Una Sorpresa en pleno Agosto

Bueno aquí llega una experiencia más de mi vida, repitiéndome una vez más que son verídicas y en aseguraros que en cada una de estas líneas os hago saber lo que me aconteció, desde mi inicio hasta el día de hoy, pues para nada me sirve imaginar, fingir, inventar o fantasear… sinceramente porque no me pone.

Hoy jueves me he vuelto a escapar temprano de la oficina… estoy supe caliente, deseando de una buena polla en mi boca y otra en mi culito. Antes de salir me meto como habitualmente en los aseos a modo de limpiarme bien mi miembro y mi orificio anal, introduciéndome bien dentro las toallitas a modo de ir aseado, finalizando por ponerme algo de vaselina… mmmm!!!.

Me he acercado finalmente donde siempre, según el google Map se le llama “Zona Isla de la Cartuja (Santiponce), situado según coordenadas pues no hay nombre a la que pueda llamarlo y estas son “37.422953, -6.005812”. Tras llegar he dado una sola vuelta a ver como estaba el “patio”… observando mucha gente, acabando por detener mi coche a un lado a ver qué pasa.

Tras no más de cinco minutos un coche blanco se detiene al lado opuesto de la carretera, un ruido llama mi atención y tras separar la vista del móvil… lo miro. Es un viejo conocido al cual conozco bien y se de sus perversiones, antes de salir del coche suelto la cartera dentro de la guantera, el monedero y llaves… cogiendo toallitas húmedas, vaselina y un par de preservativos.

Se me acerca y tras un saludo me comenta el poco tiempo que dispone, mientras posa su mano izquierda en mis nalgas y la derecha sobre mi pecho. Hablamos de lo bien que lo pasamos la ultima vez al tiempo que me pellizca el pezón… aaahhhh!!!. Sonríe y me cuenta cosas triviales al tiempo que magrea mis nalgas, volviéndome a recordar nuevamente el escaso tiempo que tiene… adelantándome que en 15 minutos se marcha.

Pellizca con fuerza… viendo en mis ojos el deseo, presionando con uno de sus dedos mi orificio anal a pesar de tener mi pantalón, no dejando de pasar coches a nuestro alrededor… atento a nosotros. Me pide mientras sonríe que me desabotone un par de botones de mi camisa y que deje caer mi pantalón, sabiendo de sus preferencias y gustos… me niego aludiendo su carencia de tiempo. Tal como había previsto… me pellica tan fuerte el pezón que llego a soltar unas lagrimas, llegándole a suplicar que me soltara al tiempo que con dos de sus dedos me hacen ponerme de puntillas con la presión en mi orificio.

Camino hasta ponernos por detrás de mi coche… parcialmente cubierto por la escasa vegetación, comenzando a desabotonarme algunos de los botones de la camisa… aprovechando este por acariciar velludo cuerpo, prosiguiendo por soltar primero el cinturón y luego soltar el botón de mi pantalón… dejándolo caer. Mi amigo tira de los calzoncillos… comenzando por magrear mis nalgas primero, continuando por pellizcármelas e incluso azotar con la palma de su manos, finalizando tras escucharme gemir… por introducirme dos de sus dedos sin haberlos impregnados en saliva, penetrándomelos fuertemente a modo de dilatar mi orificio. Recordándome…

“Tú no tienes orificio anal… sino un coñito2, me dice y continuando.

“Este coñito me perteneces… vale puta”, me suelta.

“Que lastima de tener tan poco tiempo… joder, como deseo romperte tu coñito”, dice.

Me tiene caliente perdido… deseando que saque su polla de seguridad y viole mi culito, mientras le como su polla. Pero este acaba dejándome en la cumbre del placer… cuando suena su móvil, mientras contesta no deja de follarme con sus dedos… intercalando de dos a tres… aaahhh!!!.

Tras escucharle dar dos si… al que está al otro lado del móvil, este se me separa… marchándose hacia su coche sin decirme tan siquiera adiós, dejándome en semejante situación. Arreglo mis ropas y vuelvo a meterme dentro de mi coche, arranco… pongo el aire acondicionado y la radio… pues necesito calmarme, buscándome otro sitio.

Tras detener mi coche varios metros más adelante… estaciono a un lado, siempre cubierto por la derecha por arboles y maleza. Suena Whatsap… tras cogerlo, observo que es mi amiga la cincuentona… la cual una vez más me hace saber sus penas, pues como dice soy su paño de lágrimas. Esta me cuenta… lo sola que se siente a pesar de estar casada, me hace saber que en su matrimonio falta esa chispa que tenían al principio, ese ardor que tenían y que follaban cada dos por tres, mientras yo me la imagino… ayudándola, sobre todo mis pensamientos están en ese tremendo culo que tiene que a pesar de tener 50 años, no los aparenta para nada.

Mientras conversamos mediante WhatsApp… comienzo a masturbarme sobre mi pantalón… mmm, pues hemos quedado para el lunes por la mañana para tomar café. Le he pedido que asista con medias negras y ligueros… cosa que ella al principio me recuerda que es una mujer casada, pero que poco a poco se deja embaucar al tiempo que me hace saber que llevara la ropa interior de encaje que tanto me gusta.

Estoy como una nube… cuando percibo que soy observado, tras hacia mi izquierda descubro un Nissan blanco y tras este arrancar y de mala manera, aparca delante de mi coche a modo de que no pueda continuar. Sale del interior del ese vehículo su dueño… descubriendo que este no era otro que un viejo conocido, un hombre que a sus 72 años recién cumplidos aun continua con ganas de dar. Este se me acerca sonriente y sin darme tiempo de abrir la puerta… la abre el, introduciéndose dentro al tiempo que su prominente barriga me deja preso, inmóvil y aprovecha para algo que detesto… besarme.

Intento zafarme… cosa que me es imposible, toma con ambas manos mi cabeza y me obliga a besarle, tras conseguirlo… se separa al tiempo que me saluda, disculpándose y me pide perdón por las maneras, excusándose y haciéndome saber las tremendas ganas que tiene de cogerme. Tras hacerle saber que he quedado con alguien… tras asumirlo a regañadientes, no acaba por marcharse sino que tras sacarse su polla del interior de su pantalón… me insiste que se la coma un poco, diciéndome…

“Métetela en la boca… deseo sentir tus labios, no me hagas rogarte… será solo un momento”, me suelta.

Tras irse y en no más de diez minutos un nuevo conductor aparece, siendo en esta ocasión un motorista y para mi suerte no lo conozco. Este tras deambular alrededor de mi coche, acaba por detenerse frente a mi ventanilla y comienza a darme conversación, acabando por romper el hielo… confesándole que soy pasivo.

Recuerdo que me confiesa que él es ambos, pero desea una buena mamada… aunque quizás no está a la altura, pues por la mañana estuvo follando con su mujer. Salgo de mi coche y me fijo mejor que este viene en ropa deportiva, tras bajarse un poco el pantalón saca su miembro que por cierto es bastante grueso y de unos 16 cm., no siendo este muy grande… comienzo a pajearle primero con una mano al tiempo que magreo sus enormes genitales.

Comenzamos allí mismo… una vez que abrí mi puerta y sin salir de él… me giré, tome su tronco con mi mano derecha mientras con la izquierda magreaba sus testículos. Comencé a chupársela… tragándomela una vez tras otra mientras lo pajeaba, soltando sus testículos para acariciar alrededor del perineo.

Me hace detenerme varias veces… no porque se vaya a correr, sino por los mirones que comienzan a aparecer, tras tranquilizarle a modo de que no le echara cuenta, haciéndole saber que quizás tuviéramos suerte y se acercara otro que gustara a ambos, dejándole ser él quien se la chupara. Tras envalentonarse no me duro mucho más de diez minutos escasos, volviéndome a quedar solo y ante la repentina caída de la noche, decidid marcharme a otro lugar con más luz.

Tras conducir paralelo a la Supernorte en dirección a la capital, pase por uno de los puentes… divisando un coche en su interior, este estaba con las luces apagadas y justo cuando fui a poner mi coche en marcha, encendió las luces… señal mas qué inequívoca para que te acerques, cosa que hice.

Descubriendo que en el interior de ese BMW había una pareja de no más de treinta años… mmm, estacione mi coche junto a la ventanilla del conductor mientras yo aun continuaba, tras encender el conductor la luz interior de su vehiculo… pude ver a su acompañante, no siendo esta una bella mujer casí desnuda, preguntándome este…

“Te gusta lo que vez… esta deseando compañía, una buena polla que nos haga disfrutar… que opinas, te apuntas”, me dijo.

Como no gustarme la idea… esa mujer estaba con su camisa abierta… mostrando sus senos desnudos y al tempo que se apreciaba la falda subía, mostrando lo bien que le quedaba ese conjunto de porta ligas con medias… mmm.

Salí de mi coche y me acerque al suyo por la puerta del pasajero, abrí esta y me gusto lo que vi… pues no solo ella buscaba algo distinto… sino el también, pues menudo pollon tenía entre mano. Me saque mi miembro y esta se lo llevo a la boca, magree sus senos sin apartar la mirada de ese pollon, saque a su esposa del coche y de pié acabe por quitarle la falda, bese… acaricie y devore a esta hermosa mujer, echándola finalmente sobre el asiento trasero y tras quitarle el tanga saboree su jugoso y mojado coñito, penetrándola seguidamente sin piedad… una vez que me puse el cordón.

Quedándome perplejo y no sorprendido cuando su marido coloco su miembro entre nuestras bocas, comenzando entre ambos a chuparla y ante la excitación de este, acabo por pedirme penetrarme… cosa que accedí. Tras acceder se puso tras de mí y comenzó a penetrarme delicadamente, comenzando a acelerar sus embestidas al tiempo que yo embestía a su mujer por ese coñito, cambiando a petición de ella pero con la variante que le hice saber a su marido.

Pues deseaba que él se pusiera sobre el asiento… su mujer encima, penetrándola por su coñito y tras ponerme yo detrás de ella… comencé a penetrarla por su hermoso culito, acabando dentro de él… una vez que me había quitado el preservativo.

Tras finalizar los tres… su esposa nos la limpio, me gusto verla como degustaba de ambas pollas en mano… como se las llevaba a la boca y saboreaba, poniéndonos nuevamente listo para la faena. Que aunque ella se negó al principio le tuve que cambiar de idea… una vez que introduje mi boca entre sus muslos, comenzando a lamerla toda… chupando y probando el semen de su marido… y claro está el suyo, permitiéndome penetrarla nuevamente pero en esta ocasión sin preservativo a modo de poderla preñar si podía.

Una vez terminado volví a casa… donde mi familia dormía, tras cenar algo… me duche y me metí en la cama, sintiendo el hermoso culo de mi mujer y tras subirle el camisón, echar a un lado sus braguitas… comencé a hacer una de las cosas que tanto se… dar placer.

Continuando después por penetrarla aunque ella me rogara que le dejara descansar, pues había tenido un día muy fatigado y su jefe no le deja ni respirar, no parando en mi empeño en penetrarla y tras comenzar a embestirla… me imagino a mi esposa, comiéndosela primero para después ser penetrada por su jefe hasta dejarme un recuerdo muy calentito en su interior… mmm.

Cuando comenzáis, no hay otro que no me suelte…

“Joder… no tienes sitio, como me gustaría estar en una cama y hacerlo bien”.

O en plena “faena” e incluso cuando ya habéis finalizado, me soltáis…

“No sabes lo que me hubiera gustado haber estado en una cama contigo, no te haces una idea lo bien que lo íbamos a pasar”, entre otros comentarios.

Mientras que a mí me da igual el sitio mientras gocemos ambos, pues para el momento que vamos a disfrutar el lugar es lo de menos, ya que busco encuentros esporádicos a conveniencia y no hay maduro que deseen ser mamados y follar un buen culo, deseando que estos sean bien apretaditos.

Bueno espero que os haya gustado tanto como me gusto a mí… obviamente habréis notado que soy pasivo y algo sumiso, siendo mis preferencia hombre maduros. Bueno os dejo y espero que no seáis muy crueles conmigo, aunque sea una buena putita que dicen que soy, mi email es Jhosua 1970 @ gmail . com, hasta pronto.

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