestra en dado caso de que Esmeralda le pida vivir juntos, pero casarse eso si que esta un poco difícil

Valeria: es un buen chico ya llegara el día que siente cabeza por completo, así como una vez lo hicieron ustedes dos –la abraza– te adoro Alely

Alely: –la abraza más fuerte– yo también te adoro Valeria

Dieguito: mami, Sophi, yo quiero bailar, vamos –va corriendo a los brazos de Sophia quien lo carga sonriendo y comienza a darle vueltas–

Valeria: ven Alely vamos con nuestras esposas, y nuestros amados hijos –toma de la mano a Alely y sonriendo van a la pista de baile–

Al llegar bailan entre risas y abrazos… minutos después bailan con sus respectivas parejas

Celeste: Te Amo Valeria, princesa gracias por regalarme tanta dicha y amor, eres mi vida mi cielo

Valeria: tu la mía Celeste, Te Amo con todo mi corazón mi rockera hermosa

Celeste: oye hace años que me teñí el cabello y quite mis piercing y aun así ¿Sigo siendo tu rockera? –sonríe–

Valeria: –sonríe y la besa– así te conocí y me pareciste la mujer más hermosa del mundo aún lo eres mi amor –la besa–

Kiara: hola hermosa extraña, sabes desde que llegue a esta boda, no pude evitar fijarme en ti, me crees si te digo que después de tantos años de casada al verte me provoco serle infiel a mi esposa por primera vez –sonríe con picardía–

Alely: –sonríe– ¿Crees que tu esposa se merece que le seas infiel? –arquea las cejas–

Kiara: mmm pues si lo hacemos con cuidado dudo mucho que se de cuenta, mira que vi un lugar en donde nos podemos conocer mejor, estoy segura que debajo de ese vestido hay un hermoso cuerpo que me hará estallar de placer

Alely: –muerde sus labios y le susurra al oído– mi amor es la boda de tu hija, controla las hormonas

Kiara: extraña ya te pareces a mi esposa –la mira divertida–

Alely: –rie– Te Amo Kiara, morena hermosa eres y seguirás siendo el amor de mi vida –la besa–

Kiara: Te Amo cada día más mi cielo –la besa–

En definitiva era la continuación de un hermoso amor que día a día seguirá creciendo en ellas, como parejas, como madres, como amigas, pero sobre todo como una verdadera familia… Un ejemplo a seguir de amor, lucha y perseverancia, ese amor lleno de Fe que rompe los esquemas de una sociedad que por ignorancia juzgan el amor entre dos mujeres, pero bastaba ver el hermoso sentimiento que emanaban dichas mujeres para si mismas y para sus hijos, para entender que en definitiva el amor no distingue, sexo, raza, credo y mucho menos religión… “No hay ley contra el amor”.

“Hice un buen trabajo, estas chicas son un buen ejemplo para aquellos que no creen en mi, o para los que me culpan a mi de sus fracasos amorosos, yo solo hago lo que creo correcto, flechar a dos corazones que desean ser uno solo, aquellos que solo dan el amor como un caso perdido cometen un error, el amor no deja de existir, quizás uno que otro sentimiento si, pero el amor nunca, podrán pasar años pero siempre estará presente, por ende vivirá este travieso cupido y estaré para aquellas personas que creen en mi… Recuerden El Amor se forja con “Perseverancia, Paciencia y Fe”

“Por cierto gracias a Dios que no soy la pobre estatua de hielo que le regalo Kiara a la feliz pareja, los humanos han querido matarme de tantas formas que les aseguro que de esa manera es en la que menos quiero morir, sean felices humanos, un placer haberles compartido tan hermosa historia…”

“La felicidad humana no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”

“Benjamín Franklin”

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