Una hetero PARTE XXX

-¿Y este sobre? ¿Cuánto tiempo debe tener aquí?

-Que importa Marcela, ábrelo ya –Bajando las maletas al piso-
-Calma, la curiosidad mato al gato.

Un sobre blanco me esperaba en el piso de mi apartamento, sin remitente, solo un sello que enmarcaba mi nombre y mi apellido. Alguna deuda sin pagar, un retraso en el recibo de luz o algo anda fuera de lugar. Lucía con tantas cosas en su cabeza de seguro olvidó algún detalle.

-No consigo el abrecartas.
-¿Cuál abrecartas Marcela? Eso se rompe, se rompe.
-No Katherine ¿Y si hay algo importante? ¿Y si lo rompo? No, déjame buscar algo para abrirlo con cuidado.
-¡Ay no! Eres demasiado meticulosa, ya lo rompí –Cara sonrojada-
-¿LO ROMPISTE? ¡Katherine!
-No pasa nada, no pasa nada… Todo está bien. La hoja dentro sigue intacta, ahora prosigue mi amor, puedes leerla, con una voz pronunciada y un tono de voz fuerte, te escucho –cruzando sus brazos-
-Mirándola con los ojos entrecerrados- No pienso leerla en voz alta. Puede ser una declaración de amor secreta que no quiero que te enteres. Además en el sobre dice “Marcela Campos” –risas-
-¡Marcela! –Voz chillona- Anda, lee, en voz alta. Todo lo que es tuyo es mío, ahí dice en letras pequeñas “Marcela Campos y allegados” o sea, yo. –Risas-
-Risas- Eres una loca… Bueno, aquí voy… cof cof cof –Aclarando mi garganta-

“Caracas, Venezuela.

Hacemos llegar la presente citación a la ciudadana Marcela Campos, venezolana.
Este documento presenta ante usted el incumplimiento acordado en el local #29058 presentado ante notaria con el número de Rif J-121397409Z, ubicado en la ciudad de Caracas.

Según el acuerdo estipulado entre el dueño del local y usted la alquilada del mismo, se presenta hasta la fecha de hoy una deuda económica que no ha sido exonerada, por lo que nos vemos obligados a proceder la demanda en su contra. La corte tercera del departamento laboral le anexa la fecha que debe presentarse ante tribunales para el cumplimiento de la misma. Debe ser puntual el día 13/06/2015 a las 9:00am.

Gracias.”

-¿QUE? ¿Qué es eso Marcela?
-Ahora si es verdad que no entiendo nada. –Voz temblorosa-
-¿Cómo que una demanda? ¿Qué es eso?
-No se Katherine, no sé, no sé, no sé –Caminando por toda la sala- ¿Y ahora qué? ¿Me voy un tiempo y ahora tengo una demanda de mi propio lugar de trabajo?
-Calma Marcela, eso debe ser una equivocación.
-¿Equivocación? ¿Cuántas Marcela Campos hay? ¿Cuántos locales existen con el mismo número? No hay equivocación Katherine, aquí lo dice claramente –Señalando el papel-
-Sí, lo dice… pero quizás no es tan grave como parece. Los tribunales son un poco exagerados, siempre alteran la situación para meter presión mi amor.
-¡Ahhhhh! –Grito- No lo sé… No entiendo nada y esta situación me pone de mal humor. Soy tan cuidadosa con mis cosas. ¿Qué pudo pasar? ¿Una deuda de dinero? ¿De cuánto dinero estamos hablando? –Dando vueltas en círculos-
-¡MARCELA!
-¿Qué? –Mirándola-
-Me tienes mareada, deja de caminar. Ven aquí, calma…
-¿Calma? ¿Me pides calma? ¡Una demanda Katherine, UNA DEMANDA!
-Respira… Todo tiene solución.
-Debo llamar a mi abogado, buscar las facturas de pago del local, todo los papeles de contabilidad, todo Katherine, te juro que yo tengo todo al día.
-¡Hey! Calma… Si tienes todo eso entonces no hay nada que perder, ni que temer. Eso es lo que tienes que hacer mi amor, presentarte en tribunales y demostrarles que tienes todo al día, que están equivocados.
-Es que no entiendo Katherine, estando en Canadá hice una transferencia vía internet de dos cuotas, adelantando un mes de pago. Es absurdo todo esto…
-Algún error debe haber mi amor, eso te lo puedo asegurar.
-No entiendo el motivo de la demanda Katherine. En caso de haber problema con el pago ¿Por qué los dueños no me llamaron a mí directamente? ¿Por qué acudir a la demanda?
-Deja de atormentar tu cabeza con fantasmas bella, quédate tranquila. Llama a tu abogado, reúne todas las pruebas, busca todo lo que tengas para demostrarles que no tienes nada que perder. ¿Sí?—Agarrando mis manos- Estoy contigo en esto, no nos vamos a dejar vencer.
-Gracias –Bajando la cabeza-
-Es mejor que vayamos a descansar mi amor, ha sido un día fuerte y necesitamos dormir un poco.

Y su mano fue guiando mi cuerpo por ese pasillo extenso hasta mi cuarto, donde nos esperaba una cama con un edredón caliente, listo para hundir nuestros cuerpos después de una larga ducha.

-¿Estas bien?
-Sí, estoy bien –Mintiéndole-
-Así me gusta, una novia fuerte.
-Lo soy mi amor. Pero ahorita estoy débil del sueño ¿Podemos dormir?
-Sus deseos son ordenes mi amor. Buenas noches Campos, te amo, todo va a estar bien.
-Te amo a ti Villanueva, buenas noches –Besando su frente-

Y al cabo de unos cinco minutos los ronquidos de Katherine se hacían parte de esta noche que empezaba a sumergirse en mi pensar. Ella dormía profundamente después de una larga carretera de regreso a casa. ¿Y yo? En medio de la penumbra sin darle cabida al sueño, prohibida la entrada para Morfeo. La preocupación es la única acompañante de esta velada y me da gusto que así sea porque no quiero empapar a Katherine de mis problemas, ya hace mucho con estar a mi lado en estos momentos difíciles.

-5:50am-
Yo sin dormir y la claridad se empieza a asomar por la ventana del cuarto, un amanecer acompañado del tráfico de la gran ciudad, que ya se empieza a sumar a estas horas de la mañana.
-Tengo demasiadas cosas en mi cabeza, no lograré dormir jamás, iré por café…
Me levanto suavemente, sin hacer mucho ruido para no despertar a Katherine, quien duerme profundamente.

El aroma del café llega a mí a través de una corriente humeante, haciéndome sonreír, mientras lo sirvo en mi taza favorita y me siento en el balcón a contemplar el frío clima que hace hoy en Caracas.

Y son sus brazos los que me arropan por detrás, haciendo que me salga de cualquier transe de preocupación en el que me encuentro
-¡Buenos días!
-Hola tu –volteando a mirarla-
-¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué te paras y me dejes sola en esa cama gigante? ¿Dónde están mis buenos días? ¿Tú crees que yo no tengo sentimientos?
-Risas- No te quise despertar, abrí mis ojos muy temprano.
-¿Muy temprano? –Mirándome de reojo- ¡Mentira! No dormiste nada Marcela, yo te vi.
-¡Que mentirosa eres! ¿Cómo me vas a ver? Si dormiste toda la noche como un verdadero lirón, tus ronquidos sonaban en planta baja.
-¡JAMÁS! Yo no ronco, yo ni me muevo. Además yo soy como los delfines, duermo con un ojo abierto y uno cerrado, así puedo vigilarte y mi ojo noctambulo me dice que usted no durmió en toda la noche.
-Cállate. –Dándole un beso y abrazándola fuertemente- Voy a vestirme para salir, siento que tengo mil cosas por hacer.
-¿A dónde vas? ¿Qué vas hacer?
-Primero debería sentarme a buscar todas las facturas de pago, hasta el documento de alquiler si es necesario. Quiero hacer todo Katherine, darle en la cara a esos imbéciles que se creen que podrán conmigo.
-¡Hey! Ten calma, vamos paso por paso, aún falta para la presentación en tribunales, no te desesperes, busca todo con calma, para estas cosas hay que ser bastante meticuloso. Tú tienes todas las de ganar.
-Si Katherine, lo haré con calma, pero no pienso quedarme en los laureles o sentada tomando café, necesito actuar pana, es mi trabajo y mi dignidad lo que está en juego.
-¡Uy, uy, uy! No me trates así, yo lo único que quiero es ayudarte.
-Lo siento, ando de mal humor.
-Con ese humor de perros no solucionas nada bellísima, todo lo contrario. Debes estar mejor que nunca, salir a la calle y patearlos –Risas- ok ya va, no tanto, pero si tener un ánimo fuerte, de la triunfadora que eres.
-No tengo ganas.
-Todo va a estar bien ¿Sí? –Picándole el ojo- Mientras tú peleas con tu ánimo y los recibos de pago, yo voy a ir al apartamento, ver cómo anda todo por allá y luego ir a la oficina. ¿Está bien?
-Claro, me imagino, anda, vete a hacer tus cosas, no tienes por qué estar pegada a mí como una pulga.
-Soy fans número uno de los sarcasmos. –Risas- Deseo quedarme pegada todo el día a ti pero necesito ver cómo andan las cosas en el mundo, ver si mi apartamento se encuentra completo y que mi empresa este marchando a la perfección, no será mucho.
-Tomate el tiempo que quieras, yo llamaré para preguntar por mí carro.
-Yo me encargo de eso, recuerda que eso se está manejando por el taller de mi empresa.
-¿De tu empresa o la de tu novia Martina?
-¿Celosa? –Risas- De mi empresa, yo me hice cargo de eso.
-Si claro, seguro quieres ver a la Dotty.
-¿Marcela? ¿Qué te pasa? ¿La visita de cada mes?
-Déjame. Mejor vete…
-No sin antes darte un beso, malcriada.
-No quiero –Dando media vuelta.-
-Abrazándola por detrás y dando un beso en su cuello- Yo sí quiero, porque besarte es mi debilidad, así no quieras, así estés cansada, yo siempre estaré peleando por un besito. Adiós
Y se fue, siendo la bella y yo la bestia de este cuento.
– Te amo, perdona mi locura.- Fue mi mensaje de lamento para ella, mientras con una taza de café en mis manos me disponía a esperar a Sandra Ruiz, mi contador y abogada de confianza, una excelente amiga que necesito más que nunca, ella mejor que nadie llevara todo al día.
-Timbre-
-¡SANDRA! –Abriendo la puerta-
-¡Campos, Campos!
-Pasa, estás en tu casa. ¿Quieres café?
-Con dos de azúcar por favor.

El café siendo nuestro mejor aliado, mientras le contaba todo lo que estaba sucediendo, sin evitar la fuga de un par de lágrimas, coladas en medio del desespero. Pero Sandra, siempre tan profesional me hizo todo lo necesario, juntas buscamos toda la contabilidad del negocio para tener todas las pruebas necesarias.

-No entiendo la finalidad de la demanda Marcela
-Eso es lo que me tiene así Sandra, si aquí está todo, cada balance, cada cuota, todo al día.
-¿Por qué no llamas a los dueños?
-Solo he tenido comunicación con ellos una sola vez, cuando estaba interesada en alquilar el local, pero ellos viven en España y tienen un par de inmuebles en la ciudad para alquilar y todo está en manos de su abogado a quien ellos me remitieron desde el principio.
-Entiendo cada vez menos. Si nunca has hablado con ellos y todo está en manos del abogado ¿Por qué acudir a la demanda? No Marcela, eso es muy raro. ¿Ese hombre no te ha llamado?
-¿El abogado? No, en lo absoluto. Yo le he hecho las transferencias como siempre.
-¿Alguna respuesta de que recibió el pago?
-Lo mismo de siempre “Gracias, hemos recibido su pago con éxito” es algo así como un mensaje automático.
-Sandra se queda pensativa-
-Es que yo nunca he tenido problemas con el estudio, siempre he sido muy cuidadosa y responsable, por eso nunca hemos cruzado muchas palabras.
-Eso está mal Marcela. Hay que investigar a fondo que sucede, pero tú no te preocupes, yo iré contigo a tribunales y llevaremos todas las facturas.
-Tengo tanto miedo Sandra, desconozco totalmente esto, se muy poco de leyes, creí que con pagar tenía.
-Para eso me tienes a mí, no te angusties, seguro es un mínimo error.
-Se abre la puerta de entrada-
-Hola mi a… -Katherine se sonroja.- Perdón, buenas.
-Katherine llegaste. ¿Cómo te fue?
-Muy bien –Mostrándole las llaves del carro- Está lavado, encerado y estacionado su lindo bebe.
-¡GRACIAS! Por fin una buena noticia. –Mirando a Sandra- ¡Oh! Perdón. Katherine ella es mi contador, mi abogada, mi amiga… Sandra ella es Katherine, mi novia.
La cara de Sandra quedo paralizada, impresionada mientras le daba la mano a Villanueva.
-Risas- Tú mejor quédate a almorzar y te cuento esta parte de la historia.
-Tú sí que eres una caja de sorpresas. Vuelvo y tienes una demanda en tribunales y una novia, mujer –Risas.- Acepto tu invitación a comer, no puedo quedarme así.
-¡Uy! Esto se pone interesante, creo que me quedaré para escucharlo todo –Katherine entrando en la conversación.-
-Risas-

Ya la parte más difícil fue afrontada, contarles la verdad a mis viejos, el resto no importa, ella es el amor de mi vida y mientras tenga su mano sosteniendo la mía quiero que el mundo entero lo sepa, no tengo temor de contar que es ella quien se despierta a mi lado cada día.

…-¡Que historia más hermosa Marcela!
-La verdad es que si Sandra, mi loca ha sido lo más lindo que me ha pasado
-Calla Marcela que me sonrojo –Risas- No te creas Sandra, no fue fácil lidiar con esta niña
-Realmente te admiro Katherine, en mis años que tengo conociendo a Marcela se lo testaruda que es y sin hablar de sus temperamentos.
-¡Hola, aún sigo aquí!
-Risas-
Y ellas, jugaron a meterse conmigo un poco más de tiempo mientras yo me vestía rápidamente para ir al estudio, necesito volver a la rutina. Luego de una cariñosa despedida dándole gracias a Sandra me monto en mi carro para emprender el rumbo de esta tarde que apenas comienza.

¡2 horas de cola, esto es increíble!
Un tráfico agotador que no te deja más opción que encender la radio y encontrarte con Luis Chataing en la mega y sus chistes crueles sobre la cotidianidad. Eso me hizo menos tedioso el camino al estudio, al verlo sentí que gran parte de mi alma volvía a mí, todo en su lugar, los chicos trabajando, felices de verme, haciendo que se me escaparan sonrisas y lágrimas de la emoción, esto es lo que amo y estar en mi lugar de trabajo realmente me nutre, me enriquece. No hice más que ponerme al día con la agenda de eventos y los clientes que llamaban sin parar al enterarse de mi llegada. Cerré el día con unas contrataciones importantes y un listado de sesiones para los próximos días. Así se pasó mi tiempo hoy, sin contar el par de horas que me tomó volver al apartamento gracias a los obreros que les apasiona arreglar la trocha a las 6:00pm, una bendición trancada en un vehículo de cuatro puertas, por suerte ya estoy subiendo a mi amado hogar.

-Abriendo la puerta-
-¡HOLA MI PRINCESA! –Sosteniendo un chocolate en sus manos.-
-¡Mi amor! –Guindándome en su cuello- Gracias.
-¿Cómo estás mi hermosa?
-Cansada, Caracas me va a volver loca. Pero también estoy feliz, me fue muy bien en el estudio, me sentí tan completa de volver a ese rincón. –Sonriendo-
-Se te nota en tu rostro mi amor, se cuánto amas tu lugar de trabajo.
-Si mi amor, demasiado. Oye ¿A ti como te fue?
-Excelente mi amor, feliz de ver lo eficientes que son mis empleados, todo marcha a la perfección. Es más, hay un contrato enorme con una empresa de Alemania que quiere que diseñemos sus logos y le hagamos todo el trabajo, eso me puso muy contenta.
-¡Felicidades mi vida! –Abrazándola.- Que buena noticia, me encanta saber que todo esté muy bien.
-Así es mi amor y para celebrar he cocinado pizza esta noche.
-¡Que delicia! Vamos a cenar, muero de hambre.

Después de un largo día lo más gratificante es sentarme a comer las delicias que prepara mi novia.
-Podría comerme cuatro sin respirar
-¿Tantas? –Risas-
-Y hasta más. Están deliciosas, Katherine.
-Disfrútalas mi amor. ¡Oye! ¿Avisaste a tus padres que llegamos?
-Claro mi amor, mamá me llamó anoche toda preocupada, con lo del sobre lo había olvidado por completo.
-Me lo imaginé. ¿Y le contaste acerca de la demanda?
-No, no quiero mortificarla sin necesidad, no hasta que sepa que es lo que sucede.
-Tienes razón. ¿Y qué te dijo? ¿Te preguntó por mí? –Sonrojada.-
-Si mi amor, a regañadientes pero lo hizo.
-Esa señora en el fondo, muy en el fondo, a la derecha del fondo, en lo profundo… me quiere, lo sé.
-Risas- Hasta yo lo sé. Solo tiene una pelea interna un poco extraña.
-Sí, ella y su amorío oculto que no la deja aceptarme. Busquemos a ese alguien y le reclamamos.
-Risas- No hay necesidad, ella tarde o temprano dará su brazo a torcer, sabe lo mucho que te amo y lo feliz que me haces.
-Eso es lo más importante mi amor, que sepa lo feliz que eres conmigo y todo lo que tengo para darte.
-Así es mi princesa… Pero nada más importante que ya ellos lo sepan y te conozcan.
-Eso es ¡LO MEJOR DEL PLANETA!
-Por cierto… -Pensativa.- ¿Cuándo conoceré yo a tus padres?
Katherine se levanta sin decirme nada, dejando su plato en el fregadero para dirigirse al cuarto.
-¿Katherine? –Hablándole fuerte-
-¿HEY?… Ni siquiera voltea, solo se escuchó la puerta del baño cerrarse y el agua de la ducha caer. No entiendo nada. ¿Dije algo malo?, solo quiero conocer a sus padres ¿Qué de raro tiene?…
Entre pensamientos confusos termino recoger todo lo de la cena, para colocarme un pijama y esperarla en la cama, quien al cabo de unos minutos sale del baño un poco empapada, sin mirarme, solo peina su cabello, se unta un poco de crema y se mete debajo del edredón, dándome la espalda.
-¿Y mis buenas noches?
-Buenas noches –Sin voltear.-
-¿Katherine?
-¿Mmm?
-No sé qué dije mal o que te molestó, pero lo siento. Creo que no tiene nada de raro que quiera conocer a tus padres. ¿Te parece muy pronto? ¿Quieres esperar? Solo dímelo, yo entiendo, lo que sí no puedo entender es tu actitud. Tampoco te estoy pidiendo algo de otro mundo, no sé, solo me pareció buena idea, pero no sabía que eso iba a molestarte.
-…
-¿No piensas decir nada?
-…
-Ok Katherine, buenas noches. –Cerrando mis ojos, entregándome al sueño.-

El ruido del despertador interrumpe ese sueño perfecto en el que me encontraba, anoche caí profunda y siento que dormí muy poco. Sin abrir mis ojos busco a Katherine pero su lado está vacío. ¿Dónde está? Abro mis ojos lentamente, la claridad me hace ver todo muy borroso, solo veo su silueta parada al lado de la cama viéndome.
-Párate Marcela, vístete.
-¿Ah?
-Que te pares y te vistas.
-¿Qué te pasa Katherine? –Sentándome en la cama- ¿Por qué me hablas así?
-Vamos para que conozcas a mis padres, vístete. –Abrochando su chaqueta-
-Ehmmm no.
-¿Cómo qué no? ¿Y tú intensidad de anoche fue más o menos qué?
-Katherine baja la voz. ¿Qué te pasa? Ninguna intensidad. ¿Qué tiene de malo que quiera conocerlos? Perdón, pero yo no le veo nada de anormal a eso. Y no, ya no quiero ir y menos si te sientes obligada. No, no y no, será cuando tú quieras.
-Pues ese día es hoy. Vístete ya, deja lo inmadura que no tengo todo el día.
-Mira Katherine de verdad, no quiero discutir contigo, no me tienes que llevar si no…
-¡Que vamos Marcela! Ya hablé, te espero en el carro –Interrumpiendo.-
Sin decir ni una palabra más me vestí. Quiero salir corriendo y golpearla, ella es un poco extraña. Sigo sin entender que pudo causarle tanta molestia y si no le gusta ¿Para qué me lleva? Las mujeres sí que somos raras, pero ni modo, su cara de pocos amigos maneja en dirección desconocida y yo me dispongo a ver por la ventana ya que ella no tiene intención alguna de conversar.

-Estacionando el carro-
-¿Katherine?… ¿Katherine que te pasa? ¿Qué es esto? ¿Qué hacemos aquí?

…….
…………..
…………………………………..
…………………………………….…………………….CONTINUARA…………..

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