Virginia seducida y entregada al vecino

Recordarán que en la entrega anterior, dejamos a Virginia, tras hacer su primer trabajo como prostituta (en la cabina de exhibición de pechos), y recibir el premio por parte de su chulo (dejo que le hiciera una comida de polla), José enrique antes de ir a realizar su siguiente trabajo a casa de la Sra. Condesa la va a mostrar algo muy especial a su despacho. Y aquí es donde nos quedamos en la II I parte, continuamos con la historia de Virginia:

Me lleva a su despacho me dice que me siente en un sillón de los que tiene en el despacho, coge un mando a distancia, enciende un gran televisor de pantalla plana y panorámica que tiene y apretando un botón del mando a distancia enciende el aparato de DVD y comienza a salir en la pantalla unas imágenes (que según puedo ver por el letrero de la fecha que figura sobre la imagen es de hace unos 10 meses) de una de las salas del local donde estamos. Es en la que se ve a muchos clientes y chicas, está en la sala donde las chicas se exhiben y esperan a que los clientes las elijan para irse con ellos a las diversas habitaciones a prestar sus servicios, entonces me dice:

“Virginia fíjate en los dos hombres que van a entrar ahora por el pasillo, por la parte de arriba zona derecha de la pantalla”

Yo presto atención a la zona que me indica y ante mi sorpresa aparecen mi marido y mi yerno, me quedo sorprendida y José Enrique, mirándome y sonriéndose me dice:

“Sorprendida, pues espera un poco más y verás”

Sigo mirando atenta a la pantalla y tras varias vueltas veo como mi marido y mi yerno eligen a dos chicas y se van con ellas cada uno a una habitación. Aquí se corta la grabación, pero a los pocos segundos aparecen otras imágenes en la que se ve a mi marido follando con la chica en el interior de la habitación. Follan, la da por el culo, ella le mama su polla y él la chupa su sexo, la come sus pechos y acaba meándose encima de la chica. Luego aparece mi yerno haciendo poco más o menos lo mismo, en la otra habitación con la otra chica. Entonces yo le digo:

“No puedo creérmelo, como es posible, si por esa fecha yo aún no te había conocido y siempre pensé que mi marido me era fiel y mi yerno, haciendo lo mismo que mi marido, cuando por esa fecha está recién casado o a punto de casarse, por Dios señor, que engañada me ha tenido y yo siéndole fiel y guardándole sus ausencias, pero que boba y necia he sido…..si lo llego a saber…..”

Él entonces me dice:

“Tú marido no era la primera vez que venía por este local y por otros que tengo en otras zonas de Madrid. Va mucho por uno que tengo en la calle Orense y…”

Yo no le dejo acabar y digo:

“Claro, su empresa tiene sus oficinas y sede en La Castellana, que está pegando a Orense”

Entonces él continuando me dice:

“Yo suelo revisar todos los días todas las grabaciones y selecciono las escenas que me parecen para hacer videos y comercializarlos fuera de España. Y al ver repetidas veces a tú marido, pensé que como sería su mujer para ser tan asiduo a mis locales. Entonces le mande seguí y que se documentasen sobre su vida, donde vivía, a que se dedica, quién era su mujer, que edad tenía, etc.

Una vez que tuve toda la información con fotos, al mirar estas vi una en la que salías tú, pregunte quién era esa mujer y me dijeron que era su esposa, al verte me gustaste y decidí que tenía que tratar de poseerte y si era posible conquistarte y que trabajaras para mí. Al día siguiente me puse manos a la obra. Alquilé el piso en tu urbanización y en tu mismo bloque y comencé a dejarme ver ante ti, a ser amable contigo y bueno el resto ya lo sabes.

Sé que estas furiosa por la infidelidad de tu marido, en la investigación de su vida, también supe que el joven que le acompaña en la grabación que has visto es tu yerno. Pero no te preocupes esto nos puede venir muy bien y conseguir cuando des a luz y haya reconocido a la criatura que nazca, poder separarte y divorciarte de él. Consiguiendo que él sea el culpable de esa separación y conseguir que te pase una pensión de por vida y te compense económicamente, para que no te tengas que preocupar en toda tu vida por tu subsistencia y poder seguir viviendo con el mismo lujo que ahora lo hace. De paso lo mismo haremos con tu yerno y tu hija Rocio.

Para ello, tú deberás actuar en estos meses que te quedan de embarazo, como si no hubiera pasado nada, seguirás follando con él si es posible todos los días o al menos entre 4 ó 5 días a la semana y haciendo en relación al sexo todo lo que te pida. Para que no sospeche trabajaras para mí las horas y días que te he comentado antes, hasta que te divorcies de él y a partir del divorcio lo harás con el horario que yo te indique.

Mira, tu marido es un putero empedernido y como te he dicho le gusta visitar a menudo mis locales. El ha estado disfrutando todos estos años del sexo mientras tú te has mantenido limpia y pura solo para él y comportándote como una beata, que creía que todo lo que tenía algo que ver con el sexo era pecado. Pues a partir de ahora debes de olvidar esa educación restrictiva en tema de sexo que te han dado y convertirte en mi mejor puta, eso es lo que quiero hacer de ti. ¿Quieres que hagamos lo que te he propuesto con tu marido y convertirte en toda una puta, en mi puta, en una de mis putas?, dime que sí mi amor”

Yo mirándole muy seria, le digo:

“Sí, quiero ser toda tuya y convertirme en eso que dices, en una puta y sobre todo quiero vengarme del cabrón de mi marido y cuando haya parido divorciarme de él y sacarle todo lo que pueda y hacerle sufrir por no poder tenerme ya nunca más, al no ser que cuando se entere que soy puta busque el local donde trabaje y pague por mis servicios. Además me tienes loca y solo deseo ser tuya por eso he firmado ese contrato en el que me tratas como si fuera una mercancía y no quería decir esto, pero te lo diré, las clausulas de tu contrato me hacen prácticamente una esclava sexual tuya y lo sé, pero como solo deseo ser tuya, por eso lo he firmado.”

Él se me acerca y cogiendo mí cara acerca su boca a la mía y me da un morreo de campeonato, con beso de lengua incluido y cuando acaba de hacerlo me dice:

“Si, eso es lo que quiero que seas toda mía, me pertenezca y si es posible incluso que seas mi esclava, has comprendido muy bien lo que plasma el contrato. Ahora descansa un momento, mientras yo me arreglo y preparo y cuando yo acabe, nos iremos a casa de la condesa, para que hagas tu siguiente trabajo de puta”

Me senté de nuevo en el mismo sillón, donde había estado viendo la grabación de mi marido y después de unos diez minutos, apareció de nuevo José Enrique en el despacho y me dijo:

“Vamos, ya estoy listo, y encima llegamos tarde. La condesa me ha pagado bastante por este servicio, debes de estar al menos dos horas con el chico, es lo estipulado en el trato, por ello ha pagado 2000 euros, de los cuales como sabes 1000 son tuyos y los otros 1000 para la empresa. Yo mientras tú estás con el chico estaré con la condesa (pues desde que quedo viuda, no ha dejado de llamarme para que la alegre un poco la vida, pues también sé que me compensará por ello y si la hija quiere participar con su madre y conmigo la dejaré gustosa y si me gusta ¿quién me dice a mí que no pueda conseguir hacerla otra de mis trabajadoras e incluso a la señora condesa también, pues hay muchos jóvenes que daría una buena cantidad de dinero por acostarse con una mujer de tu edad o incluso de la de ella”

Bajamos al parking y montamos en su coche, lo puso en marcha y nos dirigimos hacia la casa de la condesa, situada a las afueras de Madrid en una urbanización de lujo. Cuando llegamos nos estaban esperando. Cuando nos abrió, se acercó a José Enrique una señora de mediana edad, era la condesa, no aparentaba la edad que me dijo el cubano que tenía, yo no la hubiera echado más de 46 o 47 años, estaba muy bien conservada. Era una señora elegante y se la veían modales de muy buena educación, vestía sobriamente como suelen hacerlo las mujeres decentes, toda tapada y sin dejar ver nada de su anatomía que no fuera lo convencional que debe enseñar una señora decente. La observe, era una mujer de mediana estatura, más bien alta yo diría de 1,75 de estatura, no me pareció tan gruesa como me había dicho mi chulo sino un poquito rellenita pero tirando más a delgada que a gruesa, con unos pechos grandes y erguidos, que llamaban la atención, era de caderas marcadas y su culo se le insinuaba duro y bonito bajo sus ropas. Tenía una melena castaña que le llegaba a los hombros, de cara era muy bella, en definitiva era una belleza y tenía un cuerpo muy equilibrado en sus formas, se notaba que se cuidaba..

A cada extremo de ella estaban dos adolescentes, uno debía de ser el hijo adoptivo que cumplía los años y la que estaba al otro lado de ella era la hija, pues prácticamente era un espejo de la madre, solamente que más joven.

Tras saludarse, José Enrique me presenta:

“Esta Mercedes, es Virginia, espero que sea de tu gusto y creo que reúne todas las características que me has indicado para complacer en lo que desee tu hijo. Es el primer trabajo que hace, nunca se ha dedicado a esto, es una mujer casada de alta clase, muy cristiana y beata, pero ha tenido la mala suerte de cruzarse en mi camino y ha caído rendida en mis brazos. Y una condición que la he puesto si quiere gozar de mi es que hoy debería enseñar lo que es una mujer de verdad a tu hijo. Por tanto los dos se estrenaran, tu hijo en estar con una mujer y Virginia como prostituta, pues nunca antes ha estado con otro hombre que no haya sido su marido y hace un mes o mes y medio dos veces conmigo. Como ves he procurado elegir una mujer que no ha practicado este oficio y “casi decente”, pues la decencia la perdió desde el día que cedió a mi seducción”

Ella, se acerca a mí y me mira de arriba abajo, me rodea y me mira por todas partes, y después me dice:

“¿Es verdad lo que dice D. José Enrique?

Yo la contesto:

“Si señora, yo nunca he estado con nadie que no haya sido mi marido, hasta que hace un mes me sedujo y me hizo suya este hombre, consiguiendo anular totalmente mi voluntad. Pues lo único que deseo es complacerle para volver a ser suya y para eso me ha puesto esta condición, que aunque me cuesta mucho hacerlo (pues he sido educada muy estrictamente por monjas y por mi propia familia), lo haré si con ello consigo poder pasar luego cuando acabe un rato con él en sus brazos. Puedo asegurarla que lo que la digo es verdad y si necesita que se lo juré, lo haré por mi hija que es el ser que más quiero en este mundo”

Ella entonces me dice:

“No hace falta, te creo y confió en lo que mi amigo José Enrique me ha dicho. Espero que tú inexperiencia con otros hombres fuera del matrimonio, no te impida enseñar cómo se debe hacer, estar y comportar un hombre con una mujer y enseñarle las técnicas que un hombre debe de conocer para hacer feliz a una mujer en la cama a mi hijo, pues tú eres su regalo de cumpleaños. Hoy cumple 18 años y con ello su mayoría de edad y quiero que en este día se estrene también como hombre con una mujer. Pues antes nunca ha estado, siempre ha salido y ha permanecido a mi lado y al de su hermana, por tanto puedo decir con toda seguridad que el chico no conoce nada del sexo. Mira ven que te presente: Este es Alfonso, mi hijo y esta su hermana Carolina “

Observo como Alfonso me mira y me examina con deseo y lujuria y Carolina no quita los ojos de José Enrique sonriéndole. Yo les alargo la mano y ellos muy educadamente me la dan Alfonso parece muy tímido y al darme la mano me sonríe. Pero su hermana se acerca al cubano y le dice:

“Sr. Jose Enrique que placer al fin conocerlo, pues se lo que mi madre lo considera y se de sus visitas a nuestra casa. Le doy las gracias por ayudarla tanto, su visita y compañía la han ayudado mucho en superar la muerte de mi padre, ella se encuentra tan solita”

Tras estos ambos chicos vuelven al lado de su madre. Alfonso permanece sonriente y nervioso al lado de ella, pero Carolina se acerca más a su mamá con uno de sus brazos se lo pasa por la cintura de su progenitora y abrazándola la acerca hacía ella.

Tras esto Mercedes, nos hace pasar a un salón donde tiene preparado unos pinchos y dulces, así como toda clase de licores que se puedan pedir. Nos invita asentarnos y luego nos dice:

“Tomemos algo, para romper el hielo y sentirnos todos más cómodos”

Estuvimos pinchando y tomando unas bebidas, yo para tener fuerza hacer lo que iba hacer, tome un combinado de Cointreau con piña y el chico siguiendo (supongo) la misma línea que yo había cogido, pidió permiso a su madre para poder tomar un combinado de Wiski con Cola.

En medio de una de las conversaciones la condesa dirigiéndose a mi chulo y olvidándose de lo que yo pudiera opinar al respecto le dice:

“Jose Enrique si no le importa me gustaría estar presente cuando Alfonsito pierda su virginidad”

Yo entonces al oír a la condesa y no estando (por mi educación) acostumbrada a tanta depravación, le miro a José Enrique con cara de sorprendida con mis ojos muy abiertos, entonces él la contesta:

“Por supuesto condesa, se hará como usted quiera, Virginia no tendrá ningún inconveniente en hacerlo ante nosotros y perdone que la pregunte, ¿ su hijo Alfonso, se sentirá a gusto , no se sentirá cohibido de que le estemos mirando, como pierde su virginidad ¿“

Ella le contesta:

“Por Alfonsito, no te preocupes, ya lo hemos hablado antes de que llegaran ustedes y no tiene inconveniente, es más me dice que al estar yo cerca le da más confianza hacerlo”

Entonces José Enrique, siguiéndola la corriente la comenta y aconseja:

“Entonces Mercedes, por nuestra parte no hay inconveniente, pero si la parece bien y lo cree oportuno, dado que vamos a estar presente nosotros, creo que lo mejor sería que lo hiciera en el cuarto matrimonial de usted señora. Lo conozco bien y es el más grande de esta casa y de esa forma lo podremos ver más cómodos sentándonos en uno de los sofás que tiene en la estancia, y para verlo si quiere más de cerca lo podemos acercar lo que creamos conveniente a la cama. Carolina que a todo esto estaba callada, dice a su madre:

“Mamá por favor déjame que yo lo vea también, por favor. Yo también soy virgen y el Sr. Jose Enrique es tan fuerte y guapo ….”

La chica dice esto mirando con cara de picara a José Enrique primero y luego pasa la mirada hacía su madre. Su hermano Alfonso, sentado a mi lado, baja la mirada al oírla. Me mira y mira a su mama mientras Alfonsito baja la vista. Yo al verle me pego un poco más a él para hacer que se sienta un poco arropado por mí. Al mirarle me doy cuenta que a la altura de su entrepierna se le nota, bajo su pantalón, un buen bulto grueso y alargado, síntoma inequívoco de que esta excitado y su pene se encuentra erecto. El chico aunque hoy cumple los 18 años ,parece tener menos edad, pues aparenta por su cara como si tuviera 14 años, eso me hace ruborizar pues parece un niño , pero a la vez me siento excitada y con ganas de comenzar todo y estar con él y tenerle entre mis brazos.

Cuando había pasado una medía hora de nuestra llegada, Mercedes, levantándose del sillón donde se encontraba y mirándome a mí y a su hijo Alfonso, nos dijo:

“Alfonso, ya es la hora de que cojas tu regalo y disfrutes de él, coge a Virginia y vamos todos a mi dormitorio, como ha dicho José Enrique, y disfruta hijo mío de los placeres que da la vida, prueba lo grande y placentero que es el placer del sexo entre un hombre y una mujer”

El chico y yo nos ponemos de pie, me espera, le doy la mano y agarrándomela comenzamos andar hacía la habitación de la condesa, seguido tras nosotros por el resto.

En el trayecto desde el salón a la alcoba de la condesa no se me va de la cabeza el sentimiento de culpa de estar haciendo algo malo y muy fuerte como es el acostarme y pervertir o abrir los ojos al mundo del sexo a este chico que aún es un niño y no conoce nada de este tema.

Entramos todos en la habitación y la condesa, Carolina y José Enrique cogieron uno de los sofás que había en la habitación lo acercan como a un metro de la cama de matrimonio que hay en la estancia. Luego se sientan, el cubano en el medio de las dos y esperan a que Alfonso y yo comencemos. El chico se siente un poco nervioso y cohibido, entonces le digo:

“Alfonso, tranquilízate, olvídate que ellos están aquí viendo lo que hacemos. Piensa que estamos tú y yo solos en esta habitación. ¿Cómo que tú madre ha elegido una mujer de mi edad para que te inicies?, ¿no te gustaría haberlo hecho o estrenado con una chica más joven y no con una madura como yo?”

Él me contesta:

“Mi mamá me dio a elegir una chica joven entre 25 y 35 años o una mujer madura como usted, advirtiéndome que si ella estuviera en mi lugar elegiría a una mujer madura, con experiencia y que supiera bien lo que hace y además me dijo el dicho que se suele decir de que el mejor caldo lo hacen las gallinas viejas. Entonces la hice caso y la dije que prefería una madura, si le soy sincero a mí siempre me han atraído las mujeres maduras. Yo quiero que usted me enseñe todo lo que se debe saber en el tema del sexo, pues le voy a ser sincero de nuevo, nunca lo he hecho ni he estado a solas con una mujer y usted, desde que ha entrado por la puerta con el Sr. José Enrique me ha gustado, usted me excita muchísimo

Yo le contesto:

“Muchas gracias Alfonso por esos halagos. Estaré encantada de ayudarte en aprender y enseñarte todas las cosas que pueda y sé del arte de hacer el amor. Pero hacer el amor a una mujer no solo es poner en práctica las enseñanzas que yo pueda darte, sino que hay otras cosas ( y son muy importantes) que son innatas y que cada hombre tiene dentro de él y que vuelven loca a las mujeres. Hoy Alfonso nos estrenamos los dos, tú va a ser la primera vez que estas con una mujer y yo es el primer día que me prostituyo, aunque te parezca mentira nunca lo he hecho, y mi marido no sabe nada, ¿esto te excita?

El me contesta:

“Si, señora”.

Entonces yo le digo:

“No me trates de usted llámame Virginia, de todas formas nos vamos a conocer lo más intimo que se pueden conocer un hombre y una mujer”

Miro hacía el sofá donde están los otros como espectadores y me doy cuenta que no quitan ojo de lo que hacemos, aunque la Sr. Condesa ya tiene su mano sobre el bulto que forma la entrepierna de José Enrique y este su mano derecha posada sobre la rodilla de Carolina.

Tras decirle eso a mi joven aprendiz de amante, me acerque a él y comencé a desnudarle, ya desnudo le cogí otra vez de la mano y nos dirigimos los dos al cuarto de baño, que había a un lado de la alcoba entrando por una puerta. Le dije que se sentara en el bidel y comencé a lavarle la polla, la cual al contacto con mi mano comenzó a crecerle y ponérsele tiesa. La verdad es que no era como la de mi marido ni la de José Enrique, pero para su edad no estaba mal sería de unos 17 ó 18 centímetros de larga por 5 ó 6 de ancha, enseguida pensé pues el niño está bien armado y pensando que todavía no ha terminado de desarrollar dentro de unos años como practique gana al cubano y desde luego a mi marido, quien le cogiera cuando tenga un poco de prácticas.

Al terminar de lavarle a él me subo mi falda para bajarme las bragas y lavarme mi coño, cuando él me dice:

“No por favor señora, uh perdón Virginia, prefiero que no te laves, quiero olerlo y quiero saber cuál es su olor natural”.

Entonces oigo la voz de la condesa que le dice:

“No Alfonsito, la puta se debe de lavar el sexo, no vaya a ser que lo tenga sucio y te pegue alguna enfermedad”.

Entonces yo de nuevo me subo mi falda y cuando voy a comenzar a bajarme las bragas oigo a José Enrique que la contesta:

“Mercedes, da ese gusto al chico, es su primera vez y encima es su cumpleaños y Virginia es su regalo ¿te gustaría a ti que alguien te dijera como y que tienes que hacer con un regalo con el que te obsequiaran? Y no te preocupes Virginia se ha duchado y lavado unos minutos antes de venir a tu casa y además te puedo asegurar que está completamente sana y no le pegará ninguna enfermedad de las que tú temes a tu hijo, confía en mí y dale ese gusto igual que yo le voy a regalar con que lo pueda hacer a pelo, sin preservativo, para que así pueda y sienta de verdad las delicias que le puede proporcionar el coño de una mujer”

La condesa, que se nota que esta encaprichada del cubano, dice:

“Está bien, si usted lo cree así, confío en usted y puede quedarse sin lavar y hacerlo sin protección, si a ella no la importa el poder quedar embarazada de Alfonsito, ja,ja,ja,ja,ja….”

Alfonso se le ilumino la cara apareciéndole una sonrisa en su joven rostro. Yo entonces volviéndome a subir mis bragas, le dije:

“Vamos al cuarto, quiero comenzar ya”.

Llegamos al cuarto, me pongo frente a él y me bajo y me quito mi falda y me desabrocho mi blusa dejándola abierta y mostrando mi cuerpo solamente con mi ropa interior y la blusa abierta. Luego me acerco a él cogiéndole su cara entre mis manos le comencé a dar un beso entrando mi lengua dentro de su boca, recorriendo con mi lengua todo el interior de su boca. Con una de mis manos le fui recorriendo todo su pecho bajando hacia su estomago y bajando hasta coger con ella su polla y comenzar a acariciársela. El me abrazaba y se apretaba a mí. Dejó su beso y bajando su cara a mis tetas comenzó a pasar su lengua por la parte superior que sobresalía de mi sujetador. Se comenzó a poner nervioso y le entraron las prisas, quería tocarme por todo el cuerpo y no paraba en ninguna parte. Entonces le dije:

“Tranquilo Alfonso, no tengas prisa, a las mujeres no les gustan las prisas en las cosas del amor, déjate llevar. Mira primero recorre despacio el cuerpo de la mujer por encima de su ropa, para después cuando la estés abrazando o besando, irla desnudando poco a poco, sin prisa, calentándola, haciéndola desear esta cuanto antes desnuda entre tus brazos, ahora vamos hacerlo, te dejo la iniciativa , pon en práctica lo que te he dicho”

El comienza a pasarme sus manos por mis hombros, bajando despacio por todos mis brazos, pasando sus manos a mi espalda, para llevarla hasta donde comienza mi culo que acaricia y abandona para pasar a tocarme mis muslos por el interior acercándose al triangulo de mis bragas, tocando mi coño por encima de ellas, me está empezando a excitar, comienzo a sentir un hormiguero en mi vagina. Deja mis bragas y recorriendo mi barriguita sube hasta mis senos, comenzando a acariciarlos por encina de mi sujetador, me está poniendo a cien, se entretiene en mis aureolas y pezones, estoy muy caliente, estoy a tope. Lleva sus manos a mis hombros de nuevo y cogiendo mi blusa me las desliza a lo largo de mi espalda y brazos hasta que la siento caer al suelo. Luego me abraza y llevando sus manos a mí espalda a la altura del broche de mi sujetador lo desabrocha y con un poco de mi ayuda me lo quita. Acerca sus manos a mis senos y los toca, ya desnudos, acerca su boca a mis pezones y comienza a chupármelos, no aguanto más me tiene a tope, joder para ser la primera vez lo hace como un experto, es buen alumno, entonces me dice:

“Virginia que pechos más bonitos tienes, que grandes y que aureolas y pezones también grandes, me encantan, y para ser madura que duros los tienes y nada de caídos, me encantan, oh que placer”.

Le apartó las manos y poniéndome de rodilla le cojo su polla y comienzo a lamérsela a lo largo de toda ella, desde su cabeza hasta sus huevos (que por cierto los debe de tener bien llenos, pues están muy hinchados y grandes), juego con mis dedos de la otra mano en sus nalgas , le acaricio el culo y trato de meterle un dedo en su culo, se estremece, pero al final se lo meto, parece gustarle, y no puede por menos que decir:

”Ooooohhoooooo que gusto, sigue, sigue”

Sigo pasándole la lengua por todo su pene cuando llego a su punta juego con su cabeza, la lamo, me la meto en mi boca, me le voy entrando cada vez más adentro, la hago llegar hasta mi garganta, en esta posición le oprimo con los músculos de mi garganta hasta que noto que Alfonso comienza a excitarse diciendo :

“Aaahyyy ahyyy esto es divino, como me la chupas, joder, jodeeerrr, no pares, sigue, no pares”.

Después vuelvo a sacármela y a metérmela, comienzo hacerle un mete saca, mete saca, el me agarra de mi cabeza y me oprime hacía su cuerpo, desea que siga, sigo cada vez más deprisa, el ver como se excita me calienta, con mi mano libre me acaricio mi chocho, dándome una buena caricia, es decir comienzo a masturbarme, noto como mi cliente se tensa y le oigo decir:

“Ooohoooooo, no puedo, no puedo, no me aguanto, no me aguanto, no seee no seeee que me pasaaaa , me gustaaaaaaa…..me gustaaaaa lo que sientoooooo oooooo”

Yo me la saco por un momento de mi boca y le digo:

“Eso mi amor, es el placer, estas a punto de correrte de venirte y echar por primera vez en tu vida tu leche fuera de tu cuerpo, dámela, dámela en mi boca”

Diciendo esto, vuelvo a metérmela en mi boca y continuo chupándosela y de nuevo al poco tiempo le oigo:

“Ooooohhhhhh siiiiiiii, siiiiiiii que placeeeeeerrrrr estoy sintiendoooooo ooooooo ,me corro, me corrooooo, joder so pedazo de perra como la mamas, sigue puta, me corroooooo, trágate toda mi lefa, toma mi leche toma aaaaahahahaa”

Y dando unos impulsos comienzan a saltar ráfagas de esperma en mi boca, que me voy tragando, dejo caer parte de ello sobre mis pechos, le cojo su mano y le hago que me los esparza por todos ellos, le hago que haga mayor hincapié en mis aureolas y pezones, esto me está poniendo fuera de mí, me pongo de pie para quedar a la altura de él. Entonces me agarra con sus manos ambas tetas, noto las palmas de sus manos como me las soban con extrema suavidad, gozando de su blandura que con sus toqueteos se van volviendo al igual que mis pezones y aureolas duros. Esto junto con mi caricia en mi clítoris me está poniendo fuera de mí y me está llevando al orgasmo, cosa que logro en pocos segundos teniendo un orgasmo muy fuerte corriéndome yo también sin remedio.

El sin dejar de sobarme las tetas mediante suaves caricias. Acerca su cara y rozándome los labios me besa, yo sobando su espalda exhaló un suspiro de placer que evidencia mi excitación. El con la mano derecha me acaricia el cuello y la cara y vuelve a besarme, pasionalmente, metiéndome la lengua dentro de la boca. Yo le correspondo, el comienza a darme pellizcos a mis tetas cada vez son más fuertes, me duelen, los pechos se me están enrojeciendo de tanto manoseármelos. Los tengo ya completamente duros , siento como si me fueran a explotar de lo excitada que estoy y que mi joven cliente ha conseguido ponerme con sus caricias en mis pechos. Entonces le oigo decirme algo que no esperaba:

“Quiero chupar tu chocha y comerme tu corrida, te importa, siempre he deseado saber a qué sabe el coño de una mujer y más cuando se corre. Virginia me dejas probarlo, por favor”

Le digo:

“Alfonso, tú eres el cliente yo estoy aquí para hacer lo que tú me digas, pero no te dará asco de chuparme el chocho y más habiéndome acabado de correr todo lleno de mis jugos. Pero si es lo que quieres……”

Yo entonces me tiendo sobre la cama y haciéndole un gesto con mi mano para que se acerque más a mí le digo:

“Acércate, si tanto lo deseas y quieres ya probarlo, quítame tú las bragas, Alfonso me gustaría tanto…..”

El no se lo hace repetir y casi corriendo se acerca a la cama y cogiendo las braguitas por el elástico comienza a bajarlas despacio quedándolas en mis muslos.

Entonces yo le digo:

“Por favor bájamelas del todo, quítamelas, quiero sentirme libre para…..”

El vuelve a cogérmelas y las desliza por todas mis piernas y con mucho cuidado me las saca por mis pies. Yo aprovecho y abro un poco más mis piernas, con el fin de mostrarle bien mi raja y que vea los labios, tanto exteriores como internos bien llenos y mojados por los jugos que mi reciente orgasmo han hecho que salgan de mi vagina. Él al verlos me dice:

“Virginia, que hermoso es y que mojado lo tienes”

Yo entonces muy picarona, y bajito (para que los que nos observan no se enteren) le digo:

“As sido tú el que lo has conseguido, con tus toqueteos sobre mis pechos el que has conseguido que me venga con esta cantidad de jugos y flujos. Me has sorprendido tu actuación en mis pechos, ha sido obra de todo un experto ¿será verdad que no has estado nunca con una mujer? ¿o me quieres engañar y aprovecharte?”

El no espera siquiera que yo acabe de hablar, se le ve también muy caliente, prácticamente el deseo le ha quitado el pensar, pero a mi pregunta me contesta diciéndome:

“No de verdad, no he estado nunca con una mujer, lo de los pechos me ha salido de mí, de dentro. Pero por favor , no sigamos hablando estoy deseando de tener ese coñito tan hermoso ente mis labios y poder pasar y chupar con mi lengua el coño de una mujer por primera vez en mi vida y saber que sabor y olor desprende.”

El se pone entre mis piernas, me las acaricia subiendo hacía mi coño, cuando llega a la altura de mis labios exteriores los abre con sus dos manos, acerca su boca y comienza a lamer todo mi coño, el chaval, sabe mover la lengua, joder con el niñato como lo hace, me lame y se traga todos mis jugos que he acumulado desde que estoy con él y como fruto de mi orgasmo. El sigue con sus lamidas y va subiendo con su lengua hasta llegara a mi clítoris , con el que juega un rato, para de nuevo bajar y entretenerse en meter su lengua todo lo que puede , de nuevo, dentro de mi raja y chupar y tragarse otra vez todos mis jugos que sigo echando debido a mi calentura, me lo esta comiendo de maravilla y con sus labios, lengua y boca y, me está quedando limpia por completo. El sigue con sus lamidas y me dice:

“¿Estás muy excitada, Virginia?, joder cariño, esta buenísimo, como me gustan tus flujos y el olor de tu coño me vuelve loco, que rico, que rico”.

Yo he llevado mis manso a mis pechos y comienzo a sobármelos, me pellizco mis pezones, me los llevo a mi boca y me los chupos, los succiono, estoy muy caliente. Él sigue, y sigue chupándome, Alfonso con sus caricias en mi chocha me está volviendo loca y me está poniendo muy caliente, estoy a punto de correrme, noto como de nuevo me viene otro orgasmo, entonces le agarro de su cabeza y le aprieto con fuerza contra mi coño y noto que me corro de nuevo, comienzo a gemir y no puedo por menos que gritar de placer diciéndole:

“Si, Si cariñooooo estoy muy caliente , me tienes como un horno, sigueeee, sigueeee, no pares a horaaaa cometeeeeeemi coñooooooo enterooooo, chupaaaa, no pareeessss quiero correerme en tu bocaaaaa, aaaahhhhhhh, me vieneeeeeee , me vieneeeeeee,oooohoooooooo, tomaaaaaaaa tragatelooooootodoooooooo asiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiii . Me corro ohohoooo, que placer aaaaahhhhhhh, sigue , sigue , cabrón no pares sigue lamiendo y trágate todos mis jugos , no dice que te encantan, sigue y tendrás todos los que quiera”

El seguía y seguía sin decir nada y me estaba haciendo enlazar una serie de orgasmos, no podía parar, entonces le dije:

“Ya, ya mi amor, para , para o me vas a matar de gusto , que bien me lo has hecho, parece que hubieras estado comiendo coños toda la vida, ven, ven aquí, echate un momento a mi lado y descansa un poco , pues yo necesito reponerme de esta serie de orgasmos que me has hecho tener.”

Miro hacía donde esta José Enrique y veo que me sonríe , me quiña un ojo a la vez que me sube su pulgar hacia arriba a modo de aprobación . Entonces Alfonso me dice:

“No paremos ahora continuemos, yo aún habiéndome corrido antes cuando me la has chupado, la tengo tiesa y sigo con muchas ganas de tí.”

Yo le digo:

“No te preocupes déjame solo unos segundos para reponerme y seguimos, después te enseñaré como se debe joder a una mujer”

Él tendiéndose a mi lado , como le he dicho, me pregunta:

“¿Te ha gustado como te lo he hecho?, ¿lo he hecho bien? Virginia, a mi me ha encantado, que sabor, que manjar tus jugos, tus corridas. Yo también estoy muy caliente te deseo, quiero follarte, quiero que me enseñes como se hace quiero que me desvirgues, por favor no me digas que espere más por favor , lo estoy deseandoooooooo”

Yo entonces mirándole a su cara de deseo y de impaciencia le digo:

Ven, ven aquí, no tengas miedo, tranquilo Alfonso.”

Él se pone de rodilla a mi lado sobre la cama mientras yo permanezco tumbada en la cama de espalda, y me situo en el centro de la misma y continuo diciéndole:

“¿Preparado? ¿deseas estar dentro de mí? ¿si, si lo deseas?”

El me contesta:

“Sí, si Virginia, estoy deseándolo, no puedo más, pero estoy nervioso es mi primera vez y …..”

Yo le contesto:

“Preparado , ¿si? ¿Entonces vas a entrar por primera vez en el chocho de una mujer?”

Él asienta con su cabeza, y yo continuo diciéndole:

“Sigue mis instrucciones y no te precipite, lo bueno hay que saborearlo despacio, venga ven. Túmbate encima de mí, apóyate en tus codos, déjame que te coja tu polla para guiarla hasta la entrada de mi coño, paséala unas cuantas de veces de arriba abajo por toda mi raja, ponla en la entrada y empuja despacio, sin prisa, ves metiéndola poco a poco, que sientes, siente placer eh, empuja un poco más, hasta el fondo, métela hasta el fondo, éntrala y sácala en principio con un ritmo despacio, después ve aumentando el ritmo cada vez más deprisa hasta que te corras y te sientas en el séptimo cielo, ¿lo has comprendido?.”

El me contesta:

“Si, si lo he entendido, quiero comenzar”

Yo me abrí un poco más de piernas y él se colocó de rodillas y agarrándose su polla con una de sus manos comenzó a pasármela a lo largo de toda mi rajita, comenzando a darme un placer extraordinario. Luego la puso a la entrada de mi raja, entonces yo le dije:

“Ahora, empuja ve metiéndomela poco a poco y cuando este toda dentro comienza a moverte sacándola y metiéndola de nuevo, y ves cogiendo ritmo, veras como te gusta”

El seguía al pie de la letra mis instrucciones, yo sentía la punta de su polla entrando en mi coño. Él sigue empujando y comienzo a sentir como me roza las paredes de mi vagina a medida que me va entrando, me gustaba, me hacía disfrutar. Alfonso a la vez que me follaba, dejó de apoyarse en sus codos, tumbándose sobre mí, esto en vez de molestarme me gusto el contacto de todo su cuerpo desnudo contra el mío también desnudo. Con sus manos, ahora libre , con una de ella me acariciaba y me apretujaba mis pechos, me los chupaba , a medida que se iba excitando sus chupones eran más grande incluso me los mordía. Con la otra mano me acariciaba mis piernas sobre mis medias, noté que con su excitación me las rompía haciéndomelas lo que llamamos uno o varios tomates. Yo también estaba disfrutando a tope estaba tan poseída por el placer como él, con mis piernas le agarre alrededor de su cintura y con mis manos le apretaba su culo para que me bombeara más fuerte, más deprisa y le decía:

“Aahiiiii, aaaaaahhhhhhh, sigue cabrón no te pares ahora, sigue córrete dentro de esta madura, córrete dentro de esta adultera, no me has pagado folla a esta puta , no pares no pares, córrete, córrete, yo no aguanto más no sé cuantos orgasmos me estás haciendo tener , tengo uno tras otro”

De pronto noto como se tensa y empiezo a sentir su corrida caliente dentro de mis entrañas, es larga y grande, debía tener bien lleno sus huevos pues siento que su corrida me llena que placer me hace sentir. No sé si será el pensamiento de estar jodiendo con un chaval un niño o que será pero me acaba de echar uno de los polvos mejores de mi vida, me ha hecho ver el cielo que delicia.

El se queda echado sobre mi cuerpo apoyada su cara sobre mi pecho, en esto aprovecho para decirle al oído:

“¿Te ha gustado, has disfrutado?”

Él me contesta:

“Esperanza ha sido fantástico, me ha dado un placer y una sensación que nunca había sentido que calentita tienes tu cosita y que placer me ha dado entrarla”

Yo noto su leche caliente dentro de mi vagina, pero también siento su polla dura aun y sin síntomas de que se le vaya a poner blanda. Entonces le digo:

“¿Sigues aún con ganas?, pues noto que tu sexo aún sigue duro y tieso y no se te ablanda. Tanto me deseas.”

Él sonriéndome me dice:

“Si te deseo muchísimo, y estoy tan a gusto teniéndola metida en tu caliente coño, que me gustaría seguir aún más”

Yo le digo:

“Pero si ya es la segunda vez que te corres, una en mi cara y pechos, cuando te la he chupado y ahora dentro de mi vagina. Tú crees que podrás hacerlo una tercera vez más”

El con entusiasmo me dice:

“Una vez más y dos o tres, las que hagan falta, ahora mismo tengo tantas ganas de follarte como tenía cuando empezamos”

Yo entonces le digo::

“ Si es así y es eso lo que quieres, tu eres mi clientes , pagas y yo estoy aquí para complacerte (me sorprendí yo misma al ori mis palabras y estar tan caliente y disfrutando tanto como lo estaba haciendo con aquel niño, yo que hasta unas horas antes nunca antes nunca antes había estado con otros hombres a excepción de mi marido y José Enrique y mucho menos me había prostituido , y que era una mujer cristiana y, devota y decente).Espera, salte, sácamela, vamos a cambiar de postura. Lo haremos tú tumbado en la cama y yo montada sobre ti como si estuviera montando a caballo, veras como disfrutas a tope en esta postura. Dime mientras me cambio que has sentido al tenerla por primera vez dentro de la vagina de una mujer, anda dímelo, no te dé vergüenza….”

Mientras yo me levanto y él se tumba en la cama ocupando mi posición me va diciendo:

“Ya te he dicho antes que ha sido fantástico, me ha dado un placer y una sensación que nunca había sentido, pero venga date prisa que yo ya estoy preparado….”

Entonces colocándome con mis piernas abiertas a un lado y otro de su cuerpo agarro su polla que sigue tan tiesa y voy bajando poco a poco hasta que la noto tocándome la entrada de mi almeja, me dejo caer y comienzo a sentir como me va entrando, cuando la tengo toda dentro paro reposando mi culo sobre sus muslos, la tengo totalmente dentro de mí, no me llega donde me llega la de José Enrique, pero la siento , mi chochita se ha adaptado a ella y mis paredes vaginales la rozan y tocan y esto hace que me sienta también llena mi rajita la siento y me da mucho placer, entonces le oigo decir:

“AAAAHHHHH, que gustoooooo, que placeeerrrr que caliente la tienes oooooh como me gustaaaaa, continua, continuaaaaa……”

Entonces comienzo a moverme de arriba abajo haciendo deslizar su polla por todo mi interior, siento su polla rozar las paredes de mi vagina, me gusta, me está haciendo disfrutar, mis tetas se empiezan a mover como unas campanas, como un flan, entonces le digo:

“AAAHHHHHHH, oooohhhhh, que placer estoy sintiendo como noto tu polla en mi interior, muévete tú también al ritmo que estoy marcándote quiero que me folles, bien follada cariño, follameeeee, coge con tus manos mis pechos, sóbamelos, cometelos chupas de ellos como si quisieras mamar mi lecheeee cabrooooonnnn , mueveteee no pareeeeessssssss…….sigueeeee…”

El me hace caso y comienza a mover su pelvis al ritmo de nuestra follada, me agarra mis pechos, me los soba, me los aprieta, los manosea con ganas. Incorpora lo que puede su tronco y llevando su boca a una de mis tetas empieza a chupármelas, las succiona con fuerza como si quisiera sacarme leche de ella, me la aprieta con la mano para hacer que salga la leche aunque no la tenga. Sigue chupándomela, me apretuja mis pechos, a medida que se va excitando sus chupones son más grandes incluso me los muerde, me tiene muy caliente estoy a tope me está haciendo disfrutar muchísimo, no sé si por lo que me estaba haciendo o el pensar que si le doy placer a él y lo hago bien, luego podré disfrutar de José Enrique como premio por mi trabajo bien hecho. Él a la vez que me folla, ahora sus manos dejan mis tetas, con una de ella me acariciaba mi cintura y espalda y con la otra mano mis piernas sobre mis medias, noto como se tensa y aprieta más fuerte mi pierna, y noto que con su excitación me las rompe de nuevo, dejándomelas ya completamente inservibles (teniendo en cuenta que en cuando estábamos en la otra posición también me las rompió), y le oigo decir:

“Siiiiii, siiiiiii, sigueeee, no pareeeeeees sigueeeee, que placeeer me estás dando pedazo de puta, so zorraaaaa no pareeeeees quiero preñarteeeeee aunque ya sé que estaaaassss, perooooo aaaaaahhhh que placeeeerrrrr me corroooooo oooohoooooo siiiiiiiiiiii tomaaaa toda mi lecheeeeee so pedazo de putaaaaaaaaaa, aaaaaahhhhhh aaaaooooooohhhhhoooo………”

Yo también estoy disfrutando a tope estoy tan poseída por el placer como él, con mis piernas al sentir el place le aprieto su cintura y comienzo a moverme como una loca, moviendo la cabeza de un lado a otro saltando sobre él a más velocidad para que me bombee más fuerte, y a su vez que el me gritaba lo que he puesto más arriba, yo le gritaba:

“Más deprisa, ahiiiii, aaaaaa, sigue cabrón no te pares ahora, sigue córrete dentro de esta madura, córrete dentro de esta adultera, de esta puta a la que tú pagas, folla bien a esta putaaaaa, no pares no pares, córrete, córrete, yo no aguanto más no sé cuantos orgasmos me estás haciendo tener, tengo uno tras otro, me corroooooooo, me corrooooo yo tambieeeennnnnnn. “

Yo siento su corrida caliente dentro de mis entrañas, a pesar de haberse corrido ya dos veces esta es larga y grande, debía tener bien lleno sus huevos pues siento que su corrida me llena. Que placer me hace sentir, se está corriendo bastante y me proporciona un gran placer, con esta última corrida suya siento que mi vagina se llena, siento que me la está llenando toda. Empiezo a notar como si se quisiera escapar parte de su esperma por mi raja, aprieto mis músculos vaginales para impedir que se salga, quiero seguir sintiendo un ratito más su polla dentro de mí. No sé si será el pensamiento de estar jodiendo con un chaval, casi un niño, varios años menor que mi hija o que será, pero me acaba de echar un buen polvazo, no ha llegado a ser como algunos de los que me ha echado José Enrique y últimamente con mi marido, pero para ser su primer polvo ha sido también fantástico, divino esplendido, sin duda con el tiempo será un verdadero experto, desde luego es uno de los polvos que recordaré en mi vida, me ha hecho ver el cielo que delicia.

Me bajo de encima de él y me tumbo a su lado, entonces noto salir por mi coño parte de mis jugos y de su corrida. Él entonces aprovecha y abrazándome apoya su cabeza sobre mi pecho, yo entonces acercándome a su oído le digo:

“Te has portado como un verdadero hombre, un buen amante, ¿has disfruta mucho mi amor?”

Y él me contesta:

“Si ha sido magnifico, maravilloso, eres una mujer maravillosa, me gustaría estar toda la vida contigo, que pena que seas una prostituta, si fueras una mujer decente me gustaría estar toda la vida contigo e incluso casarme , no me importa la diferencia de edad, me gustas muchísimo”.

Le acaricio su cabeza y acercándome a su oído, para que no me pueda oír más que él le digo:

“Alfonso, como te he dicho es la primera vez que me prostituyo y no sé si seguiré haciéndolo, pues como te he dicho estoy casada y mi marido no sabe nada de esta locura. Me ha gustado mucho como me lo has hecho y no me importaría estar más veces juntos. Y quiero hacerte un regalo para que tengas un recuerdo mío y puedas pensar en mí cuando no estés contigo.”

Diciendo esto cojo las bragas y me las voy metiendo todas dentro de mi coño, con el fin de que se empapen bien de mis jugos y de todo lo que hay dentro de mí. Luego sacándolas despacio se las doy y le digo:

“Toma son para ti, quiero que las tengas tú y en mi ausencia puedas, a través de su olor, sentirme cerca de ti. “

El cogiendo mis bragas y llevándoselas a su nariz, me dice:

“Gracias, Esperanza las tendré siempre conmigo y pensaré en todo momento en ti.”

Yo entonces, me acerco a su cara y dándole un beso me fui bajando hasta su polla que se la cogí y comencé a limpiarse la con mi lengua.

En esto oímos unos aplausos, son de la señora, de su hija y de José Enrique. Este está entre las dos mujeres desnudo, al igual que la señora de la casa , a la cual con una de sus manos está tocando sus pechos de un tamaño bastante grandes (aunque no tanto como los míos) y la otra mano la tiene metida bajo las bragas de la niña que a su vez tiene agarrada con su mano sin poder abarcarla toda la gran polla de mi dueño y señor. Entonces la señora condesa dirigiéndose a su hijo le dice:

“Alfonso querido, ¿te ha gustado tu regalo de cumpleaños? ¿Has disfrutado hijo?. Creo que sí por lo que hemos podido ver y Virginia es una buena maestra y para ser la primera vez que se prostituye , no lo ha parecido, pues ha trabajado igual que una verdadera puta, mejor dicho como la mejor de las putas, gracias querida.”

Yo asiento con la cabeza agradeciéndola su cumplido y entonces Alfonso la contesta

“Si madre ha sido el mejor regalo que me has hecho desde que estoy contigo y he disfrutado como nunca, tenias razón mamá el follar con una mujer es el placer más grande que un hombre puede sentir en la vida. Si no te importa y a D. José Enrique, tampoco, me gustaría hacerlo asiduamente con Virginia, por lo menos de dos a tres veces por semana”

Entonces es José Enrique el que le contesta:

“Alfonso, si es eso lo que deseas y tú madre lo consiente, Virginia te complacerá todas las veces que me solicites sus servicios. A partir de ahora puedes considerarla tu puta particular y es más podrás hacer con ella y su cuerpo todo lo que quieras, pues todavía te quedan por descubrir muchas cosas que se pueden hacer con el cuerpo de una mujer para darte placer.”

Entonces la condesa contesta:

“Si Alfonso, tienes mi consentimiento en que cada vez que desees pidas a José Enrique los servicios de su pupila Virginia y disfrutes de ella. Además aprende pronto y rápido, pues sabes que quiero que seas tú él que desvirgues a tu hermana, pues quiero que también comience a sentir los placeres que a una mujer la proporciona un hombre.”

Entonces es la propia Carolina ,la hija, la que contesta a su madre:

“No, mamá por favor, no quiero que sea mi hermano el que me desvirgue. Deja que sea D. José Enrique, pues tiene un miembro tan hermoso y grande y no es que el de Alfonso no me guste, pero me gustaría tanto ser desvirgada por un pollón como el de D. José Enrique, aunque después Alfonso y yo sigamos practicando juntos las enseñanzas de sexo que hayamos aprendido. Es que mamá me gusta tanto su pingó y me calienta mucho cuando él te viene a visitar (y yo sin que lo sepas, os espió y veo) y os vais al cuarto que tenías tú y papá para dormir antes que él muriera y allí te posee y te la mete y al hacerlo tu gritas tanto por el placer que te está proporcionando…”

Entonces la señora la dice:

“Pero hijita ¿tú me espías , me ves y escuchabas mis gritos? “

Y Carolina la responde:

“Si Mamá y mi hermanito también. Por favor deja que él me lo haga “

Yo miro a mi alrededor y estamos todos desnudos y veo como Alfonso al oír los comentarios de su hermana mira hacía la polla de José Enrique, también sorprendido del tamaño que esta tiene. Yo mientras tanto, acaricio y toco la polla de Alfonso mientras le beso en la boca, no sé qué me pasa pero el haber follado con este chico, casi un niño, me ha gustado y he disfrutado muchísimo, y ahora mismo estoy ardiendo y muy caliente de solo pensar lo que acabo de hacer y de saber que él desea volver a estar conmigo. La señora de la casa piensa lo que su hija la ha propuesto, mientras acaricia la polla de José Enrique con deseo y lujuria, y entonces dice a su hija:

” Esta bien mi cielo pero yo te ayudaré pues no quiero tener que llevarte al hospital, la primera vez que me metí su polla casi no podía caminar y eso que mi chocho estaba ya bien abierto y es bastante grande como todos podéis ver”

Según decía esto, deja por un momento la polla de mi cubano y lleva sus dos manos a la altura de su sexo separando un poquito sus labios exteriores para que todos podamos admirar su sexo. Al verlo admito que tiene razón es grande y bastante dado de sí. Alfonso se le van los ojos hacía el sexo de su madre, abriendo su boquita en un gesto de sorpresa, tras esto mira hacía el mío y estoy segura que está comparando. Luego me mira se arrima más a mí y me sonríe.

Entonces José Enrique la dice:

“No te preocupes Mercedes, lo haré con cuidado y si tú quieres estar presente y dar apoyo a tu hija cuando lo hagamos, yo no tengo inconveniente, pero a lo mejor te gusta más disfrutar con Virginia mientras a ella la sigue follando Alfonso ¿Qué te parece?”

Mercedes no sabe qué decir, la ha cogido desprevenida, pero también me doy cuenta que desde que pise la casa ella no ha dejado de mirarme y se la ve en su rostro el deseo de poder acariciar mi cuerpo y estar si su hijo la deja que al menos participe en nuestra follada y José Enrique también se ha dado cuenta y a provecha los deseos de la señora hacía mi para poder estar a solas con Carolina en el momento en que la desvirgue y poder hacerla también adicta a su polla.

Ella entonces se acerca a mí y pasando sus manos por mis hombros , los va bajando hasta mis pechos que toca y soba a placer , palpándolos como sopesándolos , lleva su boca a ellos y me pasa su lengua por ambas aureolas y pezones cambiando de uno a otro , para acabar dándomelos un beso y entonces contesta a José Enrique:

“Estoy de acuerdo, pero hoy no será, hoy es el día de Alfonso y solo a él le corresponde el honor de haber perdido la virginidad, la de Carolina la reservamos para otra ocasión que no tardará y por hoy querido José Enrique, creo que hemos terminado. La próxima vez que pidamos los servicios de Virginia para Alfonso, quiero que venga sola, pues será una sesión que yo compartiré con los dos. Ese día amigo en el coche que envié a buscar a Esperanza a su Club irá mi hija Carolina, para que usted en su apartamento pueda realizarla con todas las comodidades y elementos que crea necesario su desfloración y perdida de su virgo. ¿Le parece bien la idea? Querido amigo”

A José Enrique se le ilumina su rostro y la contesta:

“Como usted quiera señora condesa ¿y tardará mucho Alfonso solicitar los servicios de Esperanza?”

Cuando va a contestar Mercedes se la adelanta Alfonso y contesta:

“Hoy es viernes, pues quiero que el lunes Virginia venga de nuevo para seguir con mi instrucción y ese día usted podrá comenzar con la suya a mi hermana Carolina. ¿Le parece bien D. José Enrique?, espero que ese día los servicios de Virginia para mí y mi madre sean gratis, dado que usted estrenara y será el primer hombre que visita la vagina de mi hermanita”

José Enrique apresuradamente, por la moción y la alegría de poder tener tan pronto entre sus manos a la niña le contesta:

“No faltaría más Alfonso, será como tú deseas y no solo tendrás ese día a Virginia sin tener que pagar nada, sino que te la concedo durante tres días a la semana gratis durante todo un año y cuando este pase si lo deseas podemos prorrogarlo y con permiso para hacerlo sin protección y poder preñarla si es tu gusto. Y librándote de cualquier compromiso y obligación hacía la criatura que pueda nacer y hacía ella. Eso sí a cambio yo podré visitar también de vez en cuando a tu mamá y a tu hermana”

Entonces fue Mercedes y su hija Carolina las que contestaron:

“De acuerdo, trato hecho. Virginia será la puta de Alfonso por ese tiempo y si lo desea más y nosotras dos seremos sus hembras cuando usted lo crea oportuno y desee, al menos mientras dure este compromiso”

Tras esto Mercedes me invita a lavarme o bañarme para quitarme los restos de semen que Alfonso ha depositado por todo mi cuerpo y tras esto me visto y salgo al salón donde los cuatro están esperando mi llegada. Los habitantes de la casa (Mercedes, Alfonso y Carolina) con unas batas puestas sobre sus cuerpos desnudos y José Enrique vestido. Cuando llego me dice José Enrique:

“Lista Virginia, despídete de los señores”

Yo haciendo lo que me dice les digo:

“Gracias por su acogida, señora y a ti Alfonso por tu cariño. “

Ellos me contestan al unisonó:

“No hay de qué, te has portado muy bien. Te esperamos con impaciencia el lunes que viene”

Entonces José Enrique dirigiéndose a la Sra. Condesa la dice:

“Mercedes, no hace falta que envié usted su coche a buscar a Virginia, pues la traerá mi chofé en uno de mis coches y cuando la deje recogerá a Carolina y cuando acabemos la traerá de nuevo y recogerá a Virginia”.

Cuando salimos de la casa de Mercedes eran ya las 12,00 de la noche y yo debía de estar en casa alrededor de la 1,00 de la madrugada que era la que le había dicho a mi marido que volvería. Tenía menos de una hora para poder recoger mi premio fruto de mi comportamiento en mi trabajo de esa noche y que no era otro que ser poseída por el hombre que había hecho que por él me convirtiera en lo que ahora ya era UNA PROSTITUTA. Al montar en el coche José Enrique me dijo:

“Putilla, te has portado muy bien y a ese niño le has comido el seso, se que a partir de ahora solo pensará en ti y en estar contigo. No te creas que porque haya llegado al acuerdo de que te folle tres días a la semana y todo lo demás, perderemos dinero. Tú tendrás cada día que estés con él tus mil euros que es lo que te correspondería de los dos mil que tendrían que pagar pues yo te los daré. Y yo tendré a la madre y hermana, a las cuales pienso hacerlas y convertirlas en otras de mis putas, pues con lo viciosas que es la madre y lo que parece la hija, se que al final se entregarán y harán igual que te ha pasado a ti, todo lo que yo las digas. La madre aunque tiene un buen cuerpo tiene un coño demasiado grande para estar en uno de los locales míos de primera, de modo que cuando sea totalmente mía la pondré a trabajar en un club de carretera e incluso de vez en cuando haciendo la calle. Te imaginas una señora condesa, de la nobleza española prostituyéndose solo por vicio, pues ya ves que por dinero no la hace falta. Y a su hija que como has podido ver tiene un cuerpo parecido a su madre, la cuidaremos ese coñito para que no se le estire tanto como a la madre y pueda ejercer de puta de lujo en mis locales de primera y prestando sus servicios a clientes de la alta sociedad en sus casas y en fiestas privadas. Como ves el cederte gratis al chico me reportará grandes beneficios a través de la madre y hermana, pues estoy seguro que no querrán recibir la parte de su 40% de lo que recaude con ellas, dado que las sobra el dinero”.

Yo pienso para mis adentros a medida que esta diciéndome esto, que es un cabrón, hijo de…., pero no se lo digo. No se lo digo porque le deseo y quiero que me haga suya ya, no me importa lo que quiera hacer a otras mujeres, ni si las hace unas desgraciadas y putas como ha hecho conmigo. Yo solo quiero ser follada y poseída una y otra vez por él, aunque para ello me tenga que entregar todos los días a todos los hombres que paguen por mi servicio. Le paso mi mano por su paquete y le noto tieso y duro. Sé que no es por mí, sino porque está pensando en la niña que hemos dejado en su casa con su madre y hermano, pero no me importa si ello le hace cuando me folle a matarme de gusto aunque piense al hacerlo que es la niña en vez de yo a la que se está follando, el muy cabrón. Entonces al tocarle, me mira y me dice:

“Estas caliente, verdad Virginia. Quieres que te folle, verdad”

Yo le contesto:

“Si, lo estoy deseando desde que llegue esta tarde al Club”

Entonces él coge un camino que hay un poco más adelante y que lleva a un descampado, donde no se ve a nadie y me dice:

“Te lo has ganado, has ganado tu premio y como estas tan necesitada y lo deseas tanto, no vamos a llegar si quiera al Club lo haremos aquí mismo. Seguro que nunca lo has hecho antes con tú marido en medio de un descampado y en el coche, conociéndote. Además de esa forma ganamos tiempo, pues te queda poco tiempo si quieres llegar a casa a la hora que le has dicho a tu marido”

Él para el coche, da a la palanca de mi asiento y lo echa todo lo que puede para atrás, luego me sube la falda hasta mi cintura apareciendo mi sexo desnudo, pues mis bragas como todos sabéis se las he regalado Alfonso, entonces mira coño todo rodeado por mi vello púbico, coge mis piernas y con fuerza me las abre a tope. Me está tratando sin ninguna delicadeza, se abre el pantalón se le baja hasta su culo y después tirándose encima de mi trata de metérmela, pero por su altura y posición de su piernas (al dar en el fondo de la parte de abajo del coche) no consigue hacerlo, se enfada, pues esta también muy excitado, y me da dos fuerte bofetadas en mi cara. Yo no digo nada, solo trato de acomodarme lo mejor que puedo para que él pueda perfórame, pero por mucho que trato no lo consigo. Entonces le digo:

“José Enrique, mi amor, por favor déjame salir de debajo de ti”

Él se levanta y sale del coche y yo hago lo mismo. Entonces le digo que se siente él en mi asiento y una vez que se ha sentado cojo yo y me siento encima de él, abriéndome bien de piernas , una a cada lado de su cuerpo a la altura de su herramienta y dándole mi espalda, entonces le digo:

“Echa para atrás un poco más el asiento”

Lo hace y nos queda suficiente espacio entre el salpicadero del coche y el asiento para poder estar cómodamente los dos. Me vuelvo a levantar hacía arriba de nuevo de sus piernas y con una mano cojo su gran pingón y lo llevo a la entrada de mi chochito y comienzo a bajar despacio hasta notar la punta de su miembro en mi ya encharcado coño y comienzo a introducirme su polla poco a poco en mi sexo hasta que consigo tenerla toda dentro de mi vagina. Me entró muy ajustada, al tenerla dentro me siento llena, entonces me incline hacia delante apoyando mis manos y posando mis grandes tetas sobre el salpicadero del coche. Permanezco un rato sentada sobre su pelvi y con su sexo dentro de mí . Él me acariciaba mi cabello y después pasa con su mano a acariciar mi espalda y la va deslizando hasta mi culo, que me le comienza a sobar bien sobado acabando dándomele dos fuertes palmadas en él. Luego coloca sus dos manos en mis caderas y comienza alzarme con ellas hacía arriba, yo comprendiendo lo que quiere comienzo a moverme arriba y abajo de su polla, sintiendo como ella al entrar va limando las paredes de mi coño, entonces él me dice:

” Verás Virginia como disfrutas con una polla en condiciones como la mía, y no como la de Alfonsito, que acabas de tener dentro de tu coño. La vas a sentir bien y sin miedo a quedarte preñada, dado que ya lo estas. Te voy a poner hasta arriba de leche, y te voy a inundar ese coñito tan bonito y estrechito que tienes, vas aullar de placer y vas a dar unos gritos que se te va a oír hasta en tú casa, muévete putita mía”

Entonces yo dejo por un momento de apoyarme en el salpicadero y me pongo un poco erguida sobre su polla y piernas sin dejar de moverme y comienzo acelerar más si cabe mis movimientos y comienzo a subir y bajar sobre toda la superficie de su esplendida y gruesa polla, la noto como me roza en las paredes internas de m i coño, de mi vagina, es delicioso sentirla, es una sensación que me produce un placer sin igual. El quitando sus manos de mis caderas me las apoya sobre mi espalda haciendo que de nuevo me recline y apoye mis manos y pechos sobre el salpicadera, pero ahora con los empujones que me está dando consigue que con mi cabeza cada vez que empuja llegue casi a dar contra la luneta del coche. Él sigue marcando los compases de la follada y me dice:

“Venga Virginia, tú puedes, venga , joder , asiiiii, asiiiii, cabalme, cabalga como una amazona sobre su potro, aaaaahhhhhaaaa vaya golosa que estás hecha como te gusta tenerla dentro, la sientes puta, sigueeeee asiiiiiii, cuanto he deseado estar de nuevo así contigo al contemplar cómo te folla ese niño y tú disfrutabas como una loca , como lo puta que eres , vas hacer que me corra, muévete, muévete me va a llegar pronto ¿ y a ti?, ¿te viene?, muévete para que lleguemos juntos, venga putita, no sé que tienes zorra que me haces sentir algo especial que las demás no me dan cuando estoy contigo, eres mi zorrita eres la puta que a todo hombre les gustaría tener por mujer, siiiii zorraaaa . sigueeeee….. eso es sigue ,sigue, así no pares , joder como me gusta aaaaahhhhhhh……. joder , como sabía que te iba a gustar ¿disfrutas, eh putilla?, tienes un conejo increíble, tu coño me vuelve loco es tan apretadito, joder si parece mentira que hayas parido y tengo que procurar que ahora dedicándote a la prostitución no se te dé de sí, joder que rico”

“Yo al oír sus palabra comencé a saltar ya con más fuerza si cabe fuerza sobre su polla, comenzaba a subirme la calentura, notaba como el placer me iba invadiendo a pasos agigantados, estaba prácticamente fuera de mí y de control. Es un inmenso placer lo que siento y él también y comienza a mover el cubano también su pelvi a un fuerte ritmo a follarme con ganas y sin compasión. Los dos estamos muy excitados y los dos nos movemos con ganas y deprisa hasta que ambos notamos que nuestros orgasmos están cercanos a nuestros orgasmos. Oígo como suenan mis jugos al salir y entrar su polla en mi coño, globb, glubb, wueegg, aaaaa, que placer me está proporcionando el cabrón, me está llegando el orgasmo, voy a correrme y él también entonces le digo:

“Ah,ah..aa, sigue , cabrón sigue que me corro, aaaaa, si..gue eeee, no pares cabrón no pares , me corro, me corro….ooooooohhhh , siiiiiiiii…si, si, si mi amor asiiiii, quiero que sigas asiiiiii, oooohhh que gustooooo, no pareeeeess siguueeee eesss , ahhhhh, me partes en doosss , como me gustaaaaaa, cuanto lo heee echadoooooo de menos estos diaaassss que no he estadooooo contigoooooooo, aahhhhhhh, ahhhhhh aaassiiiiiiii,….meeeee corroooo…ooohhh……aaahhhhahhhhhhhhh, no pueeedoooooooo, no puedoooooooo, aaaaaaaahhh me corrooooooooo, quieroooooooque tu también te corraaaaassss dentro de miiiiiiiiiiii, por favoooooor correteeeeeeeeee. Aaaaaahhhhhhhh………”

oooooohhhhh, . que placeeeeerr me CORROOOOOOOOO……CABROOOOOONNNNNNN QUE GUSTOOOOOOOO ME ESTAS DANDOOOOOOOOO; SIIIIIIIIIIII……….QUE RICOOOOOOOOO….AAAAAAAHHHHHH……OOOOOOooooooo…….”

Yo quedé recostada sobre el salpicadero del coche como estaba, había sido una cadena de orgasmos tras orgasmos hasta llegar al orgasmo final que fue brutal. El en mientras seguía follándome con fuerza y con dureza estuvo por lo menos uno o dos minutos más dándome caña. De pronto me dio un golpe fuerte y tensándose al máximo derramó toda su leche en mi interior, yo sentí su calidez como me inundaba, y él no pudiendo más por el gran esfuerzo realizado apoyándose sobre mi espalda dice gritando:

“Asiiiii, asiiiii te gustaaaa, era esto lo que queriasssss mi putitaaaaaa, por eso tenias tantas prisaaaaaas oooooohhhhh, como me gustaaaaaaa hacerteloooooo, te quieroooooooo, eres mi guarrraaaaa, mi putaaaa sumisaaaaaaa, muévete tu tambieeeennnn, pórtate como una verdadera zorraaaa y putaaaaa como a miiii me gustaaasssss, asiiiiiiii, aahhhhhhh….que placeeerrrr, sigueeeee moviendoteeeeee, que me corroooooo ooohhhhooooo aaaaahhhhhh………tomaaaaaaa mi lecheeeeee…..tomalaaaa todaaaaaaa aaaahhhhhh…………”

El tras su orgasmo y correrse se quedó un rato derrotado echado sobre mi impidiéndome moverme y haciendo por su peso que se me clavara el borde del salpicadero en mis tetas. Cuando se repuso me hizo girar cogiéndome mi cara con sus dos manos me da un beso lleno de sus babas como consecuencia de su placer, metiendo su lengua hasta mi campanilla, como si quisiera llegarme con ella hasta mi estomago, saca su lengua y me la pasa por toda mi cara, bajando luego a mis pechos llenándome de sus babas y saliva yo estoy tan loca y salida como él y se lo devuelvo con pasión, sigue dentro de mí y me dice:

“Te quiero, gracias por el placer que me has dado, joder Virginia vas a tener una gran carrera de puta pues estas empezándola y ya eres toda una experta en hacer disfrutar a los hombres. Que sexi y excitante estas así medio desnuda, con el contrate que hace la blancura de tu cuerpo con la pelambrera de tu coño y sobacos, eso me ha hecho esta noche ponerme como una moto, cuando te he visto en casa de la condesa y ahora aquí. Estoy seguro que si algún hombre te viera ahora tal como está, se volvería loco y desearía follarte ahora mismo. “

Permanecemos un rato abrazados y bien apretados el uno al otro, con su polla aun dentro de mi almeja, me siento feliz junto a él, ha sido magnifico el polvo que hemos echado, no me importaría estar así toda la noche. Al cabo de un ratito se sale de mí, aún la tiene dura, y dándome un fuerte cachete en mi culo me dice:

“Levanta putilla, ya has tenido tú premio y yo de nuevo he sido el primero que te ha follado en un coche a la luz de las estrellas, pero seguro que no seré el único, pues a partir de ahora, cuando te ponga a trabajar en la cuneta de una carretera o una rotonda tendrás que hacerlo en el coche tuyo o de tu cliente, putilla. “

Yo no le digo nada, pero me extraña su cambio de carácter pues hace un momento era cariñoso y amable y ahora me trata como en lo que ha hecho que me convierta, como una puta. Me levanto y bajo del coche para dejar que él se levante de mi asiento y pase al suyo. Yo entonces entro de nuevo en el coche y me dejo caer en mi asiento y como puedo me coloco mi falda. Él arranca y cuando no llevamos ni 20 metros recorridos me dice:

“Mis putas una vez que las follo y las doy su premio, tienen que darme las gracias, di: Gracias señor, gracias por concederme el honor de ser follada por usted, estoy a su entera disposición siempre que lo desee”

Yo con mi cabeza baja, le repito las misma palabras que él acaba de decirme que diga. Él entonces me da una palmadita en mi muslo desnudo (dado que llevo un poco subida mi falda). Cuando llegamos al parking del Club se dirige a la plaza 26 donde tengo mi vehículo y al dejarme me dice:

“Mañana a las diez aquí, para que vayas con Maritza a comprarte el vestuario para tu trabajo. Y él lunes en cuanto tu marido se marche a trabajar te vienes para el Club, pues antes de que vayamos a casa de la Condesa tienes que haber realizados varios servicios. Para que tú marido no sospeche a mediodía le llamarás y le dirás que esa tarde vas a ir de compras y que después te quedarás a dar una vuelta y a tomar algo con unas amigas y no llegarás a casa por lo menos hasta las 10 ó 11 de la noche, que diga a la domestica que tenga la cena y todo preparado pues quieres compensarle por tu retraso haciendo después de cenar el amor con él (de esta forma no sospechará nada). Y ahora date prisa son las 12,55 y has dicho a tu marido que a la 1,00 estarías en casa. Adiós Virginia, te espero el lunes y no digas nada a tu marido de lo que has visto en las grabaciones que te he enseñado esta tarde, pues sabes que hasta que no des a luz él no debe sospechar nada de tu trabajo para que reconozca a tu hijo y de esa forma poder sacarle más dinero y propiedades cuando te divorcies de él.

Cuando llegue a casa mi marido ya estaba acostado y dormido. Fui al cuarto de baño y me senté en el bidel para lavarme, comprobando que aún tenía fresco el semen que José Enrique acababa de depositar en mi vagina. Yo aún seguía muy caliente y deseando a mi amante cubano, entonces me metí mis dedos en mi coño y saque todos los restos que pude de mis jugos y semen, llevándomelos a mi boca y tragándomelos , deleitándome y gozando con el sabor del semen de mi macho(esto lo hice varias veces). Cuando vi que prácticamente no me quedaban restos del semen de mi amante, di el grifo y untándome la mano con un poco de jabón íntimo me lo lave. Tras esto me seque bien mis partes intimas y me dirigí a la cama donde mi marido estaba ya durmiendo.

Cuando me levanté a la mañana siguiente eran las 8,00 de la mañana (había madrugado para no llegar tarde a la cita con Maritza), cosa que sorprendió a mi marido, el cual estaba ya levantado para hacer un poco de deporte antes de ir a dar una vuelta a su despacho (aunque era sábado, suele ir este día dos o tres horas para despachar algunos asuntos). Entonces me pregunto:

“Virginia, ¿cómo te levantas hoy tan pronto siendo sábado?, podías quedarte un poco más en la cama, ya que ayer te acostaste tarde y de esa forma descansar un poco más”

Yo sabiendo que la siguiente pregunta sería a qué hora había llegado le conteste:

“No querido, he quedado con unas amigas a las 10 para ir de compras y quiero tener todo preparado, para que me de tiempo y no llegar tarde. Ya sabes que soy muy puntual y no me gusta que nadie espere por mi culpa. Y aunque llegue a la 1,00 de la madrugada, he dormido bien y estoy bastante descansada, por eso también me he levantado antes”.

Desayunamos juntos y tras esto me fui al cuarto de baño, me lave y asee y después en mi cuarto me vestí (decentemente, con ropa de mujer respetable y elegante). Cuando acabe de hacerlo mi marido ya se había marchado. Miré el reloj eran la 9,15, yo estaba nerviosa y deseaba volver al Club y ver donde el día antes había estado exhibiéndome desnuda y follando por poco dinero como una puta barata , antes de ir a casa de la condesa donde desvirgue a su hijo Alfonso. Pero antes quise llamar a mi hija Rocio, hacía tiempo que no sabía nada de ella, aunque sabía que continuaba viviendo con su marido, pues José Enrique había planeado también que se divorciara cuando yo para destapar a la vez lo que yo había visto en las grabaciones que mi cubano me había mostrado en las que mi marido y yerno visitan el club y follan con varias de las chicas. La llamo y las digo:

“Como estas hija”

Ella me contesta:

“Bien Mama y muy feliz, pienso que tu también, pues Jose Enrique me ha dicho como tu gozas con él y como te llena el chocho con su pingón”

Yo al oír hablar de esa manera tan grosera a mi hija me sorprende y espanta, pero al oírla me calienta pensar que mi propia hija goza como yo prostituyéndose y entregándose por completo, al mismo hombre. Ella continúa diciéndome:

“Me dijo, José Enrique, lo que gozaste mucho con el chaval, con Alfonso el hijo de la Sra. condesa. Y me ha dicho que el lunes volverás a gozar con el niño y la madre y que mientras tú estás gozando con ellos él desvirgara a la hija y quiere que yo esté presente y participe mientras él la destroza su virginal chochito. Mamá va a ser fantástico, tu gozando con la madre y el hijo y nosotros gozando aquí en casa de José Enrique con la hija y la hermana de las personas que están gozando contigo”.

A mí lo que me está diciendo mi hija me está calentando muchísimo y más pensar cómo va a gozar de la inocencia de esa niña virgen con mi macho y que también es el suyo. Me doy cuenta que aunque nunca ella ha estado con otra mujer al igual que yo, lo está deseando probar y estoy seguro que lo gozará. Esto hace que yo en ese momento piense en el cuerpo de la Sra. condesa y me hace calentarme tanto hasta el punto que noto como se me acaban de mojar mis bragas al pensar en que el lunes estaré entre sus brazos y los de su hijo y que será la primera vez que yo este con una mujer haciendo el amor. Me doy cuenta que se me hace tarde y me despido de ella y cuelgo.

No pude esperar más, baje al garaje cogí el coche y me dirigí hacía el Club donde había quedado con Maritza. Al llegar el portero me abrió la barrera, ya sin preguntarme nada. Yo me dirigí hacía la plaza 26 la cual me había sido asignada para todo el tiempo que trabajara en el Club donde José Enrique tenía su despacho y apartamento, cuando fuera trasladada a otro si él lo creía oportuno ya me indicarían donde aparcaría y me cambiaría. Deje el coche y subí a la zona que hay en el local para vestuario de las chicas que trabajamos en él y donde también tengo asignada mi taquilla con el mismo número que la plaza de garaje. La abrí y deposité en ella una serie de cosas de aseo personal y toallas que había llevado para asearme tras mis servicios, al igual que dejé también una ropa mía normal (de mujer decente) y varias bragas y sujetadores (3 juegos). Cuando acabe de todo esto eran las 9,50 y me fui hacía la entrada donde está el portero, le dije que si había visto llegar a la señorita Maritza contestándome:

“La señorita Maritza, vive aquí en un apartamento contiguo al del Jefe, si quiere puedo llamarla”

Yo le digo:

“No, no la moleste, hemos quedado a las 10,00 y ya solo faltan 9 ó 10 minutos, esperaré aquí con usted”.

El portero me abrió la puerta de su oficina y me dijo que entrara, ofreciéndome una silla, me senté y espere como 6 ó 7 minutos, tiempo en que llego Maritza. Al llegar me saludo con dos besos en mi cara y me dijo:

“Ya veo que eres puntual, es una cosa que me gusta y aprecio en las demás personas también. Si estas lista podemos irnos. ¿Traes dinero para lo que tenemos que comprar?, pues aunque José Enrique te ha dicho que la ropa que necesitas correrá por cuenta de la empresa, solo entra en este trato dos juegos de prendas, es decir dos juegos de ropa interior y dos juegos de ropa para poner encima de la interior. Pero yo creo, y es un consejo, que si puedes te compres más para poder cambiarte y poder tener ropa limpia y donde elegir tras cada servicio. Y más sin saber si el cliente te romperá alguna de las prendas o se quedará con ellas. La empresa te dará dos juegos de ropa cada 6 meses, necesites o no antes otras por las circunstancias que sean”

La forma dominante de hablarme, me hace sentir una sensación que nunca antes había sentido y a la vez me excita, entonces la contesto:

“Si traigo dinero y creo que será suficiente, sino tengo la tarjeta”.

Ella me contesta:

“Tendrás que pagar con dinero, me ha dicho José Enrique que no te deje pagar en ese lugar nada con tarjeta, para evitar que tú marido sospeche algo, cuando vea los extractos que os envían de gastos realizados con las tarjetas bancarias y que si no tuvieras suficiente dinero que lo page yo y después se te irá descontando de tu trabajo.”

Yo la contesto:

“Entendido, Maritza, pero creo que no será necesario, pienso que llevo suficiente para poder hacer frente a los pagos que se originen”

Tras esto cogimos mi coche y nos dirigimos a una tienda, que nunca antes había estado, ni conocía ni había oído hablar de ella. Estaba en una casa particular atendida por una señora de unos 50 años y allí había solo ropa muy atrevida tanto interior como exterior y de complementos. Ropa que en mi vida se me habría pasado por mi cabeza utilizar, pues si no enseñaba todo, lo insinuaba y lo que menos hacía era tapar. La señora me pregunto por todas mis tallas , para cada tipo de prenda, que yo habitualmente usaba y Maritza la nombro dos conjuntos (que eran los que habitualmente o de ese tipo de ropa compraba la empresa para el trabajo), eran de un tejido transparente uno negro y el otro rosa palo, me los dio para que me los probará y al cogerlos vi que las bragas y los sujetadores eran dos tallas más pequeñas que las que le había dicho a la señora, entonces las dije:

“Señora, se ha debido equivocar, me ha dado dos tallas menos que las que le he dicho que uso” .

Maritza me contesta:

“No, Virginia, ella tiene orden mía y del jefe de dar en la ropa interior dos tallas menos que la que habitualmente usen las chicas, pues queremos que resalten los pechos, que parezca que se van a salir de las copas del sujetador y que las bragas marquen bien la raja del chocho y culo y que si tienen abundante bello en su sexo , pueda salirse por los extremos de las bragas y que el cliente lo vea”.

Me voy a entrar en el probador y entonces me dice de nuevo Maritza:

“Dónde vas, pruébatelo aquí, que yo lo vea y supervise para ver si está bien o te tienes que probar otro conjunto”

Yo la miro avergonzada, pero al ver su cara impositiva mirándome como ordenándome que hiciera lo que me había dicho, comencé a desnudarme y mostrando mi cuerpo desnudo ante esas dos mujeres desconocidas hasta entonces para mí. En efecto me probé las bragas y al ser más pequeñas me marcaban perfectamente mi rajita y por los bordes de ella se me salían mis pelos y por la raja de mi culo se entraban quedando prácticamente todo mi trasero al aire y vista de las dos mujeres. Luego me puse el sujetador y la mayor parte de mis pechos quedaban fuera de las copas del mismo, enseñando la parte superior de mi aureola y marcándose perfectamente mis pezones en la tela transparente de ambos conjuntos que me probé. La parte de ropa que quedaba por ponerme eran dos juegos de ligueros y medias tipo cristal. Para completar el vestuario me puse encima una especie de batita o salto de cama atada solo con una cinta al cuello y abierta el resto, dejando que se viera perfectamente mi anatomía y mi ropa interior todo ello al igual que los ligueros de los mismos colores y tonos que la ropa interior que me había probado. Cuando me los acabe de probar y me los quitaba, se presentó la prima de mi jefe con un conjunto también transparente de color rojo y me dijo:

“Este es un regalo mío, pruébatelo”

Cuando me lo comencé a probar pude ver que tanto el sujetador como la braguita tenían una abertura. El sujetador en la copa a la altura de mis pezones y aureolas, tenía una abertura en cada copa, haciendo que al ser dos tallas más pequeño que los que habitualmente uso mis pezones salieran por estas aberturas quedando al aire y a la vista de todos los que me miraran. Las braguitas tenían dos aberturas una por delante y otra por detrás, dejando libres y accesibles sin obstáculos mis partes más íntimas (coñito y culo). El liguero era de encaje también rojo con bordados negros y las medias eran de mallas, con el orificio de la malla como de un centímetro de ancho, también rojas. La batita era suelta sin cerrar ni abotonar en ningún lado dejándome todo mi cuerpo a la vista. Cuando acabe de colocármelo me indicó Maritza que girara sobre mí misma varias veces y me dijo:

“Te queda magnifico, el rojo es un color que me encanta y desprende fuego, eso hace que el que te ve se sienta atraído y con ganas de tenerte en sus brazos”

Tras esto me dijo que ahora cogiera yo los juegos y ropa que creyera oportuna por mi cuenta, pero toda del estilo que la que ella me había dado y me dijo:

“Yo te aconsejo, que ahora para empezar cojas al menos 6 conjuntos, pues con los tres que te hemos dado nosotros creo que por lo menos hasta que tengas que cambiar de ropa por tu estado dentro de uno o dos meses tendrás bastante”

Yo me quedé sorprendida de que Maritza supiera lo de mi embarazo y ella lo debió notar pues enseguida me dijo:

“No te sorprendas Virginia, José Enrique ya nos ha informado a mí y a todo el equipo de tu embarazo, para que vayamos pensando a medida que te vaya creciendo la barriga que servicio puedes realizar y proporcionar a nuestros clientes. Cuando te crezca dentro de dos meses la barriga, es decir cuando tengas ya tres meses de embarazo y esta ropa no te valga, la empresa te proporcionará otros dos juegos de ropa y si tú quieres podrás comprarte otros más y así a medida que tu embarazo te vaya haciendo crecer tu barriga se te irá proporcionando de la ropa que necesites”

Yo la dije:

“De acuerdo, señora me dé 6 conjuntos más”

Pero Maritza la dijo:

“Lorena, dala tres con aberturas y los otros tres sin ella y como ya lleva negro, rosa y roja, dale por ejemplo de color blanco, verde, violeta, hueso, marrón y otro negro más “

Ella hace lo que mi compañera la ha ordenado y cuando esta todo preparado, Maritza la dijo que los dos de la empresa los pusiera en la cuenta, pago el rojo que ella me había regalado y a mí la señora me diera la cuenta de mis seis conjuntos, la cual ascendía cerca de 3000€. Yo aunque me quedé sorprendida del precio, no dije nada y sacando el dinero que llevaba pude pagar hasta 1800€ el resto me lo tuvo que poner la empresa, por tanto debía de pagar a José Enrique 1200€ más, que me los descontara de mis servicios.

Tras volver al Club, a eso de las 12,00 deje a Maritza y yo fui a dejar la compra en mi taquilla. Después cogí de nuevo el coche y me dirigí a una de las tiendas habituales mías a comprar algunos conjuntos de ropa interior normales, como los que yo suelo usar, y una falda y una blusa (con el fin de que si mi marido me preguntara que me había comprado, poder enseñarle algo). Tras esto me dirigí a casa a esperar a mi marido para comer. El fin de semana transcurrió normal, y en esos dos días me deje follar unas cuatro veces por mi marido, el cual estaba gratamente sorprendido de mi cambio en el terreno sexual. Pero a mí se me hizo larguísimo, pues todo el tiempo no deje de pensar en mi cubano y deseaba estar junto a él y que me poseyera. Cuando lo hacía con mi marido pensaba que era con él con el que lo hacía.

Bueno, como parece que me estoy alargando voy a dejarlo aquí, para continuar dentro de unos días con la V parte de la historia de Virginia. Como siempre si alguno de vosotros queréis poneros en contacto conmigo podéis hacerlo a través de mi correo.

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