Vicisitudes con una madura

Ya no hay nunca aparcamiento por aquí, menos mal que llevo el coche pequeño que sino; me voy a tomar la cerveza en la terraza, dichosa prohibición de fumar, Para ser las 11 de la noche hay poco ambiente, aunque bien mirado, es miércoles. Con eso de que la novia se ha ido al master ya tenia ganas de salir por ahí,

-Buenas noches, Javi, qué tal te va la vida,

-Bien, aquí viniendo a echar una cervecita, por cierto el Alberto ¿que no está?,

-Si, pero está en la barra, allí detrás, hoy no hay mucho movimiento,

Enciendo el pitillo, dentro no es que haya mucho ajetreo de gente; una pareja al lado, el tio se las da de charla interesante con una conversación rimbombante de literatura; hay que joderse, no. Desde la puerta veo que sale una tía, ninguna niña desde luego ¡qué aires gasta!, estirada, altanera, caminar desafiante, mirada alrededor de perdonar la vida; es alta, tetamen generoso, culo potente, ojos rasgados, boca exótica y cara gastada; viste con vestido negro ceñido marcando cuerpo descaradamente, se le notan la curvas del culo. Tendrá su buena cuarentena, aunque tiene una pinta de pajarraca de cuidado; lleva un pitillo, fuma con aires de diva del cine; me mira de solsayo como lascivamente; es asquerosamente arrogante; tira el pitillo al suelo y vuelve a entrar. En la mesa de al lado, la pareja hace comentarios, diciendo que hay tías que buscan rollo descarado -palabras de el intelectual-. Entro, en el bar allí veo a Alejandro, el compañero,

-Hola, qué te cuentas.

-Hombre, Javi, de parranda a ver si cae algo, ya que no tienes la novia,

-Jeeeee, bueno, no hay que ir siempre de santo,

-Te la llegastes a tirar a esa choni la otra vez?

-Si, cayo, desde luego aunque ya era tarde, casi tire la toalla, pero al final me la cepille en el coche,

-Qué cabrón, venga te invito yo a otra ronda, por mi 28 cumpleaños del otro dia -somos de la misma edad-

La tia que había salido afuera a fumar estaba sentada en la otra punta, copa en mano y registrando con la mirada impasible todo el local,

-Oye, tienes la novia fuera me han comentado, es más, se te nota

-Si, termino la carrera y ahora hace un master, estará una semana fuera,

-Claro, y tu a aprovechar, valiente estás echo,

-Bueno, quizás no tenga más oportunidades, al acabar quiere que vivamos juntos; a propósito, que tal está la cosa de tías asequibles,

-Flojo, a no ser, la misteriosa que está en la otra punta,

-Me he fijado en ella y parece que tiene un meneo, casi lo pide a gritos; pero su manera de ser,,,¿La conoces?

– Vino hace un mes, a veces viene; y el otro día el Víctor se la ‘calzo’. Dijo que es vicio puro , y duro -Vaya con el imbécil del Víctor

-Te cae mal, pues mal que te pese es un autentico ‘rompebragas’, quizás por eso le tienes envidia, aunque reconozco que es jactancioso hablando,

-Qué te contó él, qué sabe de ella?

-Pues que es una tía de 46 tacos y sabe manejar sus agujeros y, el de atrás no solo lo usa para cagar-jjjeeee, risas-

-Interesante, si lo dice él, ya que según tu, es un ligón.

-No te enfades y no seas tonto, si te pica la curiosidad, ve a por ella, es pernada sin compromiso; le van los más jóvenes ya que cuando viene siempre sale con tíos de 30 o menos,

Se levanta, pisa firme, mirada fija, se dirige hacía la barra donde estamos nosotros; caminar elástico y decidido, su rostro es felino e inexpresivo, se cala delante de nosotros inamovible; imprime carácter y nos deja algo confundidos,

-Qué os pasa nenes, os estáis contando las aventuritas o habláis de lo que haríais; si la fuerza se os va por la boca -dice magnánima-

-Bueno…a que viene eso señora, nosotros solo charlamos entre amigos que se ven -digo yo-

-Perdonadme pero voy a lo mio -dice el Alejandro-

-Quiere…tomar algo…-digo yo-

-Veo que te han enseñado a tratar de Usted, nene; me llamo Tania, y haz el favor de tutearme nene, por cierto dile a tu amigo que me ponga un mojito,

Digo a Alberto que le ponga lo que dice, él me guiña un ojo y me dirijo con la cerveza a la mesa de ella.

-¿No dices nada ahora? ¿te has quedado sin palabras? -mirándome a los ojos- sois unos niñatos engreídos,

-Sin faltar Tania, solo hablábamos entre compañeros, y de un compañero -dije acalorado-

-Ajá el que el otro día estuvo por aquí y tiene fama de guaperas -dijo en tono irónico-

-Bien lo sabes veo -le conteste efusivamente-

-Bueno…veo que le tienes tirria al…Víctor, creo que se llama el guapillo y además tiene porte,

-Oye no hace falta alabes al engreído, porque se ligue a mucha tía -dije rabioso-

-Sera que lo vale, desde luego sabe como manejar una mujer en la cama y hacerla gozar, Os gana a todos vosotros, supongo,

– Mira si lo que quieres es discusión dialéctica del tío ese, apañada vas, allá tu con el imbécil, a mi me la trae floja,

Se reclino algo para atrás en el asiento separo algo las piernas, quede atónito, vi como se abría y dejaba vislumbrar un coño abierto. ¡Iba desbragada!, increíble, no pensé nunca que fuera tan descarada y puta desde luego,

-Veo que vas a por todas,

-A mi edad ya no me voy con chiquitas, voy al grano, aunque también el vestido que llevo queda mejor sin bragas, ya que es muy ceñido, simplemente me he puesto sostén,

-Creo que me gustaría pasármelo bien contigo, y que no te lleves una mala impresión, aunque hayas puesto mi amigo o mejor dicho conocido en un lugar muy alto,

-Chaval, eres lo que hay esta noche y no tengo ganas de esperar más, obviamente si tu amigo estuviera quizás te enseñara y todo -dicho con desprecio-, Vivo a dos manzanas, si vienes, pagas los cuatro mojitos que tengo de antes -tono despectivo-

-De acuerdo, iré a pagar las consumiciones y vamos, igual te sorprendo-risotadas de ella-

Mi corazón latía, el pene parecía que me iba a estallar; como si fuera un gato encerrado, gritaba salir. Tenía que demostrarle mi ira, y la iba a sacar usándola a ella simplemente, tenía la oportunidad como pocas. Que se había creído?, la sobrada, medio bebida; peor para ella. Había llegado mi hora, de sacar el lado más visceral con una…¡mamarracha!, si, aunque tenía un buen meneo a pesar de sus 46 años, que me había informado que tenía,

-Alberto, dime que te debo, lo de ella y mis cervezas, ya que me voy con ella a follar-lo dije en tono triunfal-

-Hombre, has triunfado, no te olvides de pasar a contármelo. 25,30 €

Salimos del local, ella delante, yo detrás; los tertulianos de antes nos miraron, el listo dijo por lo bajo:

-Lleva a mamá de paseo

– Voy a darle biberón imbécil-exclame en tono de enfado, causándole una gran confusión y acto seguido en un ataque de rabia intente abrazarla-

– Eh, chaval que no soy tu novieta para que me mimes so imbécil, vamos a lo que vamos y punto,

La noche es agradable, hace fresco, ella camina altiva, segura, resonando en la calle los ruidos de sus tacones, con esas medias negras. Cruzamos dos calles, al final de la avenida hay un edificio, gira y empieza a subir las escaleras; claramente son apartamentos pequeños, algo destartalado; bicicletas en la entrada, motos, patinetes; sin ascensor, subimos hasta el cuarto piso, ella delante, veo sus medias negras, su vestido le llega encima de las rodillas. Entramos, pequeño recibidor, un saloncito cocina y un dormitorio. Revistas encima de un pequeño sofá, ceniceros llenos, botes de cerveza; vislumbro el dormitorio: cama sin hacer, almohadas por el suelo, bragas tiradas; todo eso con una luz roja, cutre, hortera ¡Un auténtico antro!

-Desabrochame la cremallera, anda Javi

-Claro

-Toda tuya -dijo después de desvestirse-

Quedo en pelota picada, solamente con las medias negras y los zapatos de tacón: su tetamen era generoso y caído; su vientre apuntaba un pelín de barriga; sus caderas no muy anchas; su coño completamente depilado, como ya había observado. Su pose era estática y desafiante, su mirada retadora. Había llegado la hora que tanto deseaba, me quite la ropa; al sacarme los pantalones, mi polla salto como un resorte hacía arriba; mis 18 cms mostraban un glande descapullado y ya algo viscoso. Me abalance sobre ella, comiéndole la boca a lenguetazos, tenía gusto a alcohol y tabaco; fui directamente a su coño, un dedo, dos dedos, tres dedos; estaba encharcado, era una charlatana viciosa que le gustaba presumir ¡Ya era mía!. Gemía y su respiración era más dificultosa; me agarro la polla ensalivándose la palma de la mano y haciéndome un masaje en mi glande. Estoy saturado de placer, en un arrebato de adrenalina veo un pequeño sillón, voy hacia el, me siento, abro mis piernas apoyadas en cada lado, quedando mi huevamen colgando y mi polla erecta, exclamo:

-¡Quiero mamada! He oído decir que lo haces bien de -mi cara roja y desencajada de placer-

Viene hacia mi, se agacha, me besa el glande, pasa la lengua por el tronco; lo hace sin manos, chupa el glande, acto seguido va engullendo parte del tronco, un sube y baja buca, succiona como si fuera una aspiradora; me exprime la sangre, mi corazón galopa, me contorsiono; noto que se mete un testículo en su boca, lo succiona entero al mismo tiempo que me hace un pajeo; me mira a los ojos, va alternado ambos testículos ¡Es brutal!, gozo a rabiar; en un alarde de extasis, levanto más las piernas y digo:

-Come culo, puta asquerosa, méteme lengua, follamelo con tu puta lengua de calientapollas,

Empieza besándomelo, lo lame de arriba a abajo, me abro más, la mete más adentro; como un coche que entra en un túnel, mi gozada es indescriptible, voy a lefar, me vengo,

-Toma el biberón puta asquerosa,

Se vuelve a enfundar la polla en su boca, me vienen los primeros espasmos, siento el ardor de la leche que regolfan en su boca; ella engulle, se atraganta, lagrimea, babea; por fin la veo subyugada. He lefado en su boca ella me mira y abre su boca: esta llena de mi lefa, la traga,

Vicisitudes con una madura

Ya no hay nunca aparcamiento por aquí, menos mal que llevo el coche pequeño que sino; me voy a tomar la cerveza en la terraza, dichosa prohibición de fumar, Para ser las 11 de la noche hay poco ambiente, aunque bien mirado, es miércoles. Con eso de que la novia se ha ido al master ya tenia ganas de salir por ahí,

-Buenas noches, Javi, qué tal te va la vida,

-Bien, aquí viniendo a echar una cervecita, por cierto el Alberto ¿que no está?,

-Si, pero está en la barra, allí detrás, hoy no hay mucho movimiento,

Enciendo el pitillo, dentro no es que haya mucho ajetreo de gente; una pareja al lado, el tio se las da de charla interesante con una conversación rimbombante de literatura; hay que joderse, no. Desde la puerta veo que sale una tía, ninguna niña desde luego ¡qué aires gasta!, estirada, altanera, caminar desafiante, mirada alrededor de perdonar la vida; es alta, tetamen generoso, culo potente, ojos rasgados, boca exótica y cara gastada; viste con vestido negro ceñido marcando cuerpo descaradamente, se le notan la curvas del culo. Tendrá su buena cuarentena, aunque tiene una pinta de pajarraca de cuidado; lleva un pitillo, fuma con aires de diva del cine; me mira de solsayo como lascivamente; es asquerosamente arrogante; tira el pitillo al suelo y vuelve a entrar. En la mesa de al lado, la pareja hace comentarios, diciendo que hay tías que buscan rollo descarado -palabras de el intelectual-. Entro, en el bar allí veo a Alejandro, el compañero,

-Hola, qué te cuentas.

-Hombre, Javi, de parranda a ver si cae algo, ya que no tienes la novia,

-Jeeeee, bueno, no hay que ir siempre de santo,

-Te la llegastes a tirar a esa choni la otra vez?

-Si, cayo, desde luego aunque ya era tarde, casi tire la toalla, pero al final me la cepille en el coche,

-Qué cabrón, venga te invito yo a otra ronda, por mi 28 cumpleaños del otro dia -somos de la misma edad-

La tia que había salido afuera a fumar estaba sentada en la otra punta, copa en mano y registrando con la mirada impasible todo el local,

-Oye, tienes la novia fuera me han comentado, es más, se te nota

-Si, termino la carrera y ahora hace un master, estará una semana fuera,

-Claro, y tu a aprovechar, valiente estás echo,

-Bueno, quizás no tenga más oportunidades, al acabar quiere que vivamos juntos; a propósito, que tal está la cosa de tías asequibles,

-Flojo, a no ser, la misteriosa que está en la otra punta,

-Me he fijado en ella y parece que tiene un meneo, casi lo pide a gritos; pero su manera de ser,,,¿La conoces?

– Vino hace un mes, a veces viene; y el otro día el Víctor se la ‘calzo’. Dijo que es vicio puro , y duro -Vaya con el imbécil del Víctor

-Te cae mal, pues mal que te pese es un autentico ‘rompebragas’, quizás por eso le tienes envidia, aunque reconozco que es jactancioso hablando,

-Qué te contó él, qué sabe de ella?

-Pues que es una tía de 46 tacos y sabe manejar sus agujeros y, el de atrás no solo lo usa para cagar-jjjeeee, risas-

-Interesante, si lo dice él, ya que según tu, es un ligón.

-No te enfades y no seas tonto, si te pica la curiosidad, ve a por ella, es pernada sin compromiso; le van los más jóvenes ya que cuando viene siempre sale con tíos de 30 o menos,

Se levanta, pisa firme, mirada fija, se dirige hacía la barra donde estamos nosotros; caminar elástico y decidido, su rostro es felino e inexpresivo, se cala delante de nosotros inamovible; imprime carácter y nos deja algo confundidos,

-Qué os pasa nenes, os estáis contando las aventuritas o habláis de lo que haríais; si la fuerza se os va por la boca -dice magnánima-

-Bueno…a que viene eso señora, nosotros solo charlamos entre amigos que se ven -digo yo-

-Perdonadme pero voy a lo mio -dice el Alejandro-

-Quiere…tomar algo…-digo yo-

-Veo que te han enseñado a tratar de Usted, nene; me llamo Tania, y haz el favor de tutearme nene, por cierto dile a tu amigo que me ponga un mojito,

Digo a Alberto que le ponga lo que dice, él me guiña un ojo y me dirijo con la cerveza a la mesa de ella.

-¿No dices nada ahora? ¿te has quedado sin palabras? -mirándome a los ojos- sois unos niñatos engreídos,

-Sin faltar Tania, solo hablábamos entre compañeros, y de un compañero -dije acalorado-

-Ajá el que el otro día estuvo por aquí y tiene fama de guaperas -dijo en tono irónico-

-Bien lo sabes veo -le conteste efusivamente-

-Bueno…veo que le tienes tirria al…Víctor, creo que se llama el guapillo y además tiene porte,

-Oye no hace falta alabes al engreído, porque se ligue a mucha tía -dije rabioso-

-Sera que lo vale, desde luego sabe como manejar una mujer en la cama y hacerla gozar, Os gana a todos vosotros, supongo,

– Mira si lo que quieres es discusión dialéctica del tío ese, apañada vas, allá tu con el imbécil, a mi me la trae floja,

Se reclino algo para atrás en el asiento separo algo las piernas, quede atónito, vi como se abría y dejaba vislumbrar un coño abierto. ¡Iba desbragada!, increíble, no pensé nunca que fuera tan descarada y puta desde luego,

-Veo que vas a por todas,

-A mi edad ya no me voy con chiquitas, voy al grano, aunque también el vestido que llevo queda mejor sin bragas, ya que es muy ceñido, simplemente me he puesto sostén,

-Creo que me gustaría pasármelo bien contigo, y que no te lleves una mala impresión, aunque hayas puesto mi amigo o mejor dicho conocido en un lugar muy alto,

-Chaval, eres lo que hay esta noche y no tengo ganas de esperar más, obviamente si tu amigo estuviera quizás te enseñara y todo -dicho con desprecio-, Vivo a dos manzanas, si vienes, pagas los cuatro mojitos que tengo de antes -tono despectivo-

-De acuerdo, iré a pagar las consumiciones y vamos, igual te sorprendo-risotadas de ella-

Mi corazón latía, el pene parecía que me iba a estallar; como si fuera un gato encerrado, gritaba salir. Tenía que demostrarle mi ira, y la iba a sacar usándola a ella simplemente, tenía la oportunidad como pocas. Que se había creído?, la sobrada, medio bebida; peor para ella. Había llegado mi hora, de sacar el lado más visceral con una…¡mamarracha!, si, aunque tenía un buen meneo a pesar de sus 46 años, que me había informado que tenía,

-Alberto, dime que te debo, lo de ella y mis cervezas, ya que me voy con ella a follar-lo dije en tono triunfal-

-Hombre, has triunfado, no te olvides de pasar a contármelo. 25,30 €

Salimos del local, ella delante, yo detrás; los tertulianos de antes nos miraron, el listo dijo por lo bajo:

-Lleva a mamá de paseo

– Voy a darle biberón imbécil-exclame en tono de enfado, causándole una gran confusión y acto seguido en un ataque de rabia intente abrazarla-

– Eh, chaval que no soy tu novieta para que me mimes so imbécil, vamos a lo que vamos y punto,

La noche es agradable, hace fresco, ella camina altiva, segura, resonando en la calle los ruidos de sus tacones, con esas medias negras. Cruzamos dos calles, al final de la avenida hay un edificio, gira y empieza a subir las escaleras; claramente son apartamentos pequeños, algo destartalado; bicicletas en la entrada, motos, patinetes; sin ascensor, subimos hasta el cuarto piso, ella delante, veo sus medias negras, su vestido le llega encima de las rodillas. Entramos, pequeño recibidor, un saloncito cocina y un dormitorio. Revistas encima de un pequeño sofá, ceniceros llenos, botes de cerveza; vislumbro el dormitorio: cama sin hacer, almohadas por el suelo, bragas tiradas; todo eso con una luz roja, cutre, hortera ¡Un auténtico antro!

-Desabrochame la cremallera, anda Javi

-Claro

-Toda tuya -dijo después de desvestirse-

Quedo en pelota picada, solamente con las medias negras y los zapatos de tacón: su tetamen era generoso y caído; su vientre apuntaba un pelín de barriga; sus caderas no muy anchas; su coño completamente depilado, como ya había observado. Su pose era estática y desafiante, su mirada retadora. Había llegado la hora que tanto deseaba, me quite la ropa; al sacarme los pantalones, mi polla salto como un resorte hacía arriba; mis 18 cms mostraban un glande descapullado y ya algo viscoso. Me abalance sobre ella, comiéndole la boca a lenguetazos, tenía gusto a alcohol y tabaco; fui directamente a su coño, un dedo, dos dedos, tres dedos; estaba encharcado, era una charlatana viciosa que le gustaba presumir ¡Ya era mía!. Gemía y su respiración era más dificultosa; me agarro la polla ensalivándose la palma de la mano y haciéndome un masaje en mi glande. Estoy saturado de placer, en un arrebato de adrenalina veo un pequeño sillón, voy hacia el, me siento, abro mis piernas apoyadas en cada lado, quedando mi huevamen colgando y mi polla erecta, exclamo:

-¡Quiero mamada! He oído decir que lo haces bien de -mi cara roja y desencajada de placer-

Viene hacia mi, se agacha, me besa el glande, pasa la lengua por el tronco; lo hace sin manos, chupa el glande, acto seguido va engullendo parte del tronco, un sube y baja buca, succiona como si fuera una aspiradora; me exprime la sangre, mi corazón galopa, me contorsiono; noto que se mete un testículo en su boca, lo succiona entero al mismo tiempo que me hace un pajeo; me mira a los ojos, va alternado ambos testículos ¡Es brutal!, gozo a rabiar; en un alarde de extasis, levanto más las piernas y digo:

-Come culo, puta asquerosa, méteme lengua, follamelo con tu puta lengua de calientapollas,

Empieza besándomelo, lo lame de arriba a abajo, me abro más, la mete más adentro; como un coche que entra en un túnel, mi gozada es indescriptible, voy a lefar, me vengo,

-Toma el biberón puta asquerosa,

Se vuelve a enfundar la polla en su boca, me vienen los primeros espasmos, siento el ardor de la leche que regolfan en su boca; ella engulle, se atraganta, lagrimea, babea; por fin la veo subyugada. He lefado en su boca ella me mira y abre su boca: esta llena de mi lefa, la traga,

-Lo has pasado bien eh Javi…la has echado antes de meterla caliente en mi coño, el cual está en estado de espera, no me has echo gozar,

Indudablemente esto no puede quedar así, solo por orgullo machorro que me corroe, quizás en próxima publicación, el desenlace final sera reflejado en todo su estado potencial que se merece la hembra.

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