Whatsapps peligrosos

Lunes por la mañana, me desperté en mitad de un puente de tres días, encantado de no tener que levantarme para ir a currar. Hacía frío fuera y podía quedarme en la cama a entrar en calor de la forma que más me gustaba, así que decidí levantarme rápido, dar un par de caladas a un porro que tenía preparado, coger el portátil, unos botes de Popper y a calentarse con un colocón.

Empecé a ver porno y como siempre terminé mirando los mismos videos que yo mismo había ido subiendo durante años a una página de videos amateur… y ahí estaba yo siendo follado por algún ex o rollo pasajero. No hay nada que me ponga más que ver cómo me revientan a su antojo y rememorar buenos momentos. En algún video incluso se me podía ver un poco la cara porque no me resistía a tener pruebas de como me tragaba alguno de los rabos más grandes que me he encontrado.

Entre video y video, esnifadas de Popper y la María que empezaba a hacer efecto terminé con el móvil en la mano, error que cometía cada vez que me ponía en ese plan, entré en el WhatsApp y empecé a perrear a algún tío de mi agenda, a ver si me entraban al trapo y me ayudaban con la paja.

Entre esos contactos hay de todo, exnovios, rollos pasajeros, tíos con los que mantenía una amistad pero que sabía que querían tema conmigo y me hacia el estrecho en vivo pero les calentaba por WhatsApp, algún que otro casi novio que no había llegado a nada más porque siempre había viajado mucho… y ahí empezó la tanda de mensajes enviando alguna foto mía en plan guarro o incluso fragmentos de los videos que estaba viendo…

No se hizo esperar la primera respuesta de una pareja con la que follaba desde hacía años cada vez que visitaba mi ciudad natal… “ya estas cachondo a estas horas, dice Alex que a ver cuándo te vienes de visita y nos hacemos una sesión de cam4”. Segunda… “te deseo” un ex rollo que la verdad es que no sé porque le escribía, siempre se ponía romántico y me cortaba el rollo. Tercera de mi dios de las sesiones de sexo sin prisas y siempre con sorpresas, hacía años que no nos veíamos ya que es militar y siempre está de una punta del planeta a otra, pero manteníamos el contacto … “ese video es la bomba, quiero verte y cerdear otra vez, no sabes la de veces que me acuerdo de ti”.

Mientras decidí seguirle la conversación a mi militar y le ponía bien cerdo diciéndole todo lo que sabía que le ponía me empezaron a saltar notificaciones de más WhatsApps de alguno que se puso de nombre el emoticono de la cara morada con cuernos de diablo. La única frase que logré leer entre el colocón y la conversación guarra con mi militar fue…

“no entiendo, ¿eres tú?”.

Decidí entrar en la conversación y se me paró el corazón cuando leí el nombre de mi agenda: Miguel. Le acababa de mandar a mi ex, con el que había vivido los últimos tres años y del que seguía enamorado, un video en el que me follaban boca y culo a la vez la pareja del primer WhatsApp.

No sabía qué hacer, solo miraba la pantalla y le veía en línea, mientras no podía parar de leer las mismas frases.

“hombre, cuanto tiempo”

“¿qué es? ¡No carga!”

“¿qué tal estas?”

Y por último la que me hizo entrar en la conversación…

“no entiendo, ¿eres tú?”

La que había liado, hacia casi un año que nos habíamos separado y que no hablábamos, yo no lograba quitármelo de la cabeza y voy y le envió un video en el que me follan dos tíos a saco y yo en plan más guarra y puta imposible… ¡Bien hecho! (sarcasmo)

Seguíamos los dos en línea y yo no sabía cómo arreglar aquello, entonces veo que está escribiendo y el mensaje fue…

“¡eres tú! ¡Qué fuerte!”

Me quería morir, se me había bajado el empalme y acaba de joder la más mínima oportunidad que podría quedar con él y mientras recogía el Popper, apagaba el pc y pensaba en cómo arreglar aquello, me llego otro mensaje…

“¿te preñan?”

Al leerlo mi miedo y nervios tornaron en la decisión de que si aquello no funcionaba al menos la cagaría tanto con él que ya terminaría con aquella historia y podría olvidarme de él y de las cosas que quedaban pendientes entre los dos, así que sin pensar más conteste…

“no, siempre me follan con condón, pero les mola correrse en mi cara”

Mi corazón estaba a mil viendo el mensaje en la pantalla, a él en línea y sin escribir. Me arrepentía de haber contestado eso, en vez pedir disculpas y decirle que fue un error y que estando con él jamás nadie me puso una mano encima, cosa que por otra parte era cierta. Entonces su estado volvió a ser escribiendo… yo seguía con taquicardias, no paraba de escribir y seguro que me estaba poniendo verde por cerdo. En qué momento me pareció buena idea aquello y porque le mandaría nada, encima no paraban de llegar mensajes de otros tíos a los que había calentado y me daban ganas de tirar el móvil por la ventana. Entonces apareció su respuesta en la pantalla…

“con lo que te mola una buena preñada no me creo que no les dejes secos. Seguro que se corren en tu boca. Es imposible no hacerlo mientras mamas con esa cara de guarra que pones. Se te ve que solo quieres tragarte la leche bien caliente. Siempre me acuerdo de la primera vez que follamos. Me flipó la cara de bueno que tenías y como te pusiste en plan cerda a pedirme que te preñara, es acordarme de aquello y se me pone el rabo como una piedra”

No me lo podía creer, leía y releía aquellas frases y aparte de habérseme puesto la polla como una puta piedra a mí también y seguir con el corazón a mil, tenía la oportunidad de volver a comerme el pollón mas bueno de mi vida. No sabía qué hacer, ¿me ponía en plan guarra o me hacia el vergonzoso?, me pase así un buen rato y entonces allí estaba otro mensaje…

“¿te hace un remember?”

Mi respuesta fue inmediata

“no te lo puedes imaginar”

Continuará

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