Vacaciones con mi amigo 2

Seguimos en pelotas por la casa toda la tarde mientras hacíamos la maleta, recogíamos un poco el piso para que se quedara lo más decente posible antes de nuestro viaje, y por fin, nos sentamos en el salón.

Chus se tiró al sofá completamente desnudo, abierto de piernas. Desde donde estaba le podía ver las pelotas colgando sobre el perineo y el comienzo de la rajita de su culo. Sólo con que se moviera un poco me dejaría ver su agujero, que por lo que veía ahora tenía pinta de estar muy apetecible.

Como si me hubiera leído la mente, abrió más las piernas movió la cadera dejándome en primer plano su agujero completamente lampiño y bien apetitoso.

– No te la han metido sólo una vez , eeehhh Chus ?- le dije con lascivia

– La verdad que es que no, y espero que esta noche lo vuelvan a hacer- dijo esto pasándose el dedo por toda la raja hasta el ojal.

– Joder , no conocía esta faceta tuya.

– Si , es que no quería romper el mal rollo mientras vivíamos juntos. Y creo , que ya nos conocemos lo suficiente, y al irnos de vacas juntos , nos vamos a conocer más aún-y según terminó la frase se metió el dedo en el culo y se estuvo follando un rato mientras mi polla se erguía todo lo que puede.

Me iba a acercar a él cuando llamaron al timbre. Sería la pizza que estábamos esperando. Chus se levantó y fue a abrir según estaba, en bolas, con la polla dura y con su mano oliendo a su interior.

– Pero cabrón, que haces abriéndome así ?- era la voz de nuestro amigo Marcos. Sabíamos que nos la traería él, porque es el único repartidor. Lo que no me esperaba era que le abriera Chus así.

– Pasa, pasa , estamos Juan y yo en pelotas para acostumbrarnos para cuando vayamos a la playa.

– Y también para cuando folléis no ? Por que esto no es sólo de estar en pelotas- dijo cogiéndole el rabo a Chus.

– Hombre, tienes que ver a Marcos, gana mucho desnudo- diciendo esto llegaron ambos al salón y allí estaba yo de pie, temblando de los nervios por la situación con la polla dura

– Si , ya veo que gana mucho desnudo. Que tal Juan ??-me dijo según se acercaba a darme dos besos y rozarme el cipote con su mano, en lo que parecía un descuido.

Mi rabo, si era posible, se puso aún más duro , y seguro que la mano de Marcos se quedó algo pegajosa por mi précum . Que tío , casi 1,80 de altura, súper marcado de gym y de la natación, con unos vaqueros que si me decían que eran de su hermano pequeño me lo creería por lo ajustados q le estaban. Y ese olor….a hombre limpio pero que lleva unas horas trabajando con la moto , unido a ese olor a perfume…..casi me corro cuando separó sus labios de la comisura de mi boca.

– Pues mira, que al son de lo tonto, entre coña y coña, hemos acabado en bolas pidiendo pizza para cenar.

– Pues aquí os he traído la pizza. Y si queréis cuando salga me acerco y os traigo más pizza que nos haya sobrado- dijo esto agarrándose el paquete por encima del vaquero-los tres nos echamos a reír. Yo más bien de los nervios, pero ellos disfrutaban de la conversación sin pudor ninguno.

– Perfecto, pues luego nos vemos- dijo Chus según le acompañaba a la puerta.

Fue una cachetada lo que escuché antes del ruido de la puerta ?

– Estabas súper cortado Juan

– Joder tío , me quedé helado. Sabes las pajas que me he hecho pensando en cómo cabalgaba a Marcos ?

– Pues esta noche te la harás mientras le cabalgas-

Según termina la frase , vine hacia mi y me planta un beso en los labios.

– No sabes las ganas que tenía de hacer esto desde que nos vimos por primera vez en clase de derecho laboral.

Se arrodilló poco a poco según iba pasando la lengua por mi cuello, mis pezones, mi abdomen. Comenzó a tirarme de los pelos del rabo con su boca. Sentía su respiración y su calentura rozándome los huevos y el rabo.

De un solo bocado se metió toda la polla en su boca y comenzó a comérmela con suavidad, pero sin mariconadas. Jugaba con mi glande, succionando y tirando de mi piel mientras me agarraba las cachas del culo e intentaba meter un dedo en mi agujero.

Se levantó y me puso de rodillas en el sofá en el que momentos antes se había estado follando él mismo. Me comenzó a hacer un beso negro. En el primer momento en el que su lengua rozó mi ojete de mi garganta salió un gemido de perra en celo.

Que placer, no creo que tardara mucho en correrme si seguía así.

Me daba pequeños mordiscos en las nalgas que intercalaba con besos, cada vez más bruscos, más salvajes…..

Se irguió y noté como su polla , su capullo húmedo rozaba toda mi raja desde donde la espalda perdía su nombre hasta rozarla por la parte trasera de mis huevos. Comenzó un movimiento de follada sin llegar a metérmela. Notaba como su polla se hinchaba y cada vez estaba más húmeda.

Se quitó bruscamente, me hizo sentarme en el sofá y se sentó sobre mis piernas. Se comenzó a masturbar a la vez que me meneaba mi polla , dura como una roca.

6 ó 7 trallazos chocaron contra mi abdomen , a la vez q su mano y su pecho, porque desde que llevaba sin correrme habían pasado 8 ´o 9 días, quedaba impregnada de mi leche.

Cogí parte de su lefa y de la mía y me la metí en la boca para luego besarle y pasársela.

– No querías pizza ? Pues ahí tienes ya la mozzarela.

Ambos nos echamos a reir como locos, creo que fue a causa del nerviosismo por lo que acabábamos de hacer , el chiste fácil y la tranquilidad de saber, que ambos habíamos conseguido lo que buscábamos el uno del otro.

La historia de Chus y Juan, no queda aquí. Marcos llegó con más “ pizza “

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